Los abogados defensores de Darío Céspedes, el profesor de música acusado de haber abusado sexualmente de un alumno en las instalaciones del jardín San Roque, solicitaron que sea citado a declarar un testigo más, tras la declaración de quien se desempeñaba como vicedirectora del jardín al momento de la denuncia contra el docente. La mujer sostuvo que aportó al MPA un disco externo con imágenes de las cámaras de vigilancia ubicadas en el ingreso y el patio del jardín, y aportó el dato del encargado de extraer las imágenes que fueron entregadas a Fiscalía.
La cuarta jornada del debate oral y público se desarrolló en la sala 1 de los tribunales santafesinos ante el tribunal conformado por los jueces Gustavo Urdiales (presidente), Pablo Ruiz Staiger y Rosana Carrara. La acusación es llevada adelante por los fiscales de la Unidad de Violencia de Género, Familiar y Sexual, Alejandra Del Río Ayala y Matías Broggi, y las abogadas querellantes Carolina Walker Torres y Agustina Taboada. Céspedes, en tanto, es representado por los abogados particulares Sebastián Oroño e Ignacio Alfonso Garrone.
Dato nuevo
Un dato aportado por la última testigo de la lista, quien se desempeñaba como vicedirectora del jardín San Roque al momento de la denuncia a Céspedes prorrogó la definición del debate por la citación de un testigo más. La mujer sostuvo que aportó un disco externo con imágenes del ingreso del jardín y del patio, y aportó el nombre del técnico que realizó la grabación.
Los abogados defensores de Céspedes sostuvieron que ese dato es novedoso en la causa, y solicitaron que el hombre sea citado a declarar. Tras un cuarto intermedio los jueces habilitaron el pedido de la defensa y mañana martes a las 8:30 se escuchará la declaración del nuevo testigo. Tras esa declaración deberá definirse cuándo serán los alegatos, que habían sido fijados para mañana.
Testimonios de docentes
Mucho antes de esa declaración, la primera en presentarse en el debate este lunes fue la esposa de Céspedes, quien se desempeña como docente en el mismo establecimiento. La mujer dio detalles sobre cómo se dictan las clases en la escuela, cómo organizan las idas al baño, cuándo los docentes del jardín pueden cruzar a la escuela y cómo hacen para ingresar al establecimiento.
Además, la testigo afirmó que cuando su marido se enteró a fines de 2018 que sospechaban de él, tomó licencia psiquiátrica y se presentó en el MPA: “sabemos que es inocente y tiene paz en su corazón, eso hace que enfrente las cosas”, sostuvo.
Los docentes de gimnasia, también testigos en el juicio, explicaron lo mismo: que en las clases especiales siempre están presentes las docentes de la sala, que los niños van acompañados al baño por las maestras, que los docentes especiales (música, gimnasia) no pueden retirar a los niños de clases ni acompañarlos al baño, y que los docentes del jardín sólo ingresan a la escuela cuando van a la parroquia para alguna celebración religiosa en compañía de las docentes auxiliares y docentes de salas.
Luego declararon quienes ocupaban cargos directivos: quien era directora de la escuela primaria en 2019 y la vicedirectora, y también quienes ocupaban esos cargos en el jardín de infantes, y que luego enfrentaron una causa por encubrimiento. Las testigos también explicaron cómo se manejan los docentes en las clases, y que la decisión de que los niños nunca queden solos con los docentes varones fue tomada tras lo ocurrido en la escuela Sara Faisal, cuando padres de una alumna denunciaron hace varios años que su hija había sido abusada; finalmente se definió en la causa que el abuso había sido intrafamiliar.
Finalmente, las directivas refirieron cómo tomaron conocimiento de las sospechas de los papás del niño, y cómo actuaron a raíz de esto: las comunicaciones que entablaron con los demás padres y sostuvieron que pusieron la situación en conocimiento de las autoridades del ministerio de Educación.
Peritos de parte
finalmente también declararon dos peritos de parte de la defensa: un médico legista que analizó las conclusiones de la médica policial que constató marcas de abuso, y una psicóloga que realizó una evaluación de los elementos que constan en la causa.
El médico sostuvo que las marcas presentes en el niño no son necesariamente compatibles con abuso sexual y pueden responder a constipación, y que las lesiones que refieren a abuso son fisuras o cicatrices, que el niño no presentaba.
En tanto, la psicóloga comenzó aclarando que en su evaluación, fundada en dibujos realizados por el niño, en los audios aportados, en la observación de las cámaras Gesell y en declaraciones que constan en la causa, no se sostiene la denuncia por abuso. La testigo refirió que la evidencia da cuenta de una relación “incestuosa” entre el niño y su madre, quien no ha logrado una individualidad aparte de ella y que además no tiene voz propia sino que repite lo que dice su mamá.
En este sentido, la psicóloga fue muy crítica de la entrevista en cámara Gesell del menor; sostuvo que al niño se lo interrogó de manera exhaustiva durante 36 minutos y que nunca se tuvo como válida la respuesta del menor cada vez que él decía: “no sé”. “Al final terminó diciendo lo que escuchó repetir a la psicóloga, que había ido a contarle. Y después dijo palabras sueltas: baño, profe Darío, nombró a su amiga, pero nunca dijo qué pasó”, explicó la testigo.
>> El Dato
El juicio tiene previsto realizar durante la jornada del martes una inspección ocular dentro del jardín San Roque. La medida tiene como objetivo conocer las instalaciones en donde presuntamente ocurrió el abuso denunciado por los padres del menor víctima.
Temas
Te puede interesar



