La primera en declarar fue una psicóloga oficial que realizó varios informes sobre los acusados. En su extensa declaración de casi dos horas y media, la profesional detalló características de la personalidad de Walter Sales Rubio y de Soledad Arteriza. El juicio a Walter Sales Rubio, Sheila y Soledad Arteriza y Alicia Reyna de desarrolla en la sala 6 de los tribunales santafesinos ante los jueces Leandro Lazzarini, Pablo Busaniche y Sebastian Zseifert.
La acusación es sostenida por los fiscales Alejandra Del Río Ayala y Matías Broggi y los abogados querellantes Matías Pautasso y Carolina Walker Torres, José Luis De Iriondo y Juan Jose Patiño. Las defensas están a cargo de Juan Bautista Fossa, Ignacio Alfonso Garrone y Sebastian Oroño.
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Abusos en Rincón
La psicóloga se refirió a la situación de la acusada Soledad Arteriza, la única que transitó el proceso con medidas alternativas a la prisión preventiva en base a una serie de informes psicológicos, realizados por la profesional a pedido de la Fiscalía.
En relación a Solange, la testigo sostuvo que es una persona que está afectada en su autonomía, y por eso se identificó con el objeto que le generaba temor; que privilegia todo lo que el otro impone y que así acepta sin restricciones lo que el otro impone; es que Soledad fue abusada por Sales Rubio desde que era una niña, que se refería a ella como "su putita", que era suya...
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El juicio se realiza en la sala 6 de los tribunales santafesinos
Maiquel Torcatt / Aire Digital
Ante preguntas del defensor explicó que Soledad no había desarrollado un juicio de valor propio, que tenía el yo anulado y que incorporaba el yo de su agresor, de Sales Rubio. En relación al acusado Sales Rubio, el psicólogo refirió que es una persona psicópata, un perverso, un exhibicionista, un voyeurista.
Luego declaró una psicóloga que entrevistó a dos de los denunciantes, un muchacho que hoy tiene 23 años, y a una chica, jóvenes que se presentaron a la entrevista con mucha carga emotiva y mucha culpa. En relación a la entrevista que mantuvo con el chico, le comentó que los abusos comenzaron cuanto tenía entre 10 y 11 años, que nunca había hablado del tema y que lo padecía desde hacía muchos años.
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El joven le comentó a la profesional que se decidió a hablar cuando el resto de sus amigas y compañeras también comenzaron a denunciar lo ocurrido, motivadas por el denominado "Caso M.". El muchacho le relató a la psicóloga que en los abusos participaban Sheila y Sales Rubio; él le decía cosas del estilo: "mirá que linda que es", "así te vas a hacer hombre", "si no lo hacés sos puto", y demás frases de incitación permanente.
En su caso, los hechos ocurrieron de manera cotidiana hasta que cumplió 18 años. La testigo recordó que el muchacho le contó que Sales Rubio tomaba fotos y filmaciones de las situaciones de abuso y lo amenazaba con difundirlas si él se negaba a participar o si decía algo: "El agresor carga la culpa en la víctima, lo hace cómplice para asegurar el pacto de silencio", explicó la profesional.
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Cuando comenzaron a conocerse los hechos familiares y allegados de las víctimas realizaron manifestaciones con la agrupación Pañuelos Amarillos
En este sentido, la psicóloga sostuvo que Sales Rubio había logrado armar y perpetuar las condiciones para que las víctimas no pudieran salir de esa situación: armaba las situaciones de abuso como si fueran algo natural, "para los niños no era cuestionable; la sobreadaptación, un mecanismo de defensa por el cual se quita la carga afectiva a las situaciones para sobrevivir. El sujeto queda dañado, por eso no puede hablar; el agresor le resta valor a sus palabras a través de las amenazas", explicó la psicóloga. "Cuando la vida demuestra que eso no tenía que ser así, la persona tiene que reajustar todo, no es casual que hablen cuando los demás empezaron a hablar", concluyó.
Finalmente, en cuanto a la entrevista con la chica, la profesional recordó que cuando finalizó la charla, la joven se desmayó y debieron llamar a los servicios de emergencia. En su caso, destacó que Sales Rubio era un referente en el deporte y en su familia, y que había ido hasta a su cumpleaños de 15.
En relación a una de las situaciones de abuso, a la primera, la joven recordó el "miedo" que sintió, que quedó "paralizada"; la muchacha le recordó a la psicóloga que Sales Rubio le decía: "quedate tranquila, esto es así, todas las chicas vienen"; "te va a cambiar el cuerpo, te vas a poner más linda".
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Walter Sales Rubio, acusado de haber abusado sexualmente de niños y niñas durante años, en el marco de los entrenamientos y las competiciones deportivas
Maiquel Torcatt / Aire Digital
Acusaciones en San José del Rincón
Walter Sales Rubio comenzó el juicio acusado de ser autor de 15 hechos de abusos sexuales perpetrados a menores de entre 10 y 18 años, de manera reiterada, mientras estaban a su cargo como entrenador de triatlón en San José del Rincón. Fiscalía anticipó que solicitará 50 años de prisión. Sheila Arteriza fue acusada por 12 hechos de abuso sexual, y enfrenta una posible condena de 30 años de prisión. Tras las declaraciones de los denunciantes, la Fiscalía decidió ampliar las acusaciones contra Sales Rubio y Sheila Arteriza.
Solange Arteriza fue acusada como autora de cinco hechos de abuso sexual y podría ser condenada a 20 años de prisión. Alicia Reina, por su parte, comenzó el juicio acusada de haber abusado sexualmente de un menor durante casi siete años y enfrenta una posible condena a 16 años. A Reina también se le amplió la acusación por al menos tres hechos más.
Los hechos denunciados se remontan a la primera década del 2000, cuando las víctimas tenían entre 10 y 18 años; muchos de ellos fueron abusados durante varios años, en la vivienda ubicada en Puccinelli y Castañeda, de San José del Rincón, residencia de Alicia Reina y que era utilizada como lugar de entrenamiento. También en contexto de entrenamiento en el río, y en diferentes viajes por competencias deportivas.