Fainá argentina: la receta tradicional con harina de garbanzos para hacer en casa

¿Querés hacer la fainá clásica de las pizzerías? Descubrí el secreto del descanso en frío y el aceite caliente para que quede dorada, crocante y deliciosa.

Hecha con harina de garbanzos, esta preparación proveniente de Génova es un clásico porteño, muy deliciosa y contundente, que se puede hacer en casa siguiendo un par de indicaciones innegociables.

Hecha con harina de garbanzos, esta preparación proveniente de Génova es un clásico porteño, muy deliciosa y contundente, que se puede hacer en casa siguiendo un par de indicaciones innegociables.

El gran error al intentar hacer fainá casera es apurar los tiempos de preparación. El truco de experto infalible es el reposo de 12 horas en la heladera; este descanso permite que la harina de garbanzos absorba el agua por completo, eliminando el sabor a legumbre cruda y logrando una textura sedosa. Además, el secreto para que no se pegue y forme esa base crujiente tan codiciada es verter la mezcla líquida directamente sobre una fuente con aceite hirviendo previamente calentada en el horno a máxima temperatura.

Ingredientes para la fainá tradicional

  • La base: 200 g de harina de garbanzos.

  • Líquidos y aglutinante: 500 ml de agua y 50 g de aceite de oliva (más un extra generoso para la fuente).

  • Sabor: 12 g de sal fina y pimienta negra recién molida al gusto.

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Fainá: así se hace la típica masa de las pizzerías argentinas

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Paso a paso: cómo lograr el clásico porteño

  1. En un bowl amplio, verté el agua y disolvé la sal. Incorporá la harina de garbanzos pasándola por un colador o tamiz.

  2. Mezclá enérgicamente con un batidor de alambre hasta obtener un líquido completamente liso. La textura es casi tan ligera como la leche; es el punto correcto.

  3. Tapá el recipiente con film o una cubierta hermética y dejamelo descansar en la heladera durante un mínimo de 12 horas (lo ideal es de un día para el otro).

  4. Al día siguiente, encendé el horno al máximo (250 °C). Cubrí una asadera o sartén de hierro con abundante aceite y llevala al horno por 3 minutos hasta que el aceite esté humeante.

  5. Con mucho cuidado, retirá apenas la fuente y volcá la mezcla líquida sobre el aceite caliente. Volvé a cerrar el horno de inmediato.

  6. Cociná a fuego fuerte durante 30 minutos o hasta que notes la superficie firme y con un atractivo color dorado oscuro.

  7. Retirá del horno, pasá una espátula por los bordes para despegarla y dejala asentar unos minutos antes de cortarla en porciones para acompañar tu porción de pizza favorita.

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