La Unión Industrial de Santa Fe realizó su tradicional cena anual y reunió a referentes del sector en un contexto marcado por la incertidumbre, la caída del poder adquisitivo y la fuerte presión que enfrentan las empresas frente a la competencia externa.
En ese contexto, AIRE dialogó con el presidente de la entidad, Cristian Fiereder, analizó el presente industrial y los desafíos que se proyectan para el próximo año.
Cena anual de la industria 2025: agradecer y poner en valor el trabajo
Fiereder destacó que la cena anual es “un momento importante”, especialmente en un escenario donde –según sostuvo– muchas veces “el industrial no tiene la valoración que se merece”. En ese sentido, subrayó su impacto: “Recordemos que un empleo directo industrial genera entre dos y tres indirectos más. Cuando se cae un empleo industrial, se caen tres empleos”
El titular de la UISF describió un 2025 con realidades muy distintas dentro del entramado productivo provincial. Mencionó sectores que mantienen buen nivel de actividad, como petróleo, gas, minería y parte del agro; otros que transitan una meseta, como alimentos y lácteos; y un grupo amplio que “llega a fin de año en situación compleja”.
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Cristian Fiereder, presidente de la Unión Industrial.
Maiquel Torcatt / Aire Digital
Entre los factores que afectan a la industria, enumeró:
Apertura indiscriminada de importaciones.
Falta de financiamiento, pese a que las tasas comienzan a bajar.
Tipo de cambio muchas veces atrasado.
Caída sostenida del poder adquisitivo, que debilitó el mercado interno.
Con preocupación, agregó: “El tema del desempleo va a empezar a ser noticia cada vez más fuerte si no hay alguna política, sobre todo nacional, que enfrente la recomposición de salarios y el poder adquisitivo y que permita competir con el mercado exterior.”
“No alcanza solo con ordenar la macro”: el pedido para 2026
Consultado sobre si la estabilización macroeconómica sería suficiente para revertir la situación, Fiereder fue tajante: “No alcanza, pero son fundamentales. No podemos ir a esquemas inflacionarios ni destruir la política monetaria. Pero también tenemos que ver cómo traccionamos al sector productivo, que genera empleo de calidad y da oportunidades”.
Fiereder remarcó que Santa Fe tiene un entramado productivo basado en bienes transables, que compiten directamente con otros países:
Falta de infraestructura.
Alto costo energético.
Ausencia de crédito accesible.
Presión tributaria elevada.
Competidores internacionales que trabajan con subsidios, energía barata o políticas de exportación agresivas.
“Si vamos a quien produce más barato, todo el mundo le compraría a China y tendrían que cerrar todas las fábricas de otros países. Lo que se cuida es el empleo”, señaló y pidió una discusión profunda sobre qué cadenas de valor se deben priorizar y cómo evitar caer en un modelo puramente extractivista:
“Argentina hoy tiene la posibilidad de liderar sectores estratégicos, pero necesitamos que se desarrollen las cadenas de valor. En muchos sectores ya estamos desarrollados, como la metalmecánica, maquinaria agrícola, remolques y semirremolques”, completó.