“PSF”, esa es la inscripción que tienen las balas 9 milímetros que utiliza la Policía de Santa Fe, y esa misma sigla apareció en las vainas encontradas en los dos crímenes de los taxistas que conmocionaron a Rosario.
Mientras las investigaciones se aceleran y se busca dar con quienes efectuaron el ataque, aún hay algunas preguntas que surgen en la discusión pública: ¿cómo llegaron las balas de Policía hasta ahí y cómo es el control que existe desde el Estado?
A partir de 2022, el Estado santafesino implementó como política un marcaje especial sobre las municiones y las armas que se les entregan a la Policía. Cada bala tiene estampada la sigla “PSF” (Policía de Santa Fe) y el año en que fueron compradas. El objetivo es que puedan ser rápidamente identificadas en cualquier hecho, tal como ocurrió en los dos crímenes de los choferes de taxis ocurridos en la Cuna de la Bandera.
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A los pocos minutos de haberse producido el hecho, ya se tenía conocimiento que eran municiones oficiales, aunque aún se desconoce cómo llegaron hasta el lugar y quién las disparó.
Triple control sobre las armas y balas de la policía
Para aumentar el control sobre el armamento de las fuerzas del Estado, en el gobierno se implementó un nuevo mecanismo de entrega hacia los y las integrantes de la Policía.
Se trata de un protocolo en el que “tiene que firmar la persona que pide municiones, la que lo autoriza y las entrega. Hay un triple control”, explicó el exsubsecretario de la Agencia Provincial de Prevención de la Violencia con Armas de Fuego, Joel Theytaz, que formó parte de su implementación durante el gobierno de Omar Perotti.
A su vez, agregó que “se burocratizó mucho para saber qué se hace con las armas. Si pasa algo, están las firmas por donde pasó el formulario”.
Según pudo averiguar AIRE, el actual gobierno de Maximiliano Pullaro continúa con este protocolo y se encuentra trabajando en la digitalización de la información. Actualmente, se puede conocer de manera digital qué arma tiene cada efectivo, pero no qué cantidad de municiones y de qué lote son, eso solo está en papel.
“Queremos achicar las brechas para que sea más efectivo el control”, mencionaron en Casa Gris. Toda esa información colabora con la “trazabilidad”, que es el camino que hizo el arma o la bala hasta terminar en el lugar del hecho.
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La huella dactilar de las balas
En la provincia de Santa Fe se realiza también la registración balística de las municiones. “Es como la huella dactilar que está en el DNI de cualquier ciudadano porque cada bala, cuando se dispara, al pasar por el caño de la pistola, deja una huella que, observada con la tecnología adecuada, la hace única. Esto permite saber, cuando se encuentra una bala que ha cometido un ilícito, desde qué pistola ha sido disparada”, explica el diputado Rubén Galassi.
Galassi es autor, en conjunto con Santiago Mascheroni –ex diputado y actual secretario de Justicia de la provincia–, de un proyecto de ley que creó el “Registro de Identificación Balística”. La iniciativa fue transformada en ley a finales del 2019. En 2020 se promulgó, pero, según dijo Mascheroni, nunca se reglamentó. Sin embargo, a pesar de los cambios de gobierno y color político, la registración balística nunca se dejó de hacer.
Poniendo la lupa sobre cómo es el proceso técnico, Galassi le detalló a AIRE: “Lo que determina la huella en la bala es el caño del arma que la dispara, entonces para poder determinar esa huella dactilar o de identificación balística, hay que agarrar el arma de fuego, dispararla y ahí se recoje la bala y se hace la huella identificatoria”.
Por otra parte, añadió que “a todas las armas que tiene la fuerza de seguridad se les hizo ese procedimiento, hoy cualquier bala disparada por la Policía que se encuentre, se puede saber de qué arma salió”.
Que el marcaje sea ley
El ex senador por el departamento Rosario y actual diputado provincial, Miguel Rabbia, presentó un proyecto para que el marcaje sobre las armas y los proyectiles de las fuerzas públicas y de seguridad privada esté regido por una ley.
La iniciativa, que ya tiene media sanción del Senado, busca que lo que se inició con la gestión anterior sea algo regido por una ley y no dependa de la voluntad de un gobierno.
“Es fundamental tener trazabilidad y seguimiento de las armas y municiones que tenemos dentro de la provincia de Santa Fe, tanto en la seguridad pública como en la seguridad privada, y para ello la única forma es tener un marcaje específico”, fundamente Rabbia y luego agrega: “Por ejemplo, como las balas de la Policía llevan la sigla PSF se pudo determinar el origen de las mismas en un par de atentados que hemos tenido en la ciudad de Rosario”.
Por otra parte, el legislador agregó: “Sabemos que desde la seguridad privada también podrían pasar armas y municiones al mercado ilegal, por eso también proponemos que tengan un marcaje específico”.
Según le comentó Rabbia a AIRE, solicitará que el proyecto sea tratado en sesiones extraordinarias para que pueda ser aprobado lo antes posible.
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