El alma de los cuernos de gacela reside en su relleno, una pasta húmeda y moldeable similar al mazapán. La combinación de 500 g de almendras procesadas, azúcar, canela y manteca derretida crea un interior intenso que se equilibra con el aroma floral del agua de azahar.
A diferencia de una galleta común, aquí la masa debe ser casi transparente, permitiendo que el sabor de la almendra sea el protagonista absoluto de cada bocado.
Paso a paso para preparar "kaab el ghazal" en casa
Lograr estas 50 unidades requiere paciencia en el armado, pero el resultado estético y gustativo vale la pena:
El relleno: procesá las almendras hasta obtener una pasta fina. Mezclalas con azúcar, canela, manteca y agua de azahar. Formá tiritas del tamaño de un dedo meñique.
La masa elástica: uní harina, sal, huevos, manteca y agua de azahar. Amasá por 20 minutos hasta que esté lisa y dejala descansar tapada.
Armado artesanal: estirá la masa bien fina (estilo strudel). Colocá el relleno, doblá la masa y presioná con los dedos dándole forma de medialuna o "U", afinando las puntas y dejando el centro más gordito.
Sellado y reposo: cortá el excedente con un cortapastas y dejá reposar las piezas una hora antes de ir al fuego.
Horneado breve: pinchá cada masita con un palillo y horneá a 180°C durante 10 o 12 minutos. Es vital que queden apenas doradas; si se pasan, perderán su textura melosa.
cuernos de gacela
Se trata de una propuesta dulce, con pasta de almendras y azúcar como ingredientes principales.
Tips para una presentación de fiesta
Para un acabado profesional, al salir del horno podés pincelarlas con más agua de azahar y rebozarlas en azúcar impalpable. Estos dulces se conservan perfectamente por varios días en un recipiente hermético e incluso admiten el freezer.
Son el acompañamiento ideal para un té de menta o un café fuerte, ofreciendo una experiencia gastronómica que transporta directamente al norte de África con ingredientes que podés encontrar en cualquier dietética.