Cómo hacer facturas caseras: la receta que lleva pocos ingredientes y son ideales para acompañar el mate

Con ingredientes básicos y una preparación sencilla podés hacer facturas caseras doradas y tiernas, ideales para el desayuno o la merienda.

 Facturas caseras fáciles y económicas, una receta para acompañar el mate o el café.

 Facturas caseras fáciles y económicas, una receta para acompañar el mate o el café.

Las facturas son un clásico de los desayunos y las meriendas argentinas. Acompañan el mate, el café y las reuniones familiares, pero prepararlas en casa puede ser una alternativa para disfrutar de algo recién horneado sin tener que ir a la panadería.

Con harina, leche, levadura y algunos ingredientes básicos, podés hacer una masa suave y darle distintas formas según tus gustos. Además, una misma preparación permite elaborar facturas con dulce de leche, membrillo o crema pastelera, e incluso algunas más sencillas con azúcar por encima.

Aunque la receta requiere respetar los tiempos de levado, no hace falta tener experiencia en pastelería para conseguir un buen resultado. La clave está en amasar correctamente, dejar que la masa crezca y controlar la cocción para que las piezas queden doradas por fuera y tiernas por dentro.

Ingredientes para hacer facturas caseras

  • 500 grs. de harina 0000.
  • 100 grs. de azúcar.
  • 1 huevo.
  • 50 g de manteca.
  • 200 ml de leche tibia.
  • 10 grs. de levadura seca.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.
  • 1 pizca de sal.
  • 1 huevo extra para pintar las facturas.

Para los rellenos y la terminación, opcional:

  • Dulce de leche repostero.
  • Dulce de membrillo.
  • Crema pastelera.
  • Azúcar para espolvorear.
Las facturas caseras se pueden rellenar con dulce de leche, membrillo o crema pastelera.

Las facturas caseras se pueden rellenar con dulce de leche, membrillo o crema pastelera.

Los pasos a pasos para preparar las facturas caseras

  1. Activá la levadura. Colocá la leche tibia en un recipiente junto con la levadura seca y una cucharada del azúcar. Mezclá y dejá reposar durante unos 10 minutos. La leche debe estar tibia, no caliente, para no afectar la levadura.
  2. Prepará la masa. En un bowl grande, mezclá el huevo, la manteca derretida y tibia, el resto del azúcar y la esencia de vainilla. Agregá la mezcla de levadura e incorporá la harina junto con la sal.
  3. Amasá hasta conseguir una textura suave. Uní todos los ingredientes y trabajá la masa sobre una mesada durante 8 a 10 minutos. Debe quedar lisa, elástica y fácil de manipular. Si se pega demasiado, agregá apenas un poco de harina, sin excederte.
  4. Dejá levar. Formá un bollo, colocá la masa en un recipiente y cubrila con un repasador limpio. Dejala reposar durante aproximadamente una hora, o hasta que duplique su volumen. El tiempo puede variar según la temperatura ambiente.
  5. Dale forma a las facturas. Presioná suavemente la masa para quitarle el exceso de aire y dividila en porciones. Estirá cada una con un palo de amasar hasta lograr un espesor de entre 3 y 5 milímetros. Cortá y formá las piezas según el diseño que prefieras.
  6. Prepará las piezas para el horno. Distribuí las facturas sobre una placa enmantecada o cubierta con papel manteca, dejando espacio entre ellas. Tapalas y dejalas reposar otros 20 a 30 minutos para que aumenten ligeramente de volumen.
  7. Pintá y horneá. Batí el huevo extra y pincelá suavemente la superficie de las facturas. Llevá a un horno precalentado a 180 °C durante 15 a 20 minutos, hasta que estén doradas.
  8. Agregá los rellenos. Retirá la placa del horno y dejá que las facturas se entibien. Podés rellenarlas con dulce de leche repostero o crema pastelera usando una manga, o cortarlas al medio para distribuir el relleno. Si preferís usar membrillo, colocá pequeñas porciones antes de hornear para que se cocinen junto con la masa.
  9. Terminá y serví. Si querés una versión más sencilla, espolvoreá azúcar sobre las facturas antes de hornearlas. Dejá que se enfríen un poco antes de servirlas.

Los secretos para conseguir facturas tiernas y doradas

Uno de los puntos más importantes de esta receta es respetar los tiempos de levado. Si la masa no descansa lo suficiente, las facturas pueden quedar compactas y perder parte de su textura tierna. Por eso, conviene guiarse por el volumen de la masa y no solamente por el reloj.

También es importante controlar la temperatura de la leche. Si está demasiado caliente, puede perjudicar el funcionamiento de la levadura. Lo ideal es que esté tibia al tacto.

Durante el amasado, evitá agregar harina en exceso. Una masa demasiado seca puede dar como resultado facturas duras, mientras que un amasado adecuado ayuda a desarrollar una textura más elástica.

Por último, vigilá la cocción. Las facturas son pequeñas y pueden dorarse rápidamente, por lo que conviene revisarlas durante los últimos minutos para evitar que se resequen.

Facturas con dulce de leche, membrillo o crema pastelera

Una de las ventajas de preparar facturas en casa es que podés adaptar la receta a distintos gustos. Para hacer versiones con dulce de leche, lo más práctico es hornear primero las piezas y rellenarlas cuando estén tibias o frías. Así, el relleno conserva mejor su consistencia.

El membrillo, en cambio, permite preparar facturas con el dulce en el centro antes de llevarlas al horno. Para trabajarlo con facilidad, podés cortarlo en pequeños trozos o ablandarlo con unas gotas de agua hasta conseguir una pasta espesa.

La crema pastelera también combina muy bien con esta masa. Podés colocarla antes del horneado en facturas con una cavidad central, siempre que utilices una preparación apta para cocinarse en el horno.

Si buscás una opción más simple, armá pequeños bollitos o tiras y agregá un poco de azúcar por encima. De esta manera, con una sola masa podés preparar distintas variedades para compartir durante el desayuno o la merienda.

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