El caso Jeremías Monzón y el debate por la imputabilidad: un penalista pidió bajar la edad "sin banderas políticas"
El abogado Federico Kiener analizó el debate reabierto por el crimen de Jeremías, advirtió sobre los límites del castigo y reclamó prevención, recursos y reinserción social.
El crimen de Jeremías Monzón, perpetrado por tres menores de edad, reavivó el debate por una nueva ley penal juvenil en Argentina.
En el marco del debate nacional reabierto tras el crimen de Jeremías Monzón en Santa Fe, el abogado penalista y tesorero del Colegio de Abogados de Santa Fe, Federico Kiener, aseguró que es necesario avanzar en una reforma del régimen penal juvenil, aunque advirtió que la baja de la edad de imputabilidad “no es una solución mágica” para los problemas de inseguridad.
Durante una entrevista en el programa Cuál es el Plan, que se emite los sábados por AIRE, Kiener analizó las distintas posturas que surgieron en los últimos días, tanto a nivel nacional como provincial, y planteó la necesidad de dar una discusión “profunda, responsable y despojada de intereses partidarios”.
“El debate es complejo y requiere una mirada integral. Bajar o no la edad de imputabilidad no va a evitar por sí sola que ocurran estos hechos. Un delincuente no lee el Código Penal antes de cometer un delito para ver qué pena le corresponde”, señaló.
Para Kiener, la legislación vigente, que data de la última dictadura militar, quedó desactualizada frente a los cambios sociales y culturales de las últimas décadas. “La adolescencia de hoy no es la misma que la de hace 40 o 50 años. La ley debe reflejar lo que ocurre en la sociedad, y hoy vemos delitos cada vez más graves cometidos por personas cada vez más jóvenes”, afirmó.
Realmente no hay palabras que alcancen. Escuchar a Romina hablar de Jeremías y de lo que le hicieron te revuelve el estómago.
Me importan dos ovarios si son 50 menores o 500 los que cometen delitos. Saben lo que hacen. Matan y vuelven a su casa como si nada, mientras una familia… pic.twitter.com/8Fl9Z1o5Ix
En ese sentido, se manifestó a favor de bajar la edad de imputabilidad, aunque subrayó que debe hacerse con criterios claros y con un régimen especial que contemple la reinserción social. “Tiene que haber una discusión seria, sin ideologías ni banderas políticas. No se trata de derecha o izquierda, sino de construir una herramienta que sirva a largo plazo”, remarcó.
Kiener planteó además la necesidad de otorgar mayor margen de decisión a los jueces para evaluar cada caso concreto, teniendo en cuenta la capacidad de comprensión del menor, su contexto social, familiar y cultural, y las características del hecho. “No todos los casos son iguales. La edad cronológica no siempre refleja el grado de madurez ni de comprensión del acto cometido”, explicó.
Al mismo tiempo, advirtió sobre la falta de infraestructura y recursos del Estado para implementar un nuevo régimen penal juvenil. “No podemos copiar modelos de otros países sin considerar nuestra realidad. Cualquier reforma debe ir acompañada de inversión, instituciones adecuadas, profesionales especializados y programas de seguimiento”, sostuvo.
congreso
El Congreso se encamina a debatir la nueva Ley Penal Juvenil, que propone modificar la edad mínima de imputabilidad en la Argentina.
En ese punto, alertó sobre el riesgo de replicar esquemas de encierro que no favorezcan la rehabilitación. “El encierro por sí solo no sirve. Si no se trabaja en serio en la contención, la educación y la reinserción, lo único que se logra es crear una bomba de tiempo”, afirmó.
Finalmente, el penalista consideró clave fortalecer las políticas de prevención, con especial foco en la educación, el abordaje del bullying, el uso de redes sociales y la formación en responsabilidad. “Hay que trabajar con la misma seriedad con la que se implementaron otros programas educativos. La prevención es fundamental para evitar tragedias como esta”, concluyó.