Peajes en la Ruta Nacional 11: entre el temor a un golpe al bolsillo y el reclamo por una traza "detonada"
La inminente llegada de los peajes genera preocupación en el sector del transporte y los servicios. Estiman que el nuevo costo trasladará subas de hasta el 5% a las tarifas finales de los servicios. Un comisionista del tramo Santa Fe - San Justo dialogó con AIRE.
Transportistas advierten un abandono de la calzada, la falta de banquinas y un histórico desgaste de la Ruta Nacional 11.
La llegada de los peajes a las rutas nacionales genera en Santa Fe una fuerte preocupación en el sector del transporte y de servicios. Referentes estiman que el nuevo costo -estimado en $4.200 para la categoría 1- trasladará subas de hasta el 5% a las tarifas finales de los servicios.
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Mientras los usuarios denuncian el abandono de la calzada, la falta de banquinas y un histórico desgaste de la Ruta Nacional 11, crece la exigencia de obras de infraestructura reales ante contratos de concesión que consideran insuficientes para garantizar la seguridad vial.
Peajes en la Ruta 11: el reclamo por una traza “detonada”
Pablo Bonalume es comisionista de San Justo y administrador del espacio en redes “Ruta 11 en Emergencia”. Advierte sobre el impacto económico en los consumidores y la falta de obras de infraestructura. “Si solo van a tapar pocitos y cobrar peaje, vamos a salir a reclamar”, sentenció.
La situación de la Ruta Nacional 11 sigue generando una profunda indignación entre quienes la transitan a diario. Ante el inminente cobro de peajes, los transportistas y comisionistas de la región comentan el estado de abandono de la traza y alertan sobre el impacto económico que esta medida tendrá sobre el bolsillo de los consumidores.
“La ruta 11 está muy peligrosa”
Bonalume viaja de lunes a viernes hacia Santa Fe. El usuario de la traza describió un panorama alarmante sobre las condiciones actuales de la calzada.
“Realmente está muy peligrosa. No hay ningún tipo de servicio, las líneas no están demarcadas, no tenemos banquina y los pozos son cada vez más grandes”, detalló a AIRE.
Según el transportista, las roturas de neumáticos y los accidentes constantes son consecuencia directa del deterioro de la ruta y de las maniobras que deben realizar los conductores para esquivar los baches. “Nosotros ponemos la vida y la plata todos los días”, lamentó.
Además, Bonalume denunció un histórico "robo" de la calzada a lo largo de los años, señalando que mediante tareas de rastrillado se fueron quitando entre 30 y 40 centímetros de la ruta para desviar esos restos a caminos rurales o comercializarlos de forma particular, sin que existieran controles al respecto.
“A nosotros nos exigen la revisión técnica y estar al día con todo, pero ¿quién le exige a ellos por la ruta de cuarta que tenemos?”, cuestionó.
El impacto en el bolsillo: aumentos de hasta el 5% en los servicios
La implementación de los peajes se trasladará de manera directa a los precios de los productos y servicios.
Bonalume estimó que, debido a este nuevo costo -que se suma al elevado precio del combustible y a los gastos por roturas mecánicas-, los transportistas deberán incrementar sus tarifas finales entre un 4% y un 5%.
"El impacto va a ser un golpe duro al bolsillo y lo va a terminar pagando el consumidor, como siempre", advirtió. La preocupación aumenta al considerar las distancias y el tipo de vehículo: mientras que un auto particular podría pagar una tarifa de 4.000 pesos, un camión que transita la ruta de punta a punta puede afrontar costos anuales de hasta 30 millones de pesos en peajes.
Para un camionero que atraviesa todo el corredor de la 11, la instalación de cinco peajes representa “una locura de guita sin ningún tipo de beneficio ni infraestructura”.
Por otra parte, el referente señaló que la modalidad de cobro mediante arcos tecnológicos, en lugar de cabinas físicas, reducirá la generación de puestos de trabajo locales y el mantenimiento en la zona. “El costo del peaje es muy elevado para el poco servicio que dan”, criticó.
Contratos por 20 años y la exigencia de una autovía
Uno de los puntos más conflictivos es la falta de obras significativas en el pliego de la concesión. “Hablan de hacer bacheos, pintar líneas, cortar el pasto y una sola obra en un puente. El contrato dura 20 años, lo que significa que no les vamos a poder pedir nada más durante todo ese tiempo porque ya firmaron que solo harán esa obra”, lamentó Bonalume.
Los usuarios de la ruta sostienen que, con la recaudación proyectada, se debería construir una autovía o sumar una mano más de cada lado para garantizar la seguridad y evitar las situaciones de violencia vial que se generan diariamente por la lentitud del tránsito pesado. “Si tuviéramos una autovía, como tantas veces nos prometieron, no habría tanto conflicto”, aseguró.
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Asimismo, recordó los inconvenientes con concesiones previas, en los que se impedía que Vialidad realizara reparaciones. Ante esto, reclamó la incorporación de cláusulas contractuales que obliguen a las empresas a devolver el dinero o rescindir el contrato si no cumplen con las condiciones de transitabilidad.
Advertencia de reclamos
El transportista asegura que el sector no se quedará de brazos cruzados si la única respuesta estatal es un arreglo superficial. “Si no le hacen una capa de cemento arriba y solo tapan los pocitos como vienen haciendo ahora para empezar a cobrar peaje, vamos a salir a reclamar”, advirtió el administrador de las páginas de Ruta 11 en Emergencia.
“Como movimiento, algo vamos a hacer. No vamos a dejar que los conductores y transportistas paguen fortunas sin tener la ruta que merecemos”, concluyó.







