La información se desprende de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec del primer trimestre de este año con relación a un año atrás, antes de la irrupción de la pandemia.
La pobreza en el Gran Santa Fe alcanzó al 47,1% frente al 36,2% en igual período de 2020, antes de la irrupción de la pandemia. Y en el Gran Rosario subió del 37,2% al 42,6%. Marcan un fuerte deterioro general de los ingresos, pero en particular entre el 40% de la población que vive con recursos muy bajos.
Para el segundo trimestre se espera índices menores por la mayor actividad y por las ayudas monetarias que el Gobierno otorgó a sectores críticos y vulnerables, como bonos a jubilados de haberes bajos ($ 1.500 en abril y mayo) y a los que perciben AUH.
La pobreza según la franja etaria
Por edades, en el Gran Santa Fe el porcentaje de pobreza fue el siguiente:
- Menores de 14 años: 62,4%
- Entre 15 y 29 años: 60,8%
- Entre 30 y 64 años: 40,6%
- Más de 65 años: 15,8%.
En el Gran Rosario:
- Menores de 14 años: 57,1%
- Entre 15 y 29 años: 56,4%
- Entre 30 y 64 años: 38,2%%
- Más de 65 años: 10,8%.
Los números nacionales
A nivel de todo el país, la pobreza aumentó del 36,2% al 39,5%. Son 18,1 millones de pobres frente 15,6 millones del primer trimestre de 2020. En términos relativos, fue mayor la suba del total de pobres tanto en el Gran Santa Fe como en el Gran Rosario.
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Así, a nivel nacional urbano 2,5 millones más de personas que un año atrás pasaron a vivir en hogares con ingresos insuficientes para comprar una canasta básica.
Resistencia, con el 53,9% encabeza el ranking de pobreza frente al 45,9% un año atrás. En el conurbano bonaerense subió del 39,8% al 44,4%.
En la Ciudad de Buenos Aires, donde la Dirección de Estadística porteña difundió los datos del primer trimestre, la pobreza aumentó del 22,9 al 26,5% en un año.
Las posibles razones
Esta suba interanual de la pobreza tiene varios ingredientes:
En el primer trimestre de este año rigieron restricciones más atenuadas en la actividad y la circulación cuando un año atrás no había irrumpido la pandemia.
El ingreso por habitante del 40% de menores recursos registró un incremento nominal del 27,4% cuando la inflación interanual promedio del trimestre fue del 40,6%. Y la canasta de pobreza aumentó el 42,2%.
En el primer trimestre de 2020, se otorgaron bonos a los jubilados y pensionados de haberes mínimos y a los beneficiarios de la AUH – los que ayudaron a reducir los indicadores de la medición del año pasado- que no se repitieron en igual período de 2021.
Un año atrás, por decreto, hubo aumentos salariales de suma fija que beneficiaron más a los sueldos más bajos que tampoco se repitieron a comienzos de este año.
A marzo de este año, los salarios de los trabajadores no registrados – que ganan menos de la mitad que los registrados- tuvieron un incremento interanual del 37,3% versus una inflación del 42,6% y un 45% del valor de la canasta de pobreza.
Las jubilaciones y pensiones registraron a marzo un alza interanual del 29,4%. Los bonos a los que menos ganan se otorgaron en abril y mayo.
El 39,5% nacional urbano del primer trimestre es inferior al 45,2% del cuarto trimestre de 2020. Pero por la incidencia del medio aguinaldo, que se registra en los meses de enero y julio, esa comparación no es homogénea.
En 2020, la secuencia trimestral de la pobreza en el total urbano fue la siguiente: 34,6% primer trimestre, 47,2% segundo trimestre, 38,8% el tercer trimestre y 45,2% cuarto trimestre. Y la medición semestral fue del 40,9% y 42%.
Los picos del segundo, tercer y cuarto trimestre de 2020 se debieron a las restricciones impuestas a la circulación y actividad económica.
El Indec difundirá los datos de pobreza de la primera mitad de 2021 el 30 de septiembre. Se estima que rondará el 40%.








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