Noia hizo algo parecido a los parientes de Fito. Se escondió en Córdoba, donde tenía garantías –según se evidencia– de que no sería detenido allí, porque cuando salió de esa provincia, y se fue para Buenos Aires, rápidamente fue aprehendido, ya que tenía una orden de captura de Interpol.
Rosa Carvalho pertenece a Os Manos, que es un grupo criminal que actúa en el sur de Brasil, como una especie de franquicia de Primer Comando Capital (PCC), la organización mafiosa más grande de ese país y de Sudamérica. A Os Manos le adjudican unos 150 homicidios cometidos en 2009, además de comercializar drogas. Según los medios cordobeses, Noia se instaló en un country en las afueras de Córdoba, pero no se sabe desde hace cuánto tiempo.
LEER MÁS ► El avance del crimen organizado trasnacional empieza a hacerse palpable en Argentina
El PCC, una poderosa organización criminal
El PCC es una de las organizaciones criminales más importantes en la región. Sus tentáculos se expanden incluso en nuestro país. Así lo exponen no solo la presencia de Carvalho, sino también un reciente informe del Ministerio Público de San Pablo, que señala que ese grupo, que nació en la década del 90 en las prisiones paulistas y que hoy cuenta con unos 40.000 miembros, se expandió por 28 países. Ese relevamiento está en manos del Ministerio de Seguridad Nacional y aparecen, al menos, los nombres de 56 integrantes del PCC que estarían en la Argentina.
El informe del Ministerio Público de San Pablo, que fue terminado en diciembre de 2023, señala que en la Argentina hay 56 miembros del PCC activos. De este total, 30 son presos y 26 personas que se encuentran en libertad. De la lista de 28 países donde este grupo criminal tiene presencia, la Argentina es el quinto con mayor cantidad de eslabones del PCC funcionando en el país. Según esa investigación, en Uruguay hay 140 integrantes de esta organización que están asentados en esa nación. El arresto de Rosa Carvalho confirma la hipótesis de la fiscalía del estado de San Pablo sobre la presencia en Argentina de importantes referentes de la más temible organización criminal de la región.
pcc banda brasil.jpg
El Primer Comando Capital (PCC) es la organización mafiosa más grande de Brasil y de Sudamérica.
No es la primera vez que se detecta a un prófugo en esa provincia. Según La Voz, el año pasado, Marcelo Fabián Bassi, un importante narcotraficante de Rosario e integrante de la organización narcocriminal “Clan Bassi”, enfrentada a Los Monos, fue detenido en Villa Carlos Paz. El rosarino Fabián “Calavera” Pelozo, vinculado al capo Esteban Lindor Alvarado, invirtió en un minimercado en Villa Belgrano, aun estando preso, en el penal de Ezeiza.
Como publicó AIRE el año pasado, en febrero de 2024 fue detenido en una casa de barrio Cerro de las Rosas el empresario Diego Hernán Dirisio y a su pareja, la exmodelo paraguaya Julieta Nardi. Tenía captura internacional por una causa de tráfico de armas y lavado de dinero en Paraguay. Dirisio está encarcelado en Bouwer, mientras se resuelve el trámite de extradición que pide Brasil.
Con identidad falsa
Rosa Carvalho ingresó a la Argentina con una identidad falsa, como Gilmar Dos Santos, y se fue a vivir a Córdoba, que cargaba con una alerta roja internacional de captura de Interpol desde agosto de 2023. Antes de arribar a la Argentina, Noia habría estado operando en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.
Luego de instalarse en Córdoba, Noia se mudó a CABA, donde eligió un departamento de Pedro Goyena al 800, en Caballito. Allí fue detenido el viernes en un operativo conjunto realizado por la Policía de la Ciudad, la Policía de Córdoba y la Policía Civil de Río Grande do Sul, de Brasil. Cayó por usar una billetera virtual que está vinculada con su rostro como medida de seguridad. Ese reconocimiento facial había llegado a manos de las autoridades brasileñas. Y el dato de la activación de esa billetera permitió la geolocalización del prófugo en el barrio El Prado, en la urbanización cordobesa de Valle Escondido, en la capital provincial. A partir de esa certeza se inició el seguimiento que derivó en la captura en Caballito.
LEER MÁS ► Brian Bilbao, el narco que jugó en las grandes ligas y nadie puede atrapar
Desde hace tiempo sobrevuela en Argentina que el PCC podría estar ganando terreno en varias provincias. Las investigaciones judiciales que se realizaron hasta el momento detectaron la presencia de presos que estarían enrolados en este grupo criminal, pero no lograron identificar que hayan realizado algún tipo de operación. Algunos los llaman lobos solitarios o células dormidas.
Hace tres años se inició una causa judicial, que estuvo a cargo de la jueza federal de Chaco Zunilda Niremperger, que se originó luego de que en un informe de inteligencia que había realizado Brasil se detectara que en un teléfono de un miembro de PCC, capturado por un homicidio, aparecían las fichas de 26 presos alojados en cárceles de Resistencia y de Santa Fe, que se habían sometido a los ritos de iniciación en esta organización. En esos “legajos” figuraban los nombres, los datos de familiares y el lugar donde se encontraban detenidos.
Los crímenes y las cárceles
La Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR) inició una investigación para determinar si los que aparecían en ese informe de inteligencia de Brasil tenían algún tipo de actividad criminal desde las cárceles. Se investigaron los movimientos de los convictos y también se realizaron tareas de inteligencia sobre sus entornos familiares.
Este tipo de organizaciones mafiosas requieren de otra complejidad y tiempo a la hora de obtener resultados en las pesquisas. Un par de los que figuraban en esa lista había tenido vinculación con el secuestro de Christian Schaerer hace 22 años. La mayoría de quienes habrían participado de bautismos de PCC en Resistencia no eran reclusos ligados al narcotráfico ni de alta peligrosidad.
El que más atención le pusieron los investigadores es a un preso que está alojado en el penal santafesino de Coronda, un tal Chino Ríos, que está condenado por un asesinato, y se sospecha que estaba intentado a convencer a otros internos para iniciarse en PCC.
Diego Dirisio y Julieta Nardi.jpg
El empresario Diego Hernán Dirisio y su pareja, la exmodelo paraguaya Julieta Nardi, fueron detenidos en febrero de 2024 en una casa de barrio Cerro de las Rosas.
“No vemos que PCC esté operando en el país, o tomando algún territorio, un puerto o una cárcel, como ocurre en otros lugares de la región, pero si detectamos la presencia de miembros de esta organización, y se está monitoreando el tema muy de cerca”, señaló a AIRE Martín Verrier, secretario de Lucha contra el Narcotráfico y la Criminalidad Organizada de la Nación.
En agosto del año pasado, efectivos del departamento Interpol de la PFA detuvieron en el country Cardales Village de Campana a Elvis Riola de Andrade, un integrante de PCC, que era buscado por el crimen de un policía en 2009. Este brasileño planeaba volar desde Ezeiza hacia África, según publicó Infobae, donde se pretendía esconder con su familia, pero tuvo la mala fortuna de que la reserva del vuelo coincidió con la llegada del equipo de la Selección Argentina al país, después de ganar la Copa América, y el aeropuerto estaba repleto de policías. Riola de Andrade anuló la reserva.
A los investigadores les sirvió el seguimiento de este integrante de PCC para determinar que en Argentina lo ayudaba a nivel logístico Carlos Sergio Fiona, un narco condenado en el país, cuyo tío Roberto Antulio, conocido como Pastor, vive actualmente en Paraguay, y también fue sentenciado por tráfico de drogas.
LEER MÁS ► El narco más buscado que nadie puede atrapar: quién es Matías Gazzani
“En la mayoría de los casos vemos que los engranajes de mayor relevancia de PCC que se han detectado en Argentina vienen al país a esconderse o también, sospechamos, a lavar dinero”, señaló a AIRE una alta fuente judicial.
Hasta ahora no hay evidencia de que miembros activos de esta organización criminal hayan hecho pactos con grupos locales, como ocurrió en Paraguay, por ejemplo, y que es una estrategia de expansión de PCC en los países de la región. “Nos llegó información de que hubo reuniones con gente de Rosario, ligada a Los Monos, pero no observamos que esas conversaciones hayan derivado en un acuerdo”, advirtieron desde el Ministerio de Seguridad Nacional.
La hidrovía Paraná-Paraguay, un punto crítico
Un punto crítico a nivel geográfico que está bajo la lupa es la hidrovía Paraná-Paraguay, donde se presume que PCC domina esa ruta de salida de la cocaína que se produce en Sudamérica hacia los puertos de Europa, Asia y Oceanía. Ahí opera un aliado de PCC, el uruguayo Sebastián Marset, actualmente prófugo, con pedido de captura de cinco países, cuya sombra aparece en los 460 kilos de cocaína hallados en el buque MV Ceci, de bandera de las Islas Marshall, a principios de mayo. El cocinero del barco, que se quebró y declaró como arrepentido, señaló que la droga fue cargada al barco en una rada cerca de Montevideo. También dijo que en San Lorenzo, Santa Fe, estaba previsto que se subiera otro cargamento de cocaína, algo que finalmente no se concretó, según informaron a AIRE fuentes ligadas a la investigación.
En la hidrovía los investigadores de PROCUNAR detectaron hace un tiempo a un personaje de peso en el negocio narco, como es el boliviano Jorge Adalid Granier, que se encuentra detenido en Ezeiza actualmente. Granier, que fue detenido en marzo de 2023 en un control de tránsito en la pequeña localidad de Jaraguari, en el estado de Mato Grosso do Sul, tenía estrechos contactos con PCC.
LEER MÁS ► La historia de Peladito Martínez, un histórico soldado del Patrón Gallardo en Frontera
Un mes antes de su detención fue procesado por el juez federal de Salta Julio Leonardo Bavio, quien lo acusó de ser “responsable del delito de organizador de transporte de estupefacientes agravado por el número de personas intervinientes”, por un cargamento de 389 kilos de cocaína interceptados en septiembre de 2020. En esa causa, también fue condenado el rosarino Fabián “Calavera” Pelozo.
Granier alojó en su departamento en el barrio de Recoleta, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ubicado en Rodríguez Peña 1057, a uno de los líderes más poderosos de la organización brasileña Gilberto Aparecido Dos Santos, alias Fuminho, que fue detenido por la DEA y la Policía Federal de Brasil en Mozambique al inicio de la pandemia.