Bastones de espinaca sin fritura ni harina: la receta fácil con pocos ingredientes para una comida liviana

Con espinaca, avena y queso podés preparar unos bastones dorados al horno, ideales para acompañar las comidas o servir en una picada.

Los bastones de espinaca al horno son una alternativa casera para sumar verduras a las comidas.

Los bastones de espinaca al horno son una alternativa casera para sumar verduras a las comidas.

Los bastones de espinaca son una opción práctica para incorporar verduras a las comidas de todos los días. Se preparan con ingredientes sencillos, no necesitan fritura y pueden servirse como guarnición, entrada o parte de una picada casera.

A diferencia de otras preparaciones rebozadas, esta receta utiliza avena procesada para darle consistencia a la mezcla, sin necesidad de agregar harina de trigo. El huevo ayuda a unir los ingredientes y el queso aporta sabor, mientras que el horno permite conseguir una superficie dorada.

Además, podés adaptar los condimentos según tus preferencias y acompañarlos con distintas salsas o aderezos.

Ingredientes para hacer bastones de espinaca al horno

  • 300 grs. de espinaca fresca.
  • 2 huevos.
  • ½ taza de avena procesada.
  • 50 grs. de queso rallado.
  • 1 diente de ajo picado.
  • Sal y pimienta a gusto.
  • Una pizca de nuez moscada (opcional).
  • Aceite en spray o unas gotas de aceite para la placa.
La espinaca, la avena, los huevos y el queso son los ingredientes principales de esta receta.

La espinaca, la avena, los huevos y el queso son los ingredientes principales de esta receta.

Los pasos a pasos para preparar los bastones de espinaca

  1. Prepará la espinaca. Lavá bien las hojas, retirales los tallos más gruesos y cocinalas al vapor durante unos dos minutos, hasta que se ablanden.
  2. Retirá el exceso de agua. Colocá la espinaca en un colador y presioná con una cuchara para eliminar todo el líquido posible. Después, picala finamente.
  3. Mezclá los ingredientes. En un recipiente amplio, incorporá la espinaca, los huevos, la avena procesada, el ajo picado y el queso rallado.
  4. Condimentá la preparación. Agregá sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Mezclá hasta integrar todos los ingredientes. La consistencia debe quedar húmeda, pero lo suficientemente firme como para formar los bastones.
  5. Dales forma. Humedecete ligeramente las manos y tomá pequeñas porciones de la mezcla. Formá bastones de tamaño similar para que se cocinen de manera pareja.
  6. Acomodalos en una placa. Distribuí las piezas sobre una bandeja para horno apenas aceitada, dejando un pequeño espacio entre cada una.
  7. Cociná hasta que estén dorados. Llevá la preparación a un horno precalentado a 200 °C durante aproximadamente 20 minutos. A mitad de la cocción, dalos vuelta para que se doren de ambos lados.
  8. Dejá reposar antes de servir. Retiralos del horno y esperá unos minutos para que tomen más firmeza antes de pasarlos a una fuente.

El secreto para que los bastones queden firmes y crocantes

Uno de los puntos más importantes de esta receta es escurrir muy bien la espinaca después de cocinarla. Si conserva demasiada agua, la mezcla puede quedar blanda y los bastones podrían perder su forma durante el horneado.

También conviene procesar la avena hasta obtener una textura similar a la de una harina gruesa. De esta manera, se integra mejor con los huevos y ayuda a compactar la preparación. Para conseguir un dorado uniforme, es importante formar bastones de tamaño y grosor parecidos. Si son demasiado grandes, pueden necesitar algunos minutos adicionales de horno.

Cómo acompañar los bastones de espinaca

Estos bastones se pueden servir recién hechos, solos o con distintos acompañamientos. Una salsa de yogur natural con limón y ajo es una alternativa fresca, mientras que el queso crema condimentado con hierbas también combina muy bien.

Otra posibilidad es incorporarlos a una picada junto con verduras frescas, quesos y otros bocaditos caseros. También funcionan como guarnición de carnes, pollo o pescado, o como parte de un almuerzo acompañado por una ensalada.

Si querés variar la receta, podés sumar zanahoria rallada, cebolla previamente rehogada o diferentes condimentos. Lo importante es controlar la humedad de los vegetales para mantener una mezcla que permita formar las piezas sin dificultad.

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