Homicidio de Diego Román: la Cámara de Apelaciones revisará la condena al matrimonio de Recreo
La audiencia en la Cámara para revisar la condena a los custodios de los canes que atacaron a Diego Román en Recreo se realizará a fin de mes en Tribunales.
La defensa del matrimonio condenado por la muerte de Diego Román apeló la sentencia
La Cámara de Apelaciones de Santa Fe revisará la condena por homicidio culposo impuesta en un juicio oral y público a un matrimonio de Recreo, responsables de la custodia de la jauría de perros que atacó y mató al niño Diego Román en julio de 2019.
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La audiencia estará a cargo del juez de la Cámara Oscar Burtnik, quien deberá decidir si avala la condena, o si concuerda con el abogado defensor Néstor Pereyra, y absuelve a Iván Reyes y Norma Vega. La audiencia en la Cámara de Apelaciones será el viernes 31 de julio a las 10.
La acusación contra el matrimonio es sostenida por los fiscales Andrés Marchi y Ana Laura Gioria, y las abogadas querellantes que representan al papá del niño, Lucrecia Fernández y Vanina Frutero, del Centro de Asistencia Judicial a la Víctima.
Apelación de la condena por homicidio
En el escrito de apelación, al que tuvo acceso AIRE, Pereyra cuestiona la decisión del juez Pablo Busaniche de condenar a Reyes y Vega como coautores de homicidio culposo, y solicita que se revoque esa decisión.
Pereyra fundamenta su pedido en varios puntos, entre los que destaca que en el juicio no se pudo probar con la certeza necesaria la participación de los acusados en el delito de homicidio culposo, y que por el contrario, existen “muchísimas dudas” acerca de cómo fue la muerte del niño y qué animales lo atacaron.
Pereyra insiste con que la prueba producida durante el juicio es “débil” para sostener la acusación contra Reyes y Vega: “No luce sólido el nexo de causalidad que permita afirmar con contundencia que los canes de este matrimonio hayan sido quienes produjeron la muerte de Diego Román, y menos aun está demostrado que mis defendidos hayan actuado con impericia, imprudencia y negligencia en el cuidado de sus perros”, sostiene el defensor.
“No queda demostrado bajo ninguna circunstancia que el niño haya entrado por propia voluntad a la propiedad de mis defendidos (...) pudo haber sido atacado por animales en otro lugar y conducido hasta el lugar del hallazgo por persona ni identificadas hasta hoy”, expresa el abogado en el escrito.
En este sentido, Pereyra recuerda que las prendas de vestir del niño fueron encontradas en el predio vecino, “lo que demuestra que el ataque pudo haber comenzado en otro lado”.
Pereyra insiste también con que no fue probado con certeza que hayan sido los perros que estaban bajo la custodia de Reyes y Vega quienes atacaron al niño; para sostener esto, cita los protocolos de autopsia, el testimonio de los forenses y las pericias practicadas en el lugar del hallazgo.
“En esa zona de la localidad todos los vecinos tienen manadas de perros, ya que son predios ubicados en la periferia de la ciudad”, sostiene Pereyra, y agrega que “el análisis es sesgado, direccionado y circunscripto a solo dos grupos de animales caninos, y direccionado a poner de manifiesto que los perros de Reyes son agresivos”, ya que se comparó a los perros grandes, jóvenes y fuertes del matrimonio, con los perros pequeños, viejos y desdentados del vecino.
En cuanto a las pericias, Pereyra cuestiona que de los pelos encontrados en las prendas de vestir del niño, sólo son compatibles con dos de los canes de los imputados.
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El defensor del matrimonio también cuestiona que se tenga por probado que hayan sido los animales de Reyes y Vega quienes atacaron a varios vecinos de la zona, quienes se presentaron a declarar en el juicio.
“Toda la prueba de cargo producida por el bloque acusador no logró demostrar que las conductas de Iván Reyes y de Norma Vega hayan sido de un obrar gravemente imprudente, ni que hayan violado el deber de cuidado sobre sus perros, tampoco sus conductas fueron imprudentes ni negligentes”, insiste Pereyra, y solicita la absolución por el beneficio de la duda.
Por último, Pereyra advierte que de considerarse probada la responsabilidad penal del matrimonio por homicidio culposo, las penas impuestas (de cuatro años de prisión efectiva para Iván Reyes y tres años condicional para Norma Vega) “son excesivas y carecen de sustento en la plataforma fáctica producida durante el juicio”.
En este sentido, la defensa solicita que, en caso de mantenerse la responsabilidad penal por homicidio culposo, se aplique el mínimo de la escala penal prevista por la ley.
La muerte de Diego Román
La muerte de Diego Román, un niño de 12 años, ocurrió entre el 3 y 4 de julio de 2019 en la ciudad de Recreo. El trágico hecho tuvo lugar en las inmediaciones del límite entre un campo, que es propiedad de Mercado Reyes, y un predio rural contiguo hacia el noroeste (cerca del barrio Comunal 3). Todo en jurisdicción de Recreo.
En aquel entonces, el menor desapareció un miércoles en horas de la tarde y su cuerpo fue hallado al día siguiente en un campo lindero a la casa de Reyes y Vega. En principio la investigación apuntó a que la muerte del menor fue cometida por personas (se llegó a sospechar de hasta ritos satánicos), con el devenir del caso la Fiscalía determinó que el joven fue víctima del ataque de una jauría de perros.
Según Fiscalía, la jauría estaba compuesta por perros de diversas razas y características que se encontraban bajo el cuidado y vigilancia de los acusados. Dichos animales fueron un un Rottweiler llamado "Tronco"; varios bóxer llamados "Jackson", "Dorotea" y "Malevo"; y perros de raza mestiza o cruza con nombres como "Beethoven" (cruza pastor), "Tacuara", "Mia", "Chocolate" (cruza cocker), "Uma" y "Negrito".
Posteriormente, la causa de muerte los estudios forenses revelaron que el niño sufrió fuerte lesiones punzantes, desgarradoras y excoriativas que generaron una hemorragia externa, que fue la causa directa de su fallecimiento en el descampado.









