El fiscal de Reconquista Juan Sebastián Marichal solicitó ayer la prisión preventiva de Pablo G., un médico flebólogo de esa ciudad que fue denunciado por varios hechos de abuso sexual. Si bien el profesional había sido imputado en el mes de junio, se dispuso su detención en las últimas horas al haberse detectado que el médico mantuvo una conversación telefónica con allegados a una de las denunciantes.
Marichal consideró este contacto una clara intención de entorpecer la investigación por lo que solicitó audiencia para tratar la prisión preventiva del médico. Al escuchar los argumentos del fiscal, el juez Santiago Benegas dispuso que el hombre investigado quede detenido por el plazo de 60 días.
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Seis denuncias
El fiscal Marichal confirmó a Aire Digital que Pablo G. fue denunciado por al menos seis pacientes que asistieron a su clínica privada de calle Patricio Diez al 700 de la ciudad de Reconquista, entre los años 2013 y 2019.
Las denuncias fueron radicadas en el mes de enero y con el devenir de la investigación se logró recabar la evidencia suficiente para imputar al médico como autor de los delitos de abuso sexual simple, abuso sexual gravemente ultrajante y un abuso sexual con acceso carnal agravado. De las denuncias radicadas, cuatro ya fueron imputadas y las otras se están analizando.
Entorpecimiento
El profesional fue citado a comparecer ante la justicia el pasado 17 de junio y Marichal le atribuyó los delitos investigados. El hombre no fue detenido y tramitó el proceso en libertad hasta que hace algunos días el esposo de una de las denunciantes alertó que el imputado lo había llamado por teléfono.
Según expuso Marichal en la audiencia desarrollada en los tribunales de Reconquista, el médico quiso saber detalles de la denuncia que había radicado su esposa, y la conversación se mantuvo durante casi 20 minutos.
Entre las medidas que se impone a los imputados que tramitan los procesos en libertad es evitar acercarse y contactarse con testigos y víctimas de los hechos. A pesar de que el médico intentó argumentar que la comunicación no fue con intención de intimidar a las víctimas, la actitud del imputado atenta contra el normal desarrollo de la investigación.
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