martes 28 de junio de 2022
Policiales | Club Atlético Colón |

Narcos, internas, tiros y un volcán en torno a la barra de Colón en la previa del clásico santafesino

El manejo y el control de la hinchada entró en conflicto, a la par de los negocios que se asocian a cada sector de Los de Siempre y La Negrada. El clásico será una prueba de fuego para que se garantice la seguridad.

Luis Bassi, enemigo histórico de Los Monos, está detenido en el penal de Coronda, donde se maneja con una desconfianza extrema. No confía en casi nadie, porque sabe que en el pabellón 16, considerado de alto perfil, donde está alojado, su cabeza tiene precio. Ya intentaron matarlo varias veces, como en octubre de 2015 cuando le arrojaron una granada. Sólo se alimenta con la comida que le traen sus amigos a la cárcel, salvo una excepción: la que le envía Juan Abel Leiva, que está alojado en el pabellón Nº9 de ese penal.

Esa relación puso en alerta a varios fuera de la cárcel, sobre todo en momentos en que las tensiones dentro de la barra de Colón están en su punto de ruptura. Bassi está aislado y comparte su espacio con uno de los sicarios más sanguinarios de la historia reciente del crimen de Santa Fe, como es Milton Damario.

Bassi dominó el narcotráfico en Villa Gobernador Gálvez, donde su familia fue arrasada por la sed de venganza de Los Monos. Aunque la justicia absolvió a Bassi del crimen de Claudio Cantero, conocido como Pájaro, el grupo narco está convencidos que este hombre al que lo apodan Pollo fue quien diseñó un plan para asesinarlo, junto a Luis Paz, condenado por narcotráfico en Santa Fe.

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Estos vínculos preocupan en medio de una escalada de enfrentamientos internos dentro de la barra de Colón, que empezaron a quedar a flor de piel durante los incidentes del 5 de abril pasado, en el partido ante Peñarol, cuando integrantes de una facción de la llamada La Negrada disparó en la puerta 7 con armas de fuego y lanzaron baldosas, que le provocaron heridas a un simpatizante uruguayo y a cuatro efectivos policiales. La preocupación recae ahora por el clásico ante Unión este domingo.

En la cárcel, Leiva tiene vínculos cercanos con un personaje que saltó la tranquera de la legalidad, el expolicía Adrián Celer, un hombre que está acusado por el fiscal federal Walter Rodríguez de tener contactos con bandas narco en Paraguay. Celer comandaba una banda narcopolicial que mejicaneaba droga, haciendo allanamientos a otros vendedores de droga, que probablemente eran protegidos por otra rama de la fuerza de seguridad.

En el celular que le secuestraron a Celer durante el robo a un búnker de droga en la capital provincial aparecieron los contactos con Jorge Luis Duarte, un santafesino afincado en Paraguay que sería proveedor de cocaína y marihuana de bandas santafesinas. Duarte fue herido en enero de 2018 cerca de Ciudad del Este por dos sicarios en moto. Antes de ser baleado, le prometió a Celer que podrían traer un cargamento grande a Santa Fe de unos 1000 kilos.

Uno de esos cargamentos de gran porte fue detectado el 2 de noviembre de 2014 en un camión con 1.662 kilos de marihuana en un basural de Arroyo Leyes. El caso terminó en un escándalo y con diez policías condenados, entre ellos, Alejandro "Aguja" Agüero, quien en ese momento estaba a cargo de la Inspección 8ª de la Unidad Regional I. Hay sospechas de que Celer participó de esta extraña movida donde no había un camión sino dos y la droga provenía de Paraguay.

Balazos en los festejos

La violencia volvió a escena en torno a la barra de Colón el sábado 4 de junio, cuando Juan Pablo Ríos, de 27 años, hermano del líder de La Negrada, Brian, conocido como Chucky, quien se encuentra prófugo, fue herido de bala durante los festejos por el primer aniversario del campeonato. Los investigadores manejan como hipótesis que miembros de la facción Los de Siempre, liderados por los Leiva, dispararon contra Ríos, que se encuentra internado en grave estado. Una de las testigos claves del ataque es la pareja de la víctima, quien no debía estar allí, porque tiene cumplir una condena por robo calificado en su domicilio.

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Lo mismo sucede conChucky Ríos, quien a pesar de estar prófugo siguió asistiendo al estadio Brigadier López, según información que llegó a los investigadores del MPA. Chucky ingresaba a la cancha con el DNI de su hermano, que hoy está intubado peleando por su vida. El jefe de La Negrada se ubicaba en el codo cerca de la ambulancia.

A partir del ataque contra el hermano de Chucky Ríos aparece un nuevo capítulo en esta trama, porque a los enfrentamientos dentro de la facción La Negrada, que quedaron expuestos el 5 de abril en la puerta 7, se suma un conflicto con Los de Siempre, liderados por los Leiva.

Uno de los temas que atraviesa estas tensiones es la venta de drogas y la permanencia como referentes de la barra influye en ese negocio, que gana fuerza y territorialidad en los barrios. Dentro de La Negrada el conflicto nace luego de que queda expuesta la intención de Diego Zabala, conocido como Polilla, de correr del manejo de ese sector de la hinchada a Chucky Ríos. Este hombre que está preso en la cárcel de Las Flores pretendía ejecutar al líder de La Negrada, según fuentes de la investigación. Para esa misión estaba convenciendo a uno de sus “soldaditos”, que ahora también está detenido, Lautaro Carnaghi, de 25 años. En la audiencia en la que lo imputaron, el abogado de Carnaghi hizo un planteo que sorprendió.

Roberto Basualdo, quien ejerció la defensa de Carnaghi en la primera etapa del proceso –ya no lo hace más–, dijo que este joven es víctima de los líderes de la barra y de la adicción a las drogas. "Acepto lo que dice el fiscal, son bandas organizadas que necesitan de alguien que ejecute y se aprovechan de estos minusválidos mentales" que de seguir en este camino "o termina muerto o mata a alguien", por eso "yo pido que lo traten" por sus adicciones. La estrategia era descargar en Zabala la responsabilidad de todo.

Zabala está detenido en el pabellón 6 del penal de Las Flores, donde con un teléfono celular que le fue secuestrado daba órdenes no sólo a sus soldaditos de la facción de La Negrada sino también a su entorno más cercano, como su hijo y su pareja, que están sospechados de mantener los hilos intactos del negocio de la venta de drogas.

Este hombre de 47 años fue condenado a 13 años de prisión tras admitir ser el autor del crimen de José Alejandro Leuschuk el 10 de agosto de 2019 en el barrio Sargento Cabral. En Aire de Santa Fe Silvia, la madre de la víctima, dijo que un sicario “lo mató como un perro” y alejó el crimen de una posible interna del gremio de la UOCRA, al que su hijo pertenecía.

La hipótesis que manejan en el MPA es que Zabala fue el que ordenó para destronar a Ríos de La Negrada, y que ese plan se inició cuando gente de su entorno agitara los incidentes en la puerta 7 en el partido del 5 de abril contra Peñarol, que dejó cuatro heridos pero no sumó una tragedia mayor sólo por efectos de la casualidad. Dispararon armas de fuego con municiones que tienen un alcance de más de 1.000 metros. Al club le causó serios dolores de cabeza. La Conmebol sancionó con 80.000 dólares a Colón en concepto de los derechos de TV. Pero las sanciones del gobierno santafesino fueron más laxas y este domingo esa tribuna estará habilitada, lo que lleva a elevar las alertas.

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