Las estrategias del gobierno de Javier Milei para impulsar la ley ómnibus en el Congreso de la Nación siguen siendo cambiantes y el futuro inmediato del proyecto continúa bajo un halo de incertidumbre.
Primero fue a todo o nada e, incluso, se dijo que para la Argentina no había plan B. Luego, al ver que se encaminaba a un fracaso inevitable en el Congreso, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció el retiro de artículos clave de la norma, como lo referido al aumento de retenciones, la fórmula de movilidad jubilatoria, el adelanto de Bienes Personales y el blanqueo de capitales.
Incluso planteó que el gobierno no avanzará con los cambios en el Impuesto a las Ganancias, aunque este tema no aparece entre los artículos de la denominada Ley Bases y Puntos de Partida Para la Libertad de los Argentinos.
Este lunes, a 24 horas del supuesto tratamiento de la ley en la Cámara de Diputados de la Nación, el proceso parece haberse trabado luego de que los gobernadores dialoguistas advirtieran que de nada sirve el freno de algunos artículos polémicos de la norma, si el Poder Ejecutivo mantiene la posibilidad de impulsarlos de igual manera a través de las facultades delegadas que otorga la situación de emergencia.
Nadie sabe qué artículos de la ley ómnibus quedarán en pie
En este contexto, el diputado nacional Mario Barletta (UCR-Juntos por el Cambio), advirtió que "cuando se analice la ley artículo por artículo, podrán quedar o se pueden caer... No sabemos qué es lo que va a quedar. Esa es la gran duda por estas horas".
Si bien reconoció la necesidad de impulsar cambios urgentes en la Argentina, el santafesino sostuvo que el gobierno nacional planteó "una suerte de amenaza" al advertir que si esta ley no sale, se profundizará el ajuste sobre las provincias.
"Las amenazas y los agravios no ayudan en nada al funcionamiento de un órgano legislativo, sobre todo en circunstancias como estas, en las que se analizan temas de enorme complejidad y que fueron tramitados de forma indebida", opinó Barletta en el programa Creo, que cada mañana conduce José Curiotto en AIRE.
Según el santafesino, el gobierno "mezcló una cantidad enorme de temas y no buscó lo que una fuerza política con tanta debilidad legislativa debe buscar. Actúan de manera prepotente, sin establecer los canales de diálogo necesarios".
Además, consideró que la ley "no distingue cuestiones urgentes, de otras que no necesariamente deben ser tratadas en este momento", como por ejemplo todo lo referido a las reformas electorales.
"En muchas de las medidas que aparecen en la ley, no se establecen los motivos, los por qué. Hay cuestiones que deben ser revisadas, pero están plantadas de una manera que es todo blanco o negro. Todo genera una gran dificultad", insistió.
A modo de ejemplo, hizo hincapié en lo que sucedió con lo relacionado con el cálculo de los haberes jubilatorios. El gobierno planteó la eliminación total de toda fórmula, para decidir de manera discrecional cuánto cobran los jubilados nacionales. Y como esta posibilidad fue rechazada de plano por los Diputados, terminó quedando en pie la fórmula actual, que genera pérdidas en las jubilaciones.
"El extremo que planteó el gobierno es eliminar lo que se tiene y generar una discrecionalidad absoluta para el Poder Ejecutivo. Conclusión: quedan las cosas como están, a pesar de que están horriblemente mal", sostuvo Barletta.
En definitiva, a pesar de que apenas quedan 386 de los 664 artículos que la ley tenía en un principio, nadie parece estar conforme. En parte, por el contenido de una norma amplia que apunta a modificar cuestiones esenciales y diversas del funcionamiento del país. Y, en gran medida, por las formas en que se llevó adelante el proceso tendiente a encontrar los consensos imprescindibles para un gobierno que, en el Congreso de la Nación, es apenas una minoría.
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