Cuando llega la noche y el cansancio pesa, la tentación de pedir delivery es grande. Sin embargo, existe una opción mucho más saludable, económica y rápida que cualquier aplicación: el omelette de espinaca y queso. Esta receta no solo es un salvavidas para quienes buscan comer liviano, sino que es una bomba de nutrientes que te mantiene saciado hasta el día siguiente.
Con solo tres elementos básicos que seguro tenés en la heladera, podés transformar una cena improvisada en un plato de restaurante. Aquí te contamos el paso a paso y los trucos para que te quede súper esponjoso.
Por qué es la cena ideal el omelette de espinaca y queso, según los nutricionistas
Este plato es el favorito de quienes siguen planes de alimentación saludable por tres razones fundamentales:
Alta en proteínas: El huevo aporta aminoácidos esenciales que ayudan a la recuperación muscular.
Baja en carbohidratos: Al no usar harinas, es ideal para una digestión ligera antes de dormir.
Poder saciante: La fibra de la espinaca combinada con la proteína del huevo evita que te den ganas de picotear algo más tarde.
Receta de omelette de espinaca y queso.
Receta de omelette de espinaca y queso.
Cómo hacer el omelette perfecto en 3 pasos
Ingredientes: frescura y nutrición en solo 3 elementos.
Huevos: 2 unidades grandes (preferentemente orgánicos o de campo).
Espinaca: 1 puñado generoso de hojas frescas (lavadas y secas).
Queso: 50 g de mozzarella, queso cremoso o cuartirolo.
Tip de cocina: Batí los huevos con un chorrito de agua o leche para que el omelette quede mucho más aireado y liviano.
Paso a paso:
El batido: En un bowl, batí los dos huevos con una pizca de sal y pimienta hasta que veas burbujitas en la superficie.
La base: Calentá una sartén antiadherente con apenas una gota de aceite. Volcá los huevos y dejá que cubran todo el fondo. Cuando los bordes empiecen a blanquear, colocá las hojas de espinaca (podés picarlas o ponerlas enteras) y el queso en una de las mitades.
El cierre: Con la ayuda de una espátula, doblá la mitad "limpia" sobre el relleno. Tapá la sartén por un minuto para que el vapor termine de cocinar la espinaca y funda el queso. ¡Serví inmediatamente!