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El canal de denuncias de abuso del arzobispado tuvo su primera comunicación

El sistema de denuncias que creó el Arzobispado de Santa Fe recibió el contacto de un posible denunciante. El canal se puso en marcha el 29 de junio con el objetivo de detectar casos de abusos protagonizados por clérigos y consagrados contra menores y personas vulnerables.

El 29 de junio el Arzobispado de Santa Fe habilitó un sistema de denuncia que permite a cualquier persona presentar informes sobre sospechas fundadas y denuncias sobre casos de abuso sexual contra menores y adultos vulnerables que hayan sido perpetrados por parte de clérigos y consagrados.

En el arzobispado, los responsables de recibir estas presentaciones son la profesora Alicia Ramonda de Vogliotti y la abogada María José Gaggiamo de Pane. “Tuvimos una comunicación de alguien que quiere contarnos algo. Habría un caso”, confirmó a Aire Digital Alicia Vogliotti, que participa en esta etapa como colaboradora y no pudo brindar mayores detalles en torno al contacto que se estableció.

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Desde el arzobispado aseguran que este canal es un espacio de escucha que el Papa Francisco propuso a toda la Iglesia a través de la carta apostólica "Vox estis lus mndi". “Las denuncias que se reciban son de carácter personal. Desde nuestro lugar podemos asesorar y acompañar el proceso civil — explicó Vogliotti—. El Papa Francisco quiere despejar el flagelo de los abusos, combatirlo dentro del ámbito eclesial”.

Desde la institución recalcaron que este canal no se antepondrá a la Justicia sino que propone ser un camino conjunto e incluso de colaboración. “No se va a oponer ni suplir a la justicia. La idea nuestra es trabajar en colaboración”, reiteró.

La apertura de este sistema generó diversas reacciones entre las cuales se cuentan una denuncia ante la justicia santafesina por “usurpación de autoridad, títulos u honores -art 246 CP y 172 CP- estafas y otras defraudaciones".

Luego de una denuncia en Rosario, la Justicia provincial comenzó a investigar la posibilidad de que desde el Arzobispado de Santa Fe -y también de Rosario- se cometiera un delito al habilitar un mecanismo a través del cual las víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia puedan realizar sus denuncias ante la institución.

"La preocupación del Papa Francisco y de Monseñor Fenoy, es poder ayudar a que estas situaciones sean cada vez menos y si se dan realmente tengan o sigan el camino que corresponda. Apartar a la persona que comete el delito, ayudar a la víctima, buscar siempre la verdad",sostuvo Vogliotti.

La causa está a cargo de la fiscal Jorgelina Moser Ferro, de la Unidad Especial de Violencia de Género, Familiar y Sexual del Ministerio Público de la Acusación. Las investigaciones ya se iniciaron en la ciudad de Santa Fe.

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Desde el marco canónico y jurídico, el vicario episcopal para los asuntos jurídicos del Arzobispado de Santa Fe, padre Javier González, reiteró que la apertura de este canal consiste en un servicio de escucha el cual no reemplaza las actuaciones de la justicia penal-civil.

“Radicar una denuncia o informar sobre un abuso en el ámbito de la iglesia, no significa que no tenga que ir a la justicia penal. La persona tiene que ir— explicó el Vicario—. Los abusos sexuales son de instancia privada, el que tiene que denunciar es la víctima o sus padres en caso de tratarse de un menor”.

“Nadie puede denunciar en lugar de la víctima, esto es válido tanto para la justicia civil como para la iglesia”.

En caso de que se reciba una denuncia que involucre a un clérigo o consagrado, esta será elevada a monseñor Sergio Fenoy que será el responsable de continuar el proceso por vía canónica. "Después viene la actuación jurídica de la iglesia, porque así como en el Estado hay una justicia penal, la iglesia tiene su propia justicia penal para los sacerdotes y consagrados. Por lo que un sacerdote que comete un delito de abuso, va a ser juzgado tanto por la justicia civil como de la iglesia, que son independientes y se respetan mutuamente", explicó González.

La posición de la Iglesia

La potestad que posee la Iglesia para llevar adelante sus propios procesos dentro de la institución está regulada por el concordato del año 1966, un acuerdo celebrado entre el Estado argentino y la Iglesia. El artículo primero de este acuerdo habla de la independencia que hay entre ambas jurisdicciones y en donde la Iglesia tiene libre jurisdicción. “Esto quiere decir que en su interior la iglesia tiene potestad para actuar libremente respecto del Estado, son dos ordenamientos jurídicos diversos. El estado respeta el ordenamiento jurídico de la iglesia y reconoce el derecho canónico, por el cual se rige la institución en sus aspectos internos”, explicó el vicario.

Por otro lado existen un importante número de acordadas de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con distintos aspectos, en los que reconoce a la Iglesia y su jurisdicción para actuar en sus problemas internos independientemente del Estado y el valor del derecho canónico como legislación propia.

"Lo que pide el Papa está referido específicamente a abusos cometidos por clérigos y consagrados, no por laicos. Porque la iglesia no va a juzgar nunca a un laico. Si es un clérigo la iglesia tiene derecho a juzgarlo y que sea juzgado por la ley de la Iglesia y estatal", destacó el representante del Arzobispado.

Los casos de abusos protagonizados por sacerdotes provocaron el descreimiento de parte de la sociedad, un aspecto que desde la institución no rechazan. “La gente que tiene prejuicios es su problema, será problema nuestro que también hicimos algunas cosas mal. Pero la transparencia y la confianza la tengo que demostrar cada día en mis actos, si partimos de la duda no puedo hacer nada”, manifestó el Vicario. La puesta en marcha de este sistema de denuncias tiene como fin generar una cultura de la prevención de la detección, especialmente para los menores que frecuentan los ámbito de la iglesia.

"Tenemos que ser coherentes con lo que predicamos, no hay lugar para los abusadores en la iglesia y también queremos contribuir a cerrar heridas y sanar corazones por el mal desempeño de miembros de la iglesia", afirmó González.

“La iglesia como institución con más de 2.000 años tiene un montón de sombras, y realmente muchas cosas que no se hicieron bien — manifestó Vigliotti—. La preocupación del Papa Francisco y de Monseñor Fenoy, es que estas situaciones sean cada vez menos”.

Los informes serán recibidos en forma escrita en las Oficinas del Arzobispado (General López 2720) de martes a viernes de 10 a 12. También se pueden enviar por mail a esta dirección: [email protected]. Desde el arzobispado aclararon que se citará personalmente al informante para ratificar su denuncia o declaración.