menu
search
Policiales Homicidio | San Javier |

La absolución de la policía de San Javier por el homicidio de su novio: una decisión "paradigmática"

Tania Cion fue absuelta por unanimidad en el juicio al que llegó acusada del homicidio calificado de su pareja, Federico Rodríguez. La defensa sostuvo que la mujer actuó en legítima defensa en contexto de violencia de género, que merece consideraciones particulares.

Cion fue representada en el juicio por las defensoras públicas Leticia Feraudo y Virginia Segado, quienes estructuraron los alegatos tanto de apertura como de cierre en relación al vínculo violento de Rodríguez con Cion. Tras conocerse la decisión de los jueces, las defensoras explicaron desde el móvil de AIRE en tribunales que la legítima defensa en contextos de violencia de género debe ser analizada de manera diferente a la desplegada en otras circunstancias.

juicio cion para web jueces.png
Leandro Lazzarini (presidente), Pablo Ruiz Steiger y Octavio Silva, los jueces del tribunal

Leandro Lazzarini (presidente), Pablo Ruiz Steiger y Octavio Silva, los jueces del tribunal

Legítima defensa en contexto de violencia de género

La legítima defensa se encuentra contemplada en el artículo 34 inciso 6 del Código Penal y establece que “el que obrare en defensa propia o de sus derechos, siempre que concurrieren las siguientes circunstancias: a) Agresión ilegítima; b) Necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla; c) Falta de provocación suficiente por parte del que se defiende”; es decir: una persona puede actuar cuando está siendo atacado y cuando no hizo para generar ese ataque.

Hace casi 20 años, en 1994, se aprobó la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, conocida como la Convención de Belém do Pará, que fue ratificada por el Congreso nacional por la Ley 24.632. Según esta convención, la violencia contra las mujeres comprende “cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado”.

En 2009, el Congreso Nacional sancionó la Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en todos los ámbitos. En la ley 26.485 se define a la violencia contra las mujeres como “toda conducta, acción u omisión, que de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada en una relación desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también su seguridad personal”.

juicio cion para web defensoras.png
Virginia Segado y Leticia Feraudo, defensoras públicas

Virginia Segado y Leticia Feraudo, defensoras públicas

Las defensoras explicaron, tanto en los alegatos de cierre como en diálogo con AIRE, que en contexto de violencia de género toda agresión es ilegítima y todo riesgo es inminente, y que es claro que la mujer agredida en contexto de violencia de género nada hace para motivar el ataque. Además, las defensoras sostuvieron que si bien es necesario esperar a conocer los fundamentos de los jueces, el fallo es "paradigmático".

Federico Rodríguez recibió un disparo en el pecho cuando se encontraba en la puerta de la casa de Cion, por subirse a la moto para retirarse del lugar, el 12 de enero de 2020 cerca de las 16. Durante el juicio se ventilaron detalles de la relación entre ambos, y cómo habían sido los momentos previos al ataque. La mujer ya había declarado al inicio de la causa y sostuvo haber sido hostigada y violentada por Rodríguez; al inicio del debate, volvió a declarar, dio más detalles del día del crimen y sostuvo que el joven estuvo durante cuatro horas en su casa, que ingresó sin permiso, que la agredió físicamente y que la amenazó (ver "Era violento conmigo"). Cion sostuvo que ya el día previo había sido agredida por Rodríguez, cuando se vieron en una estación de servicio y él la tomó de los cabellos: esta circunstancia fue acreditada por un testigo durante el juicio.

Si bien restan conocerse los fundamentos de los jueces, imprescindibles para conocer el análisis que el tribunal realizó de la prueba ventilada en el debate, a priori se comprende que se dio por acreditada la hipótesis de la Defensa, y la absolución fue por decisión unánime de los tres magistrados.

san javier.jpg
Federico Rodríguez falleció de un disparo en el pecho, en la puerta de la casa de la mujer imputada

Federico Rodríguez falleció de un disparo en el pecho, en la puerta de la casa de la mujer imputada

“Era violento conmigo”

Antes de los alegatos de apertura, la acusada Tania Cion, quien llegó al juicio en prisión domiciliaria con tobillera electrónica, pidió declarar. La mujer sostuvo que a los dos meses de comenzar a salir la relación se tornó “conflictiva, difícil, se ponía celoso, era violento conmigo”, detalló.

Luego brindó precisiones de su vida entonces: madre de tres hijos, dos varones menores que vivían con ella, y una joven mayor que los cuidaba cuando ella debía cumplir con su trabajo. Cion es policía y docente y alternaba sus jornadas entre la escuela y la dependencia policial. La mujer sostuvo que Federico la cuestionaba cuando salía a trabajar con compañeros policías varones, que le rompía las aberturas de la casa, el auto y que ella tenía miedo por sus hijos pequeños.

La acusada sostuvo que incluso les pidió ayuda a los papás del joven, pero que en los momentos en que ella le ponía punto final a la relación y se separaban, el padre del muchacho iba a buscarla para que vuelva con él: “Volvía porque me daba lástima, lo veía borracho o drogado y él me decía que era por mi culpa, entonces yo me sentía responsable”, expresó.

En este sentido sostuvo que tuvo que pedir licencia porque la situación con Federico “me desbordaba, me buscaba por todos lados, fue un calvario, me vivía escondiendo, no quería ir a mi casa porque sabía que ahí me iba a encontrar”. Luego, Cion detalló cómo fue el fin de semana que culminó en la muerte de Rodríguez.

PLACA NUMEROS-VIOLENCIA-DE-GENERO.jpg

El sábado temprano volvió de hacer un servicio en su rol de policía y se acostó a dormir hasta el mediodía, que tenía un torneo de vóley en una localidad cercana; por pedido de un entrenador, pasó a buscar a un compañero para llevarlo. “Paro a cargar nafta en la estación de servicio y nos ve Federico, me agarra de los pelos, me hace un escándalo, yo pude subir al auto e irme”, sostuvo Cion.

Cuando volvió a su casa tras el torneo, se acostó a dormir y el domingo “sentí que había alguien, me desperté y lo vi a él en la puerta de mi dormitorio, no sé por dónde entró porque estaba todo cerrado”, relató la acusada. “Otra vez me empezó a insultar, se le transformó la cara, pensé que me iba a reventar la nariz; entonces empecé a hablarle, a ver si lo podía calmar, me levanté y empecé a hacer cosas en la casa”, sostuvo.

Cion detalló: “Vi que daba vueltas, que abría cajones… no sabía qué buscaba hasta que me dijo: ya la voy a encontrar; ahí me di cuenta que buscaba mi arma”. La acusada explicó que era un día caluroso y estaban sus dos hijos que le pedían tomar helado, entonces el más grande fue con Federico a comprar y ella se quedó con el más chiquito y se fue a acostar. La mujer continuó: “Cuando volvieron de la heladería, Fede les sirvió helado a los chicos y los mandó para afuera con otro amiguito. Él me vino a preguntar si yo quería helado, le dije que no, entonces me agarró de los pelos y me empezó a golpear contra la cabecera de la cama”. La mujer agregó que quería forzarla a tener relaciones y que en el forcejeo logró salir del dormitorio.

Cion detalló que entonces el joven sacó el helado del freezer y lo tiró al medio del patio y que varias veces le había dicho: “Vos me las vas a pagar, yo no tengo nada que perder”. Mientras que ella le respondía: “Si vos me haces algo, mis hijos se quedan sin su mamá”. La mujer agregó que logró agarrar el teléfono para llamar a la policía, pero que él se lo sacó de la mano y lo arrojó lejos. Entonces siguieron los empujones y logró sacarlo de la casa; volvió a buscar el teléfono y advirtió que Federico se asomaba por la ventana y le gritaba cosas. “Entonces agarré el arma y disparé para la ventana, estaba cansada del hostigamiento, creo que era la única manera de terminar con todo eso”, detalló Cion.

Finalmente, dijo que tras el disparo esperaba que el muchacho se asome otra vez por la ventana y le siguiera gritando cosas, “pero no se asomó más, entonces me acerqué y vi que estaba tendido en el piso y había sangre; fui a buscar el teléfono y llamé a la ambulancia, a mi jefe (policía) y a mi hija más grande y a mi hermana”. Cion concluyó su testimonio diciendo que “es la primera vez que vivo una situación así con alguien, el papá de mis hijos (fallecido) era todo lo contrario”.