Un policía, un abogado y dos empresarios, procesados por lavado de dinero del narcotráfico en Rosario

La Justicia federal de Rosario procesó a cuatro sospechosos por lavado de dinero proveniente del narcotráfico, vinculado a la banda de Los Monos

El procesamiento fue resuelto por el Juzgado Federal nro. 3 de Rosario

El procesamiento fue resuelto por el Juzgado Federal nro. 3 de Rosario

El Juzgado Federal de Primera Instancia N° 3 de Rosario resolvió el procesamiento de cuatro hombres, un expolicía santafesino, un abogado penalista y dos empresarios, por el delito de lavado de dinero proveniente del narcotráfico.

Los procesados fueron identificados como Leandro David “Lelo” Pérez, su hijo Agustín Leandro Pérez, abogado penalista, Marcelo Malatesta y el expolicía santafesino Maximiliano Emanuel Novillo.

En la resolución judicial se detallan conexiones de los acusados con la banda de "Los Monos", la organización del fallecido Luis Medina, y la red narcocriminal liderada por Julio Andrés Rodríguez Granthon.

"Lelo" Perez fue pareja de Vicky Xipolitakis

"Lelo" Perez fue pareja de Vicky Xipolitakis

Lavado de dinero narco

El escrito judicial explica que para que se configure el delito de lavado de activos, la ley exige que el monto de las operaciones superen el equivalente a 150 salarios mínimos, vitales y móviles; en este caso, se pudo comprobar que las maniobras superaron con creces este límite. Sólo una de las operaciones detectadas, un solo departamento del Edificio "Nélida 1" equivale a 1465 salarios mínimos.

En relación a las maniobras, los sospechosos utilizaron sociedades bajo su control, principalmente la firma Transporte Overland S.R.L. (manejada por Leandro Pérez y Marcelo Malatesta). Así, procedían a la compra de forma constante una gran cantidad de camionetas de alta gama, motos caras, camiones y tractores en el mercado formal.

El escrito precisa que, aunque los vehículos se registraban a nombre de la empresa, luego no se declaraban en los balances oficiales ni en las declaraciones juradas presentadas ante el fisco (AFIP-ARCA). Esto se hacía porque la empresa no tenía ingresos lícitos reales que pudieran justificar semejante fortuna. El dinero para comprarlos provenía en realidad de los préstamos informales en efectivo que los mismos socios le hacían a la sociedad con fondos de origen no declarado.

Torre Aqualina, el edificio más caro de la ciudad de Rosario.

Torre Aqualina, el edificio más caro de la ciudad de Rosario.

La investigación permitió determinar que los imputados también utilizaban la construcción como manera de blanquear el dinero. En este caso, crearon el Fideicomiso Nélida 1 para construir un edificio residencial de categoría premium en Avenida Pellegrini 3800, en Rosario: Leandro Pérez era quien financiaba y dirigía la obra, mientras que su socio Malatesta actuaba como el administrador del proyecto. En este punto los investigadores detectaron que algunos de los inversores de la obra eran personas ya condenadas o investigadas por narcotráfico, como Ariel Spadoni.

En tanto, Agustín Pérez se encargaba de la comercialización informal de los departamentos, coordinando las ventas directamente desde su celular y ofreciendo unidades por valores de 320.000 dólares. La resolución judicial advierte que, para evitar que la Justicia rastreara sus nombres y su patrimonio, la organización utilizó "pantallas" y complicidades claves.

Por su parte, el ex subinspector de policía Novillo está acusado de dar amparo y cobertura a las redes de narcotráfico a cambio de dinero. Novillo adquirió una porción de un inmueble, coleccionó autos de lujo, acumuló miles de dólares en cuentas bancarias y realizó costosos viajes a destinos como Emiratos Árabes Unidos y Colombia, sólo con un sueldo de policía. Para simular ser quien efectuaba las compras, Novillo registró parte de estos bienes a nombre de familiares.

Los allanamientos fueron realizados por la Gendarmería Nacional

Los allanamientos fueron realizados por la Gendarmería Nacional

Procesados

Lelo Pérez fue procesado como coautor del delito de lavado de activos. Se le atribuyó haber administrado bienes de gran valor económico desde 2017 para darles apariencia lícita. El 24 de septiembre de 2025 adquirió una camioneta Ford Ranger DC LTD+, valuada en un equivalente a 177 salarios mínimos, vitales y móviles. También gestionó de manera directa otras camionetas de alta gama: una RAM 1500 Laramie y una Toyota Hilux, que en conjunto equivalen a 486,15 SMVM, y administró con fines de comercialización y venta los departamentos de la torre ubicada en Avenida Pellegrini al 3800, en Rosario.

Socio de Malatesta en la empresa Transporte Overland S.R.L., utilizó esta sociedad como pantalla para adquirir dos lotes de terreno en Rosario (Lotes N° 15 y 16 sobre calle Rueda y Avellaneda) y una masiva flota de 44 vehículos (camionetas Volkswagen Amarok, camiones Mercedes Benz, furgones Toyota y motos de alta cilindrada BMW, KTM, entre otros) que omitieron declarar en los balances fiscales oficiales.

Agustín Leandro Pérez está como autor del delito de lavado de activos. La acusación determina que su participación no fue meramente familiar o un asesoramiento legal ocasional como abogado, sino una intervención operativa y directa dentro de la estructura financiera lícita de su padre.

La investigación determinó que Agustín Perez cooperó activamente con su padre desde 2024 en la administración y gestión de venta de los departamentos premium de la torre de Pellegrini al 3800: ofrecía las unidades directamente desde su celular por montos de USD 320.000, su teléfono figuraba como el contacto oficial en la cartelería de obra del edificio y poseía un poder general de administración de los bienes de su padre.

Además, emitió sucesivas facturas de honorarios profesionales sospechosas a nombre de la empresa Transporte Overland S.R.L. (por montos que van desde los $20.000 hasta $1.500.000 entre 2022 y 2026) y a fiduciantes del edificio, facilitando la circulación de los activos de la organización.

Marcelo Eduardo Malatesta está procesado como coautor de lavado de activos. Ejerció formalmente el rol de fiduciario en el Fideicomiso Nélida 1, permitiendo que personas condenadas o investigadas por narcotráfico inyectaran capitales bajo la figura de inversores o "fiduciantes".

Al igual que Pérez, utilizó la sociedad de transporte para recibir e inyectar el dinero sucio. Participó de forma directa en la compra de los terrenos de calle Rueda y en la adquisición sistemática de decenas de vehículos de uso comercial y de alta gama registrados a nombre de la firma que superaban individualmente los 300 y 400 salarios mínimos, sin contar con la capacidad económica o ingresos lícitos declarados ante ARCA para justificarlos.

Finalmente, Maximiliano Emanuel Novillo está procesado en calidad de autor del delito de lavado de activos, con la figura agravada por haber cometido el hecho aprovechando su condición de funcionario de una fuerza de seguridad (subinspector de la Policía de Santa Fe) y en ocasión de sus funciones.

La investigación determinó que Novillo dio cobertura y amparo a redes de narcotráfico a cambio de retribuciones ilegales que luego introdujo en el mercado legal; así, adquirió el 25% de un inmueble en calle Batalla de Salta 3000, en la localidad de Pérez; registró a su nombre o administró vehículos de alta gama incompatibles con su salario policial: vendió un Honda Civic LXS, un Mini Cooper, una motocicleta Yamaha FZ 16 y administró bajo sospecha de "persona interpuesta" un Hyundai Genesis Coupe 2.0T.

Finalmente, se detectó que Novillo adquirió USD 11.628,60 en efectivo entre 2018 y 2020, acumuló cuentas en dólares y realizó constantes y costosos viajes internacionales a Emiratos Árabes Unidos, Colombia, Perú y Brasil.

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