La espinaca es famosa por su aporte de hierro, pero la forma en que la cocinás puede cambiarlo todo. Un error muy común es hervirla en mucha agua y después escurrirla: así, no solo pierde minerales y sabor, sino que también se achica muchísimo.
Cómo cocinar la espinaca para que conserve el hierro y no pierda sabor
Una cocción rápida y un toque de limón hacen la diferencia para aprovechar todos sus nutrientes.


