La historia de Elena Morini: la abuela que se hizo viral tocando la batería en la peatonal de Santa Fe
Elena revoluciona Santa Fe con su historia. Entre el trabajo diario y su pasión por los palillos, regala una lección de vida.
Elena Morini, la protagonista de un video viral en Santa Fe
Elena Morini nació en Venecia, Italia, pero su corazón tiene una fuerte impronta santafesina. Llegó a la Argentina en 1952, vivió sus primeros años en Rosario y se radicó en Santa Fe en 1977 por los negocios de su marido. Hoy, a pocos meses de cumplir 90 años, su nombre resuena en las redes sociales no solo por su longevidad, sino por su talento detrás de los parches y platillos en plena peatonal San Martín.
Te podría interesar
"Soy la última de diez hermanos; en mi casa natal éramos todos músicos y yo, como era la más chica, me daban unas tapas de olla para marcar el tiempo", recuerda en diálogo con el programa "La Noche al AIRE" con una sonrisa que trasciende la voz.
De Venecia a la peatonal: el ritmo en la sangre
Aunque la vida la llevó por otros caminos, el deseo de tocar la batería permaneció latente durante décadas. Fue a los 76 años cuando decidió que no podía postergar más ese sueño. "Dije: yo no me quiero morir sin probar la batería", confiesa Elena, quien desde hace 14 años asiste puntualmente cada jueves a sus clases. Su reciente presentación en la vía pública no fue casualidad; ella misma gestionó los permisos ante la Municipalidad y la Asociación Amigos de la Calle San Martín para mostrar lo que se puede lograr con pasión y constancia.
"Toco lo que me guste. Desde clásico, tango, música latina, rock... le meto lo que me sale. El profesor me dice 'Hacé lo que quieras' y yo simplemente lo hago", relata sobre su estilo libre y enérgico que cautivó a los transeúntes hace apenas quince días.
Su rutina diaria desmitifica cualquier prejuicio sobre la vejez. Elena vive sola, maneja su propio auto y trabaja todas las mañanas en la empresa familiar que fundó con su esposo, rodeada de sus hijos, cuatro nietos y cuatro bisnietos. Además de la batería, dedica tiempo al estudio del francés, demostrando que la curiosidad intelectual no tiene fecha de vencimiento. "Estoy con mis nietos, ayudándoles en lo que puedo, tratando de estar actualizada y saber qué pasa. En fin, vivo", afirma con orgullo.
Un mensaje de esperanza para los mayores
Para aquellos que ven en la jubilación el final de un ciclo vital, Elena tiene una perspectiva radicalmente distinta. Considera que el retiro legal es apenas "un papel más" y que el verdadero secreto reside en la actitud diaria. "Si vos no ponés ganas y te quedás sentada todo el día mirando televisión, que es lo que menos hago...", reflexiona, dejando en claro que la voluntad es el motor que mantiene encendida la chispa.
"Hay que colaborar en ese sentido y poner de uno. Yo doy gracias a Dios que estoy bien, pero sobre todo que la cabeza me funciona. Mi mensaje es ese: hay que tener ganas y mantenerse activa."





