La fuga de cinco detenidos que estaban alojados en la Comisaría 10ª de Santa Fe y escaparon el domingo por la tarde abrió nuevamente el debate sobre las condiciones que ofrecen (o no) las dependencias policiales para contener a quienes son aprehendidos por distintos delitos, hasta que en la audiencia de medidas cautelares un juez disponga si recuperan la libertad o, por el contrario, si deben cumplir prisión preventiva en una unidad penitenciaria. Tras el reciente episodio, habrá modificaciones en la plantilla de autoridades en el ámbito de la Unidad Regional I.
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Fuentes del Ministerio de Seguridad aseguraron a Aire de Santa Fe que en los próximos días habrá "grandes cambios" que, en principio, afectarán a la conducción de la Comisaría 10ª y de la 5ª Zona de Inspección, aunque podrían ser más amplios.
Qué pasó el domingo por la tarde
Tras romper dos barrotes y la malla metálica de una reja, cinco detenidos escaparon del inmueble policial ubicado en la intersección de Estanislao Zeballos y Lamadrid. Fueron identificados como Ángel "Sojai" Ojeda, de 28 años, detenido por evasión; Walter Benítez de 25 años, quien estaba detenido por homicidio; Víctor Ríos de 26 años, detenido por hurto simple; Milton Álvarez, de 22 años, preso por cometer un robo calificado; y Brian Exequiel Fernández de 27 años, detenido por resistencia a la autoridad.
Trece detenidos en una celda para seis y una guardia mínima: el combo ideal para la fuga de la Comisaría 10ª
Las pocas horas que lleva la investigación por la fuga de cinco personas alojadas en la Comisaría 10ª arrojó datos que demuestran que era esperable que algo así pueda pasar. O, mejor dicho, que volviera a pasar.
La fiscal en turno María Laura Martí pudo constatar que en la celda, con capacidad para albergar a seis personas, había trece detenidos. Además, según la información aportada hasta el momento, la comisaría cuenta con cuatro empleados policiales que cumplen turnos de a dos. Es decir: dos personas por día para atender el trabajo cotidiano de la seccional y para controlar a los detenidos.
Saltaron la medianera
De los primeros testimonios colectados anoche por las pesquisas, y transmitidos por videoconferencia a la fiscal, se presume que los detenidos limaron algunos barrotes de la celda, tomaron un pasillo que conduce hacia una medianera lindante con una vivienda, y ganaron la calle por Lamadrid.
Esto fue divisado por algunos vecinos de la zona que alertaron a los uniformados, y fueron ellos mismos quienes se comunicaron con la fiscal en turno.
Hasta el momento se pudo corroborar que los evadidos tienen entre 22 y 28 años y se encontraban detenidos por diferentes delitos: evasión, homicidio, robo calificado, hurto simple y resistencia a la autoridad.
A distancia
Para respetar el DNU que impone el aislamiento social y evitar la movilidad de las personas, Martí dispuso que personal actuante de la Agencia de Investigación Criminal se condujera hasta el lugar y transmita el operativo a través de videoconferencia.
Así se pudo constatar la abertura en la celda lograda tras limar algunos barrotes, mostrar con detalle cómo estaba el lugar y reconstruir cómo se habría logrado la fuga. Algunos de los presentes dieron versiones de lo ocurrido y se secuestró una cámara de vigilancia que fue colocada hace poco tiempo, luego de la evasión de un detenido (ver Fuga previa).
¿Complicidad, negligencia o trabajo imposible?
Hasta el momento no se puede precisar si hubo complicidad de algún empleado policial, si pudo tratarse de alguna cuestión de negligencia en la vigilancia o si puede considerarse una tarea imposible de cumplir para dos personas, según precisaron los entrevistados.
La fiscal no descarta ninguna de las posibilidades y espera que los peritajes de los elementos secuestrados, especialmente lo que haya registrado la cámara de vigilancia, se puedan precisar los pormenores de la fuga, y las responsabilidades que correspondan.
Sobrepoblación
En tanto se pudo corroborar también que la celda de la comisaría tiene capacidad para albergar a seis personas, y al momento de concretarse la evasión había trece personas detenidas.
Además uno de los evadidos estaba cumpliendo una condena por un delito grave, y por lo menos una persona más había sido trasladada desde el penal de Las Flores.
Fuga previa
No es la primera vez que ocurre algo similar en la Comisaría N°10. Diecinueve días atrás, el martes 24 de marzo, un preso se escapó de este destacamento y fue detenido a las horas la calle, pero tras asegurar que había tenido contacto con una mujer que había viajado a Brasil, uno de los países de riesgo en medio de la emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus, fue trasladaron al Hospital José María Cullen.
De allí también se fugó, hasta que lo detuvieron finalmente y fue trasladado a la Comisaría N°3 -ubicada en Balcarce y Lavalle, en barrio Candioti- que quedó aislada luego de que los guardias tuvieran contacto con el delincuente. Finalmente, se confirmó que el hisopado practicado al sospechoso dio negativo en Covid-19.
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