sábado 19 de septiembre de 2020
Política | Impuestos | Evasión | déficit fiscal

Empresarios rechazan el impuesto a la riqueza que impulsa el Gobierno

Según la Cámara de Comercio y Servicios (CAC) la aprobación del "aporte solidario extraordinario" que impulsa el Gobierno crearía "una nueva carga sobre las personas humanas con grandes patrimonios" que "incrementaría una presión impositiva ya de por sí muy elevada".

El impuesto a la riqueza que impulsa el Gobierno fue rechazado por los empresarios nucleados en la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). En un comunicado, la entidad criticó la iniciativa, manifestó "su preocupación ante el proyecto de ley" que "incrementaría una presión impositiva ya de por sí muy elevada" y abogó por un "combate a la evasión" para la reducción del déficit fiscal.

"La Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) manifiesta su preocupación ante el proyecto de ley para establecer un "aporte solidario y extraordinario", popularmente conocido como "impuesto a la riqueza", que mediante una nueva carga sobre las personas humanas con grandes patrimonios incrementaría una presión impositiva ya de por sí muy elevada", comienza el texto.

"La reducción del déficit fiscal debería lograrse a través del combate a la evasión y de una progresiva baja del gasto y no mediante nuevos tributos", advierten los empresarios del sector. A su vez, critican que la aplicación del llamado aporte solidario extraordinario que impulsan los diputados Máximo Kirchner y Carlos Heller implica gravar bienes ya alcanzados por otros impuestos.

"La CAC entiende que la progresividad es una característica bienvenida de los esquemas impositivos, pero también que antes de avanzarse con una obligación extra debe tenerse en cuenta que en el país ya existen tributos que están en función de la capacidad económica del contribuyente, como lo son el Impuesto a las Ganancias y el Impuesto sobre los Bienes Personales, gravando este último los mismos bienes sobre los que se intenta aplicar el gravamen que se proyecta y cuyas alícuotas se incrementaron en hasta 9 veces en el último año", plantea el documento.

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"La reducción del déficit fiscal debería lograrse a través del combate a la evasión y de una progresiva baja del gasto y no mediante nuevos tributos", advierten los empresarios del sector, quienes critican que la aplicación del llamado aporte solidario extraordinario que impulsan los diputados Máximo Kirchner y Carlos Heller implica gravar bienes ya alcanzados por otros impuestos.

En ese marco, los empresarios plantean que incrementar impuestos sería contraproducente para la recuperación económica. A su vez, advierten que iniciativas como las que esta semana tratará el Congreso incentivan el éxodo de empresarios y capitales.

"La entidad está convencida de que la expansión de la actividad, la reducción de la pobreza y la corrección del déficit fiscal, para ser sostenibles, requieren de la existencia de un sector privado dinámico y moderno, lo que difícilmente se logrará si se siguen incrementando las cargas que sobre él recaen con el riesgo adicional de generar algún grado de éxodo tributario a jurisdicciones con un tratamiento más favorable", sostiene el texto.

"La CAC acuerda en que, tal como se menciona en los fundamentos del proyecto, atravesamos una crisis de envergadura, provocada por la pandemia de coronavirus y las restricciones asociadas, que se suman a un virtual estancamiento de casi una década. Pero a la vez advierte que no debe olvidarse que nuestro país tiene una larga tradición en impuestos nacidos en la emergencia, casi siempre distorsivos, que acaban por perpetuarse, incrementando el cada vez más alto "costo argentino", añaden.

En ese marco, no obstante, sostienen que en lugar de apostar a nuevos impuestos, el Gobierno debería apuntar a bajar el gasto público y a reducir la evasión para lograr el equilibrio en las cuentas públicas.

La CAC considera que la reducción del desequilibrio fiscal demanda una paulatina baja del gasto público, a través de la supresión de ineficiencias varias y de una progresiva sustitución de los programas de asistencia -muy necesarios en la emergencia- por empleo privado genuino. Asimismo, que en materia de ingresos fiscales se requiere una reforma tributaria integral que consolide la progresividad del sistema, resuelva su extrema complejidad, provoque la disminución sustancial de la informalidad -que constituye una competencia desleal para los que sí cumplen con sus obligaciones-, incentive la inversión, promueva la creación y el desarrollo de empresas y armonice asimetrías territoriales y de dimensión.

FUENTE: La Nación