El caso del pez gato de cola roja que vive en una vivienda de Santa Fe abrió un debate clave sobre la tenencia de especies exóticas. La historia se conoció en el programa Ahora Vengo, y despertó preguntas sobre qué hacer —y qué no— con este tipo de animales. Luis Espínola, doctor en Ciencias Ambientales e investigador del CONICET, dio detalles en diálogo con Luis Mino.
La historia de Gordo
En Argentina se lo conoce como bagre de cola roja, mientras que en su hábitat natural, el Amazonas, es llamado pez gato de cola roja. Pertenece a la familia de los grandes bagres, como el surubí.
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Según explicó en AIRE el doctor en Ciencias Ambientales e investigador del CONICET, se trata de una especie que puede superar ampliamente el metro y medio de largo, e incluso acercarse a los dos metros. “No hay forma de que viva en una pecera hogareña”, advirtió el especialista.
Por qué no puede ser liberado en el río
Aunque pueda parecer una buena acción, liberarlo en el río Paraná sería un crimen ambiental.
Al tratarse de una especie no nativa:
- Podría depredar peces autóctonos.
- Alterar el equilibrio del ecosistema.
- Competir con especies como el dorado o el surubí.
Además, necesita agua a 28 grados, una temperatura que los ríos de la región no tienen de manera constante.
Qué come y cómo se comporta
Es un pez omnívoro y oportunista:
- Come peces, crustáceos y frutos en su ambiente natural.
- Tiene sentidos muy desarrollados: olfato, audición y línea lateral.
- Usa sus “bigotes” como órganos sensoriales.
En cautiverio, se adapta a distintos alimentos, lo que favorece su rápido crecimiento.
La advertencia de los especialistas
Desde el ámbito científico desalientan la tenencia de estos animales como mascotas. “El problema no es solo el estrés del animal, sino el desconocimiento al momento de comprarlo”, explicó Espínola. Y remarcó la responsabilidad de los vendedores, que muchas veces comercializan especies sin informar sus consecuencias.
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La única opción para estos casos es el traslado a un santuario o acuario especializado, con grandes piscinas, control de temperatura y manejo profesional. El objetivo: garantizar el bienestar del pez sin poner en riesgo el ambiente.
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