Una expolicía santafesina con causas en la justicia de Santa Fe y de Chubut identificada como Leila Ríos deberá cumplir el resto de su condena en prisión. La mujer había sido beneficiada con la prisión domiciliaria por ser madre de tres niños pequeños, tras ser condenada a cuatro años de prisión en el marco de una causa que investigó violentas usurpaciones en la ciudad de Santa Fe.
Las fiscales Bárbara Ilera y Laura Urquiza, de la Unidad de Delitos Complejos solicitaron que se revoque el beneficio tras detectarse varios incumplimientos, y que Ríos sea alojada en dependencias del Servicio Penitenciario. La mujer contó con la asistencia del abogado defensor particular, Martín Peón, quien se allanó a la pretensión de las fiscales, en una audiencia realizada este jueves en la sala 8 de tribunales ante el juez Pablo Busaniche
Incumplimiento permanente
Ríos fue detenida nuevamente luego de que la policía de Santa Fe advirtió que la mujer no cumplía con la prisión domiciliaria y además se había mudado de domicilio sin contar con el permiso judicial. La expolicía fue condenada en septiembre junto a otras personas por formar parte de una asociación ilícita que se dedicaba a usurpar casas para acopiar estupefacientes y explotación sexual; en la misma causa fue condenado "Pato" Calderón, un narco santafesino quien además es pareja de Ríos.
A fines de marzo, Leila Ríos fue requerida por la justicia de Chubut en el marco de una causa por estafas: un hombre denunció que durante años la mujer lo había engañado y había logrado sacarle más de 4 millones de pesos. Cuando la policía fue a buscarla a la casa donde debía estar cumpliendo prisión, no la encontraron.
En tanto, las fiscales Ilera, Jiménez y Urquiza escuchaban con permiso judicial las comunicaciones telefónicas de Ríos con Calderón, detenido en el penal de Ezeiza, contacto que tenía prohibido. Las fiscales detectaron que Calderón estaba organizando el tráfico de 300 kilos de marihuana a la provincia, y lo pusieron en conocimiento de la Justicia Federal; esta semana Calderón fue procesado por ese hecho junto a su hermano Ariel Fabián “Melli” Calderón y la expareja de este, Natalí “Natita” Rojas.
Cuando Ríos fue interceptada por el personal policial en plena calle, volviendo del supermercado, la mujer adujo que contaba con un permiso judicial para salir a hacer compras de 8 a 14; además sostuvo que también se le había permitido mudarse. Sin embargo se constató que en ese domicilio nuevo estaba sola con sus hijos y no se encontraba la guardadora.
Usurpación, estafas y amenazas a los fiscales
En junio de 2021 la Unidad de Delitos Complejos del MPA desbarató una banda que se dedicaba a usurpar casas a través de violentas amenazas a sus moradores, las cuales eran utilizadas para delitos de explotación sexual y acopio de estupefacientes. Esa investigación terminó con la condena de todos los implicados a través de juicios abreviados.
En el marco de esa investigación, que tuvo ramificaciones en la justicia Federal por narcotráfico, se detectó que Calderón y Ríos querían "reventarle la casa" a la fiscal, y saber "cómo se manejan" para mejorar su situación procesal.
En tanto, el fiscal de Puerto Madryn notificó a Ríos que estaba siendo investigada por haber estafado a un hombre con el cual mantuvo un affaire digital durante años, entre 2019 y finales de 2021 aproximadamente. Según sostiene la justicia chubutense, Ríos le decía al hombre que tenía problemas económicos y que estaba amenazada de muerte por prestamistas, y lograba así que le girara dinero a través de Western Union.
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