Albóndigas de pollo rellenas de jamón y queso: la receta que sólo lleva 20 minutos
Resolvé tus comidas con estas albóndigas de pollo rellenas de @chekacocina. Una receta ideal para freezar, ahorrar tiempo y comer delicioso en solo 20 minutos.
Albóndigas de pollo rellenas de jamón y queso: la receta que sólo lleva 20 minutos.
¿Poco tiempo pero ganas de comer rico? La cuenta @chekacocina compartió la solución definitiva para quienes necesitan practicidad sin resignar sabor: albóndigas de pollo rellenas con jamón y queso, diseñadas especialmente para tener en el freezer y cocinar en minutos.
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Esta propuesta de recetas para el freezer es ideal para stockearse y salvar esos días donde el cansancio gana. La clave está en el corazón cremoso y una salsa blanca rápida que se hace en la misma sartén.
Receta de albóndigas de pollo rellenas
Ingredientes para las albóndigas y la salsa
Para esta preparación vas a necesitar:
albondigas:
- pollo: 1 kg (pechugas procesadas).
- huevos: 2 unidades.
- pan rallado: 1 taza (más extra para el rebozado final).
- condimentos: sal, pimienta y mostaza a gusto.
- relleno: jamón cocido y queso mozzarella c/n.
salsa:
- base: 1 cda de manteca y 1 cda de harina.
- líquido: leche c/n (agregar de a poco).
- sabor: sal, pimienta, nuez moscada y queso rallado.
- frescura: ciboulette o perejil picado.
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Paso a paso: de la procesadora al freezer
- procesar: cortá el pollo en cubos y procesalo hasta lograr una pasta homogénea.
- condimentar: sumá sal, pimienta, un toque de mostaza, los huevos y la taza de pan rallado. Mezclá bien y dejá descansar la masa.
- armar el corazón: envolvé un cubito de mozzarella con una feta de jamón cocido. Tomá una porción de pollo, poné el relleno en el centro y cerrá bien formando la albóndiga.
- rebozar: pasalas por pan rallado y guardalas directamente en el freezer. Una vez congeladas, podés pasarlas a bolsitas para que ocupen menos espacio.
Cómo cocinarlas en el momento
Cuando el hambre apure, no hace falta descongelarlas:
- Dorá las albóndigas en una sartén con un chorrito de aceite hasta que estén bien coloridas y reservalas.
- En esa misma sartén, hacé la salsa: derretí la manteca, sumá la harina y cociná un minuto. Agregá la leche de a poco revolviendo siempre hasta que espese.
- Condimentá la salsa, sumá queso rallado y devolvé las albóndigas a la sartén para que terminen de cocinarse unos minutos.
Tip extra: el acompañamiento ideal para este plato es un puré de papas bien cremoso. El contraste de la salsa blanca con el queso fundido del interior es, sencillamente, de otro planeta.




