Cómo hacer salsa scarparo casera: la receta clásica de bodegón para elevar tus pastas
¿Querés una salsa diferente? Descubrí cómo preparar la auténtica scarparo: una mezcla irresistible de tomate, pesto y chorizo colorado lista en pocos minutos.
En solo 15 minutos, podés lograr una salsa con "cuerpo" que se adhiere a los fideos y conquista cualquier paladar.
Su nombre proviene del italiano scarpariello (zapatero), y su magia reside en la mezcla de texturas. A diferencia de una simple pomodoro, la salsa scarparo es una salsa "de autor" que combina una base de crema o tomate con un pesto de albahaca fresco. El truco de los grandes cocineros está en no cocinar demasiado el pesto para que no pierda su color vibrante ni su aroma punzante.
Al sumarle el chorizo colorado salteado, se logra una complejidad de sabores que oscila entre lo herbáceo y lo salado, ideal para acompañar sorrentinos, ravioles o unos simples tallarines al dente.
Paso a paso para una scarparo perfecta este fin de semana
Para lograr ese sabor característico de los domingos en familia, seguí estos pasos clave:
La base crocante: salteá en una sartén con aceite de oliva unos cubitos de chorizo colorado y panceta hasta que suelten su grasa y queden crocantes.
El sofrito aromático: agregá cebolla de verdeo picada y un diente de ajo. Antes de que se doren demasiado, volcá una taza de puré de tomate o tomates perita naturales picados.
La emulsión mixta: una vez que el tomate redujo, incorporá dos cucharadas generosas de pesto casero (albahaca, nueces, ajo y aceite). Mezclá suavemente para que los colores se fundan sin perder su identidad.
El toque final: rectificá con sal y pimienta. Si buscás una versión más suave, podés añadir un chorrito de crema de leche al final para amalgamar todos los ingredientes.
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La salsa scarparo es el verdadero tesoro de los bodegones argentinos y la solución definitiva para quienes buscan transformar un plato de pastas común en un banquete gourmet.
Un aliado para tus pastas rellenas
La salsa scarparo demuestra que el secreto está en la intensidad de los condimentos. Es una opción sumamente rendidora y "gauchita", ya que permite usar ingredientes que solemos tener en la heladera.
Para coronar el plato, no olvides espolvorear abundante queso parmesano rallado en el momento. Esta receta no solo soluciona un almuerzo rápido este 8 de abril, sino que eleva tu recetario casero al nivel de las mejores cantinas de Buenos Aires.