menu
search
Policiales Caso M | Ministerio Público de la Acusación | Abuso infantil

Caso M: condenaron a 18 años de prisión al transportista acusado por abuso sexual

Este viernes se conoció la sentencia del juicio contra Jorge Pereyra, el transportista que fue investigado por haber abusado de su sobrina cuando era menor de edad. Pasará 18 años en prisión. La Fiscalía había pedido una pena de 20 años.

La Justicia condenó a 18 años de prisión al transportista Jorge Ulises Pereyra por reiterados hechos de abuso sexual contra Maqui, su sobrina menor de edad. En la jornada final del juicio por la Caso M, por unanimidad, los jueces Sergio Carraro, Martín Torres y José Luis García Troiano dictaron sentencia contra el acusado, a quien hallaron culpable del delito de abuso sexual con acceso carnal.

La Fiscalía y la querella habían pedido una pena de 20 años de prisión. La defensa, en tanto, reclamaba la absolución de culpa y cargo del acusado. Finalmente, el tribunal resolvió en forma unánime una condena a 18 años de prisión de cumplimiento efectivo.

La acusación estuvo a cargo de los fiscales Roberto Olcese y Alejandra Del Río Ayala, de la Unidad Especial de Violencia de Género, Familiar y Sexual del Ministerio Público de la Acusación (MPA), y por las abogadas querellantes Carolina Walker Torres y Agustina Taboada en representación de Maqui, la denunciante.

Juez Sergio Carraro sentencia Caso M foto Maiquel Torcatt Aire Digital (9).jpeg
La sentencia fue leída por el juez Sergio Carraro.

La sentencia fue leída por el juez Sergio Carraro.

Por su parte, Jorge Pereyra fue asistido durante el juicio por los abogados defensores particulares Diego Lorefice y Cintia Duarte.

Al dictar sentencia, los jueces en primer lugar rechazaron "por improcedente" el planteo de la defensa, que había pedido la prescripción de la acción penal por el paso del tiempo. Acto seguido, condenaron a Pereyra a la pena de 18 años de prisión de ejecución efectiva "como autor penalmente responsable de los delitos de abuso sexual con acceso carnal calificado por la guarda, en concurso ideal con promoción a la corrupción de menores calificados por la edad de la víctima y la guarda".

Las últimas palabras de Maqui antes de la sentencia y el alegato de la Fiscalía

En la audiencia del último miércoles, la víctima fue la última persona en expresarse ante el tribunal al finalizar la exposición de los alegatos de las partes. La joven agradeció a los jueces por la escucha respetuosa y a la Fiscalía y a sus abogadas por el trabajo realizado. Maqui también manifestó haberse sentido muy contenida por el equipo de profesionales y reclamó “que todo esto termine” para “poder tener una vida digna”.

Sentencia Caso M foto Maiquel Torcatt Aire Digital (8).jpeg
El Caso M llegó a su fin: emoción y congoja de Maqui y sus familiares tras la lectura de la sentencia.

El Caso M llegó a su fin: emoción y congoja de Maqui y sus familiares tras la lectura de la sentencia.

Antes se habían realizado los alegatos de clausura de las partes. La Fiscalía comenzó realizando un punteo de los hechos no controvertidos: el vínculo entre Maqui y Pereyra, la actividad laboral del acusado, los lugares de residencia y las escuelas a las que asistió la joven, entre otros detalles.

Luego, la fiscal Del Río Ayala se enfocó en el relato de Maqui, que fue la primera en declarar en el juicio. La fiscal remarcó la reiteración en su relato: en el juicio, durante la investigación, a su familia, a su pareja, a la psicóloga… Además, se trató de un relato sostenido en el tiempo: lo contó por primera vez a los 17 años, en octubre 2009, y lo mantuvo hasta el día de su declaración en el juicio.

LEER MÁS ► Caso M: la denunciante reclamó "que todo termine" para poder tener "una vida digna"

Este relato sobre los abusos padecidos es coherente y detallado: interacciones, referencia de sensaciones, vinculación entre lugares y tiempos, episodios puntuales de abuso… La fiscal remarcó también el revelamiento progresivo que realizó Maqui: primero, a sus padres les contó lo que pudo, les refirió tocamientos. Luego pudo ir contando más detalles.

Del Río Ayala remarcó además que durante el juicio pudo corroborar el relato de Maqui con las declaraciones de los testigos que hicieron referencia a cómo era la dinámica familiar y escolar, y cómo Maqui contó por primera vez lo que padecía: una noche, en medio de una discusión con su hermana y su mamá. Toda esta información que fue aportada de manera “armónica” por los diferentes testigos.

Jorge Pereyra Sentencia Caso M foto Maiquel Torcatt Aire Digital (4).jpeg
El transportista Jorge Pereyra, durante la lectura de la sentencia.

El transportista Jorge Pereyra, durante la lectura de la sentencia.

Luego la fiscal se refirió al daño psíquico “inconmensurable” que presenta Maqui según la información aportada por la pareja de Maqui, por la psicóloga que la asistió durante años, y por la perito que analizó el daño. Del Río Ayala remarcó además que la falta de motivación de M. para sostener durante años hechos que no hubieran ocurrido; en este sentido, la fiscal recordó que durante años se negó a radicar la denuncia y que recién lo hace cuando fallece su abuela, quien le había pedido que no hiciera nada hasta que no fallezca.

Finalmente, la Fiscalía cuestionó los “dos, o tres o cuatro móviles, según cómo se vea” que expuso la defensa: una supuesta relación paralela de la mamá de Maqui, que nada tiene que ver con los abusos, la intervención de una amiga de la mujer, a la que tildaron de conflictiva, y finalmente, conflictos con una faltante de dólares y de un televisor color: “es ridículo pensar que una persona puede denunciar un padecimiento sexual de 11 años por un televisor”, cuestionó la fiscal.

LEER MÁS ► Habló la esposa del imputado en el Caso M: amantes, curanderas y adicción al juego, los ejes de su declaración

Por último, Del Río Ayala se refirió a los testigos de la defensa: marcó contradicciones manifiestas entre la mayoría de los testigos, en especial entre aquellos que aseveraban que sus hijos eran los últimos en bajar del transporte conducido por Pereyra, incluso en periodos de tiempo coincidentes. La fiscal recordó también que uno de los choferes confirmó que M. viajaba en el transporte con Pereyra: “de los 14 testigos de la defensa, nueve no aportaron nada y de los cinco restantes uno fue de cargo y los demás se contradijeron”, manifestó la fiscal.

Tribunales marcha Pañuelos Amarillos caso de Rincón MT.jpg
El Caso M generó una importante participación popular en apoyo a la víctima que derivó en la creación de la organización Pañuelos Amarillos.

El Caso M generó una importante participación popular en apoyo a la víctima que derivó en la creación de la organización Pañuelos Amarillos.

A continuación, las abogadas querellantes adhirieron a lo manifestado por la Fiscalía y remarcaron que “ha quedado absolutamente acreditado que Pereyra se aprovechó de la inmadurez de Maqui para someterla a los tratos más denigrantes”. En este sentido, recordaron la declaración de Maqui, de la que surgió “un pormenorizado relato de abusos sistemáticos ocurridos durante años”.

En relación a la primera circunstancia de violación relatada por Maqui, las profesionales recordaron que lo que hace verosímil el relato son los detalles de “reviviscencias perceptivas”: la referencia a las luces, a las sensaciones que le generaba, al dolor… Las querellantes refirieron también a cómo operaron las amenazas de Pereyra en Maqui; cómo le decía que iba a matar a sus padres y que ella iba a quedar a su cuidado: “se sentía indefensa, que se paralizaba, que Pereyra tenía un poder sobre ella, que le temía”.

Walker Torres recuerda también la intervención de “Chocho”: un día en el que estaba siendo abusada en el Camping de Rincón, aparece este joven, hoy fallecido, golpeó el vidrio y salió corriendo a contarle a una amiga lo que había visto. La testigo declaró en el juicio y corroboró su relato.

Caso M: condenaron a 18 años de prisión al transportista acusado por abuso sexual