Hay antojos que aparecen sin aviso, y tener algo dulce listo en la heladera siempre es un plus. Este Marroc casero es perfecto para eso: se corta en cubitos, se guarda y está listo cada vez que querés algo rico. Lo mejor es que se hace con pocos ingredientes y un procedimiento muy simple, pero con un resultado que no tiene nada que envidiarle al clásico del kiosco.
Con chocolate y pasta de maní, esta receta logra esa combinación tan característica: capas suaves, cremosas y con el contraste justo de sabores. Además, podés adaptarla a tu gusto y hacerla más intensa o más dulce según el tipo de chocolate que elijas.
Se hace con pocos ingredientes y sin complicaciones.
Cómo hacer Marroc casero paso a paso
Derretir el chocolate con leche: llevalo al microondas en intervalos de 30 segundos, mezclando cada vez, o hacelo a baño maría hasta que quede completamente derretido.
Mezclar con la pasta de maní: agregá 200 g de pasta de maní al chocolate derretido y mezclá bien hasta integrar.
Formar la primera capa: verté la preparación en un molde de silicona o forrado con papel manteca. Llevá al freezer hasta que esté firme.
Preparar la segunda mezcla: derretí el chocolate blanco de la misma manera y sumale los otros 200 g de pasta de maní.
Armar las capas: colocá esta segunda mezcla sobre la base ya fría y llevá nuevamente al freezer hasta que solidifique.
Desmoldar y cortar: retirá del molde y cortá en cubitos para lograr el formato clásico.
El secreto para que quede perfecto
La clave está en respetar los tiempos de frío entre cada capa. Esto evita que se mezclen y permite lograr el clásico efecto bicolor. Además, usar un buen chocolate hace la diferencia en la textura final.
Tips para personalizar la receta
Podés usar chocolate semiamargo para un sabor más intenso.
Una pizca de sal realza el sabor de la pasta de maní.
También podés hacerlo en moldes individuales para porciones listas.