El fiscal extrapenal de Santa Fe, Carlos María Rolando, solicitó esta semana que el joven imputado por el crimen de Carla Morel, ocurrido en mayo de 2019, sea condenado a una pena de 15 años de prisión efectiva. Se trata de Juan Carlos Ojeda, quien al momento del hecho era menor de edad.
La solicitud fue presentada ante el juez de menores, Manuel Games, quien ahora deberá notificar el pedido a la defensa del acusado, como así también a la Asesoría de Menores que aborda el caso. Una vez que se cumpla ese paso procesal, el magistrado deberá dictar sentencia.
Por un celular
Carla Morel tenía 46 años y vivía en San José del Rincón. El 20 de mayo de 2019, pasadas las 7 de la mañana, la mujer salió de su casa con sus hijos para llevarlos a la escuela y desde entonces no se supo más de ella.
Su pareja de ese entonces la llamó y le envió mensajes por WhatsApp, pero la respuesta fue nula. Hasta que unas horas más tarde, pasadas las 16, los familiares de la mujer iniciaron una búsqueda por la zona que terminó con el peor de los escenarios. Al llegar al Callejón Acería y el terraplén de San José del Rincón notaron, entre unos pastizales, la presencia de una bolsa azul junto al cuerpo de una mujer, que en principio no pudo ser identificada. Horas después se constató que era Carla, cuyo cadáver presentaba golpes en la cabeza.
Inicialmente, la investigación giró en torno a la hipótesis de un posible femicidio; inclusive, la pareja de la mujer fue identificada en sede policial, pero con el correr de las horas se determinó que el crimen tenía otro trasfondo y que estaba vinculado a un robo callejero.
El episodio se develó a partir del aporte de un familiar del propio Ojeda, a quien el joven le había vendido el celular por 400 pesos. Al encender el aparato apareció el nombre de “Carla Morel”; al principio no le dio importancia, pero al ver las noticias del homicidio y observar el nombre de la víctima, se dio cuenta de que entre sus manos tenía el celular de la mujer asesinada.
Mientras Ojeda dormía, su familiar revisó las prendas de vestir del muchacho y encontró que una campera y un par de zapatillas presentaban manchas de sangre. Ese hallazgo llevó a que arriben al lugar los investigadores de la Policía de Investigaciones, que secuestraron la indumentaria, tomaron entrevistas y procedieron a detener a Ojeda, el cual quedó a disposición del Juzgado de Menores.
Así pudo determinarse que el día del crimen Ojeda llevó a un hermano a la escuela, como había hecho Claudia con sus hijos. En el camino se cruzó con Morel, la golpeó con un ladrillo y le robó la tarjeta Sube y el celular. Luego, con los 400 pesos de la venta del teléfono pagó un tatuaje, y con el sobrante compró alimentos que llevó a su casa.
Fundamentos
Para solicitar los 15 años de cárcel, el fiscal Rolando consideró que Ojeda actuó en un claro menosprecio de la vida de una mujer ya que la golpeó salvajemente para robarle el celular que llevaba la víctima. El fiscal considera que se trata de una pena justa para el imputado, cuya declaración de responsabilidad penal en el delito de homicidio en ocasión de robo fue dictada el pasado 9 de mayo.
El delito por el cual fue declarado responsable Ojeda comprende para los menores una pena máxima de 16 años y 6 meses. El pedido del fiscal se acerca al máximo estimado, y para esto tuvo en cuenta el nivel de agresión perpetrada por Ojeda, para despojar de un teléfono a su víctima, que además era madre de dos niños en edad escolar. El muchacho atacó a la mujer por detrás, por lo que imposibilitó cualquier intento de defensa, con golpes en la cabeza para robarle el celular, que después vendió por 400 pesos.
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