martes 29 de septiembre de 2020
Política | Buenos Aires | Coparticipación | Cristina Kirchner

Fin de la tregua entre Fernández y Larreta: empieza la carrera electoral

El traspaso de fondos de coparticipación desde Caba a la provincia de Buenos Aires fue el punto de quiebre entre el presidente y el jefe porteño. Cristina Kirchner aprovecha el conflicto y opera desde la sombra.

La protesta salarial que protagonizó la policía bonaerense esta semana precipitó el fin de la tregua entre el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta y el presidente Alberto Fernández y anticipó, de manera impensada, la carrera electoral con vistas a los comicios legislativos del año próximo.

Una vez más, detrás del conflicto estuvo la sombra de Cristina Kirchner. La vicepresidenta nunca toleró la relación de diálogo y respeto mutuo que supieron construir Fernández y Larreta desde que se desató la pandemia. Para Cristina, Larreta no sólo es Mauricio Macri: también es el dirigente opositor que mejor imagen pública ostenta en las encuestas y, por lo tanto, el rival a vencer en las elecciones de 2021 y de 2023.

anuncio fernandez policia telam 1.jpg
El presidente Alberto Fernández durante el anuncio de traspaso de fondos de coparticipación de Caba a la provincia de Buenos Aires.

El presidente Alberto Fernández durante el anuncio de traspaso de fondos de coparticipación de Caba a la provincia de Buenos Aires.

La decisión del presidente Fernández de detraerle a la Ciudad de Buenos Aires 1,18 punto de coparticipación federal para resolver el conflicto con la policía bonaerense cumple un doble objetivo de Cristina Kirchner: esmerilar la gestión de Rodríguez Larreta en la Ciudad y, al mismo tiempo, aumentar el colchón de ingresos de su bastión electoral, Buenos Aires. Según los cálculos oficiales, el principal distrito del país recibirá, a instancias de la Capital, unos $ 13.000 millones en lo que resta de 2020. Durante 2021 esa cifra se incrementará a $ 53.000 millones.

Pero aquí no termina el favoritismo del gobierno nacional por el gobernador Axel Kicillof. En lo que va del año, Buenos Aires recibió la friolera de $ 105.000 millones en transferencias para financiar gastos corrientes; diez veces más de lo que recibió, en el mismo período, Caba, Córdoba y Santa Fe.

Leer más ► Diego Santilli afirmó que "el diálogo entre Larreta y el presidente está lesionado"

Este flujo continuo de recursos nacionales a Buenos Aires no tiene otro propósito que “hacer caja” para las elecciones del año próximo, advierten en Juntos por el Cambio. “El objetivo de Cristina es ganar por amplio margen en la provincia para alcanzar la mayoría en la Cámara de Diputados y, de paso, prepararle el terreno al heredero, Máximo Kirchner”, sostienen.

En el principal espacio opositor se preparan para enfrentar la embestida kirchnerista. Rodríguez Larreta es consciente de que se rompió el margen para ser dialoguista y moderado. Por eso decidió recurrir con un amparo ante la Corte Suprema para reclamar que se revoque la decisión inconsulta que impuso Fernández por decreto y que significa una merma del 10% de su presupuesto.

Alberto Fernández, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta.
Alberto Fernández, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta durante una de las primeras reunieron en Olivos para analizar la continuidad de la cuarentena en el Amba.

Alberto Fernández, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta durante una de las primeras reunieron en Olivos para analizar la continuidad de la cuarentena en el Amba.

A Rodríguez Larreta lo obsesionaba la coparticipación. Sabía que, tarde o temprano, vendría la quita y que, como resalta un reconocido especialista en derecho, “bebería de su propia medicina”, en alusión al decreto de 2016 con el que Mauricio Macri aumentó los fondos de 1.4% a 3.75% primero, y 3.5% después, con la sanción del pacto fiscal, producto del traspaso de la Policía Federal a la Ciudad.

Pero no pensó que sería de esa manera. El vínculo personal entre el jefe de Gobierno y el presidente quedó visiblemente deteriorado.

Leer más ► Alberto Fernández sobre la coparticipación: dijo que había hablado con Larreta y que nadie puede sorprenderse

Al anunciar la decisión de acudir a la Justicia, Rodríguez Larreta, cuyas ambiciones presidenciales se mantienen intactas, estrenó el perfil de dirigente nacional con un discurso “de unidad” de los argentinos. "Lo que tenemos que buscar en el país es el progreso de todos los argentinos, igualar para arriba. Nunca voy a profundizar la división”, enfatizó en su discurso.

En el entorno de Rodríguez Larreta confían en un pronto pronunciamiento de la Corte Suprema ante un acto administrativo que califican de “inconstitucional”. “Ya no hay margen para ser moderado. El discurso en adelante será moderado, pero el contenido será duro”, señalan los allegados del jefe de gobierno porteño.

El vínculo personal entre el jefe de Gobierno y el presidente quedó visiblemente deteriorado.

La tregua se esfumó. Desde el oficialismo no tardaron en responderle al gobierno porteño. “La decisión es constitucional, justa y legítima. El gobierno anterior le dio más plata a la ciudad más rica. Se vino a recuperar una injusticia del macrismo", replicó Santiago Cafiero, jefe de Gabinete.

Otra vez la grieta: bonaerenses versus porteños, provincias versus la Capital. Está claro que es el discurso que mejor le sienta al gobierno nacional y, en particular, al kirchnerismo. Ya no hay lugar para los moderados. Cristina lo hizo: ganaron los extremos.