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Masa madre natural: ¿qué es, cómo se elabora y cómo se conserva?

Las ventajas nutricionales de los panes elaborados con masa madre están demostradas.

La masa madre natural es un fermento compuesto de harina y agua que no contiene ningún tipo de levadura añadida. En la propia harina hay multitud de levaduras y bacterias que provocan la fermentación de las masas de manera espontánea. Esta forma de fermentación, tan antigua como los panes que con ella se elaboran, aporta un sabor y aroma especiales a las masas y ayuda a controlar su acidez.

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La masa madre natural es ideal para realizar panes.

La masa madre natural es ideal para realizar panes.

Cómo hacer masa madre natural

Juntamos 100 g de agua con 100 g de harina, lo mezclamos hasta que se forme una papilla y dejamos actuar hasta el día siguiente en una zona cálida de la casa (24-28 °C).

En esta mezcla se generan una serie de levaduras y bacterias que criarán durante todo ese tiempo. Al día siguiente, separamos un poco de esta papilla y volvemos a poner 100 g de esta mezcla del día anterior con 100 g de agua y otros 100 g de harina, es decir, 300 g, y se vuelven a dejar hasta el tercer día, en que volvemos a operar de la misma manera: de esta papilla se dejan 100 g y otra vez 100 g de agua y 100 de harina.

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La masa madre natural es ideal para realizar panes.

La masa madre natural es ideal para realizar panes.

Se repite el proceso durante seis días, al cabo de los cuales tendremos una masa madre hecha, totalmente fermentada y cargada de CO2, que habrá por lo menos triplicado su volumen y será perfecta para poder preparar nuestros propios panes.

Es importante destacar, además, que la masa madre es un producto vivo y, como tal, requiere cierta atención.

Hay que tener en cuenta, además, que la masa madre es un producto vivo y, como tal, requiere cierta atención. Lo conveniente es alimentarla semanalmente a base de harina y agua como hacíamos durante su proceso de creación; de esta manera no se echará a perder y puede durar toda la vida.