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Policiales Maxi Olmos | Santa Fe |

Las fotos en las redes sociales y los chats entre Pastelito y el Gringo, claves para la condena por el homicidio de Maxi Olmos

Los jueces dieron a conocer los fundamentos por los que condenaron a los dos acusados por el crimen de Maxi Olmos y el ataque al peluquero Horacio Leguizamón.

Los magistrados destacaron que la prueba producida en el debate ubica a Cristian Pastelito Martínez y Jesús Gringo Noriega como responsables de ambos crímenes. La condena fue unánime y declaró a ambos imputados como coautores de homicidio calificado por el empleo de arma de fuego y criminis causa para consumar u ocultar otro delito en perjuicio de Olmos y en grado de tentativa por lo ocurrido con Leguizamón.

Maxi Olmos fue asesinado minutos antes de las 21 del 19 de septiembre de 2019, en la intersección de Pasaje Pasteur y Pasaje Larramendi, mientras circulaba a bordo de su moto Honda Tornado. Según reveló la investigación, Noriega y Martínez (que se trasladaban a bordo de una moto Honda XR 300 lo persiguieron) persiguieron a Olmos y le dispararon en la zona inguinal por lo que cayó de la moto. A través del debate se comprobó que “Pastelito” aprovechó la indefensión de Olmos, se bajó de la moto y lo remató con cuatro balazos.

Días antes, Horacio Leguizamón había sido interceptado por dos hombres en moto en inmediaciones de San Jerónimo y Padre Genesio, quienes también con un arma de fuego lo habían amenazado para sustraerle la moto. Leguizamón se negó, le efectuaron un disparo que impactó en una pierna y los perseguidores lograron llevarse la moto, tal como hicieron con Olmos el 19 de septiembre de aquel 2019.

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Los jueces dieron a conocer los fundamentos de la sentencia arribada por unanimidad

Los jueces dieron a conocer los fundamentos de la sentencia arribada por unanimidad

Fundamentos

El robo a Horacio Leguizamón ocurrió el 13 de septiembre del 2019, seis días antes que el hecho por el que perdió la vida Maxi Olmos: “Ilícitos de similares características y que han merecido investigaciones diversas”, recordaron los jueces, y agregaron que gran parte de la documental incorporada en el juicio fue relativa a la existencia de bandas dedicadas al robo de motos en esta ciudad, incluso con el uso de armas de fuego para lograr el desapoderamiento de los vehículos y el posterior ofrecimiento a la venta a través de las redes sociales, “realizando en algunos casos, maniobras de adulteración de las numeraciones originales estampadas en los rodados sustraídos o que incluye la modificación de sus estructuras o partes del rodado”, repasaron los jueces en los fundamentos.

Además, en los dos casos ventilados en el juicio, los robos fueron realizados a mano armada, disparando contra las víctimas, mientras las perseguían a bordo de sus respectivas motos por la ciudad. Los casos de Leguizamón y de Olmos se dieron en situaciones similares “que ilustran el alto grado de violencia desplegado en la concreción de los hechos como también el desprecio por la vida de las víctimas con el claro y único propósito de obtener el desapoderamiento de los motovehículos con el que los mismos circulaban”.

Los jueces realizaron un pormenorizado repaso de las declaraciones de los testigos, y cómo se llegó a identificar a Martínez y Noriega con el robo de los rodados. En el caso de Leguizamón, fue su hijo quien se presentó en la policía, al día siguiente del crimen de Olmos, y pocos días después en la Fiscalía, y aportó fotos de registros de WhatsApp, de portales de facebook y audios que le fueran enviados por distintas personas allegadas y conocidas que le informaran que la moto sustraída a su padre a las pocas horas de sucedido el robo, ya estaba siendo ofrecida por las redes sociales a través de un tal "Pastelito" y que además pedía la suma de cuarenta mil pesos ($ 40.000.-) por la misma.

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La vícitima tenía 25 años al momento del asesinato.

La vícitima tenía 25 años al momento del asesinato.

El propio testigo indicó que las personas que le brindaban información, le suministraron fotos de quienes se encontraban ofreciendo a la venta la moto de su padre, y aportó las fotos donde se observa al acusado Noriega junto a la moto Honda Falcon NX 400 de Leguizamón, además de otras imágenes donde aparecían juntos Pastelito Martínez y Noriega, y otras fotos y perfiles que se viralizaban a través de un perfil "Chaquito ATR" que responde a un grupo de jóvenes entre 15 y 25 años que se dedican a frecuentar a andar en moto en la zona del Chaquito y que en ese grupo se ofertaba a la venta la moto sustraída.

En cuanto a las conversaciones de WhatsApp entre los acusados se destaca la mantenida el 19 de septiembre de 2019, día del homicidio de Maxi Olmos. A las 21.05, minutos después del ataque, Noriega le envió un mensaje a Martínez diciendo: "Antes de venderla sacale la batería”. Martínez respondió a las 21.24: "Ok borra todo". Y a las 0.40 hs del día 20 se registra: "Amigo, no fui para Monte Vera, dejala ahí nomás". Luego agrega: "Dónde andás, vamos a tomar algo por el finado... "

El tribunal entendió que las circunstancias de ambos ataques fueron verificadas en el juicio, “de lo que se desprende que mientras uno de ellos conducía la moto saliendo en persecución de las víctimas, el restante sentado en la parte trasera, se disponía a efectuar los disparos contra las víctimas y a tomar la moto en la que se conducían; en el caso de Leguizamón, la moto Honda Falcon 400 cc. Mientras que en el caso de Maximiliano Olmos, la moto Honda Tornado 250 cc”. Los jueces agregaron que “ninguna duda cabe que la decisión de los acusados claramente fue la de sustraer las motos de altas cilindradas que luego utilizaban para modificarlas y ofrecer a la venta, decidiendo por ello, salir en persecución tras sus víctimas y de manera rápida y sorpresiva, arremeter violentamente contra los mismos efectuando disparos con arma de fuego”.

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Azucena, la mamá de Maxi, y Daiana, quien era pareja del joven

Azucena, la mamá de Maxi, y Daiana, quien era pareja del joven

Los jueces destacaron que esta estrategia para cometer los delitos “claramente develadas durante el debate”, a través de los testimonios y del intercambio de conversaciones y comunicaciones telefónicas entabladas entre Noriega y Martínez, detectadas por las pericias practicadas en el teléfono celular secuestrado a Pastelito, “donde se pudo apreciar el intercambio de mensajes realizados por ambos durante esos días, que refieren con precisión a los hechos, no sólo en momentos previos a lo sucedido, sino con posterioridad intercambiando comentarios y posteos de las informaciones periodísticas que reflejaban lo acontecido en la ciudad con motivo de los robos producidos y sus consecuencias”.

El tribunal destacó que “existe un cúmulo significativo de pruebas indiciarias que nos permiten sostener la existencia de una estrecha vinculación de ambos acusados, pero además de ello la indubitable intervención de los mismos en los hechos, con circunstancias precisas de tiempo, modo y lugar que no hacen otra cosa que acreditar la existencia de los hechos y la responsabilidad de los mismo por sus acciones, y nos permite arribar a la elaboración de un pronunciamiento condenatorio que logra reunir condiciones de certeza necesaria”.

Los jueces valoraron que los acusados contaban con los recursos necesarios para concretar los hechos –motos, armas de fuego–, planearon la forma en que llevarían a cabo los hechos, seleccionaron a las víctimas y verificaron los sitios por donde se movilizaban, seleccionado además los sitios por donde ocurrirían los atracos y la decisión de salir en persecución de las víctimas en horas nocturnas para decidir realizar disparos con arma de fuego contra las mismas, lograr reducirlas y de tal manera despojarlos de las motos con las que circulaban.