En el primer trimestre de este año, aunque la actividad económica avanzó un 2,5%, aumentaron tanto la indigencia como la pobreza en los dos distritos de Santa Fe que son relevados por el Indec.
La información se desprende de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec del primer trimestre de este año con relación a un año atrás, antes de la irrupción de la pandemia.
Al respecto, en diálogo con el programa Algo que Decir que se emite por Aire de Santa Fe, José Luis Zalazar, referente del Movimiento Los Sin Techo reconoció que esas estadísticas las vienen advirtiendo desde el año pasado. “Ya los veníamos mirando a esos números. Los veníamos revisando dese el año pasado, desde que arrancó la pandemia. Hubo un claro aumento de la pobreza en el Gran Santa Fe”.
En ese sentido, Zalazar precisó que “lo que más aumentó es la indigencia. En el Gran Santa Fe estamos hablando de 12.300 familias indigentes” y explicó que se trata de aquellas familias “que no les alcanza para comer”.
“El Indec habla de dos chicos y dos adultos, siendo bastante conservador. Se dice que necesitan más de 30 mil pesos solamente para comer. Con la Asignación Universal por Hijo (AUH) más algún refuerzo por la tarjeta alimentaria llegan a 14.500 aproximadamente”, comentó el integrante del movimiento que hace décadas trabaja con los sectores más marginados y necesitados de la zona. Zalazar sumó el hecho de que los la mayoría de las veces no cuentan con recursos para vestirse. “Es una catástrofe”, resumió.
En esa dirección, el integrante de Los Sin Techo enfatizó que como primera medida “hay que darles de comer a esta gente”. En tal sentido, destacó que “desde el movimiento venimos militando hace mucho tiempo una Asignación Universal por Indigencia. En Santa Fe se tiene que asegurar que a esas familias puedan comer. Después hablamos de educación, de trabajo y hábitat”.
Zalazar reconoció que en Santa Fe existen unos 1550 ranchos y aseguró que “sabemos quiénes son. Tenemos el censo, sabemos quiénes son, quienes comen y quiénes no. Los mecanismos para atenderlos están, solamente falta una decisión política”. A su vez, lamentó que “la magnitud del problema no está en la conciencia de la sociedad”.
Si bien la falta de trabajo es una cuestión preocupante, para Zalazar hay que determinar las prioridades. "Esta gente no está instruida para entrar al mundo del trabajo. Estamos orgullosos de tener la UNL, pero tenemos gente que no termina 7° y ya no hay changas”.
Sobre el mismo punto, preguntó: “Cómo va a terminar 7° grado si no pueden comer y viven en un rancho?”
“Encima les piden que sean ángeles. Sabemos lo que pasa si no se tiene para comer. Se hace cualquier cosa. No nos sorprendamos. Yo no lo avalo la violencia ni los robos, pero es lo que pasa en esta situación compleja”, advirtió Zalazar.
Entrevista con José Luis Zalazar
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