menu
search
Policiales juicio | Rincón | abuso sexual

El desgarrador relato de una mamá en el juicio contra los entrenadores de Rincón: "Es un horror lo que le pasó a estos nenes"

En el juicio contra los entrenadores acusados por abuso sexual declararon familiares de las víctimas: “Mi hijo era muy chiquito”, dijo una mamá entre lágrimas.

Cada jornada que pasa del juicio a los entrenadores de triatlón de Rincón por abuso sexual, cada declaración que se escucha en la sala de audiencias número 6 de los tribunales santafesinos, pone en crisis la razón de los presentes.

Resulta incomprensible que cuatro personas puedan haber perpetrado hechos tan aberrantes, durante tantos años, con el deporte como pantalla.

Este viernes pasaron ante los jueces Sebastián Zseifert, Leandro Lazzarini y Pablo Busaniche tres testigos: la mamá de un joven víctima de los abusos, el hermano de una chica también víctima de los hechos, y por último un muchacho pareja de una joven denunciante.

LEER MÁS ► Con la declaración del acusado, se reanudó el juicio a los entrenadores de Rincón por abuso sexual infantil

Los tres testimonios fueron dolorosos y en varias oportunidades los testigos debieron detenerse para mantener la calma, ahogar un llanto, o dejarlo salir. Ese fue el caso de la primera en declarar, mamá de un joven, que además es querellante en la causa.

Juicio abuso entrenadores Rincon_DSC03798_MTH.jpg
El juicio se realiza en la sala 6 de los tribunales santafesinos

El juicio se realiza en la sala 6 de los tribunales santafesinos

"Es un horror"

La primera testigo declaró durante casi una hora y si bien no pudo brindar precisiones sobre los hechos investigados, su relato permite reconstruir el contexto en el que eran cometidos los abusos y el rol que desempeñaba el acusado Walter Sales Rubio en la comunidad rinconera.

Su hijo comenzó a nadar con Sales Rubio cuando tenía 6 años; a los 13 ya no quiso ir más, sin embargo, como le gustaba el deporte y tenía buenas condiciones, con becas a nivel nacional y grandes proyecciones en competencias internacionales, continuó entrenando de manera intermitente hasta los 17: “Uno busca referentes para sus hijos que los lleven por el buen camino, y lejos de eso los estaban destruyendo”, se lamentó la testigo.

La mujer relató que cada vez que su hijo dejaba de ir a entrenar, Sales Rubio le decía que era por la “mala junta” que tenía, que eran vagos, delincuentes, drogadictos. Su hijo, en cambio, le decía que estaba cansado; además, le iba mal en la escuela, “y yo la ponía como ejemplo a Solange (otra de las acusadas): campeona nacional, latinoamericana, y abanderada en la escuela”.

Luego la testigo se refirió al nivel que confianza que toda la familia tenía en Sales Rubio: “Él tenía permiso para manejar los vehículos de mi papá, que usaba para llevar a los chicos a los viajes, y tenía permiso para sacar a mi hijo de la escuela. Todos mis sobrinos entrenaron con él; mi hijo le compraba regalos para el día del padre. Deposité toda mi confianza en él”, repasó.

Juicio por abusos en rincon.jpg
Organismos que luchan contra los abusos sexuales infantiles colgaron carteles y pancartas fuera de tribunales.

Organismos que luchan contra los abusos sexuales infantiles colgaron carteles y pancartas fuera de tribunales.

A continuación, la mujer recordó las actitudes que comenzó a tener su hijo a partir de los 10, 11 años. Llegaba de entrenar triste, enojado; tenía “brotes violentos”, golpeaba vidrios con los puños, se encerraba en su dormitorio. Ante esto, su madre llamaba por teléfono a Sales Rubio para preguntarle si había pasado algo… El chico comenzó a ir a psicólogos, que también dejaba al poco tiempo.

La testigo recordó también la actitud que tomaba su hijo cuando viajaban a las competiciones: “Cuando íbamos nosotros, la familia, huía de ellos y se quedaba todo el tiempo con nosotros; cuando iba a los entrenamientos también. Por eso Walter insistía para que no fuéramos a los viajes; decía que mi hijo se volvía un ‘maricón’”.

Finalmente la mujer recordó cómo se enteró de lo sucedido: “No me lo voy a olvidar más”, remarcó. Fue a través de una sobrina, quien además le dijo que su hijo había sido el chico que “peor la había pasado”. Sin embargo, su hijo nunca pudo contarle nada, y al principio de la causa tampoco quería hablar de lo que le había pasado, sólo decía que iba a decir que era cierto todo lo que le había pasado a las chicas.

Sin embargo, cuando declaró en el juicio, el muchacho contó muchas cosas, tantas que la Fiscalía amplió la acusación contra Walter Sales Rubio, Sheila Arteriza y Alicia Reina. “Agradezco a todos los que están acá, mi hijo me dijo que se sintió muy cuidado y que lo trataron con mucho respeto”, expresó la testigo.

“Mi hijo era muy chiquito, es un horror lo que pasaron estos nenes”, concluyó.

juicio entrenadores rincon abuso.png
Walter Sales Rubio, Solange y Soledad Arteriza, y Alicia Reina, acusados de abuso sexual infantil calificado

Walter Sales Rubio, Solange y Soledad Arteriza, y Alicia Reina, acusados de abuso sexual infantil calificado

Más testigos

En similar sentido, declaró el hermano de una de las denunciantes, quien también entrenó con Sales Rubio durante un tiempo. El testigo sostuvo que había "favoritismo" por las chicas, y que a él nunca lo habían convocado a los entrenamientos bajo techo, que se hacían en la vivienda de las hermanas Arteriza, escenario de los abusos.

Por último, la pareja de otra joven denunciante explicó que se había enterado de lo ocurrido mientras "miraban una radio muy reconocida de Santa Fe, que había una manifestación de Pañuelos Amarillos (agrupación contra el abuso infantil) y decía 'Rincón'"; entonces, la joven le dijo "yo tendría que estar ahí".

El juicio se reanudará el lunes a las 8 de la mañana con la declaración de más testigos.

pañuelos amarillos rincon 3.jpg

La causa

La acusación es sostenida por los fiscales de la Unidad de Violencia de Género, Familiar y Sexual Alejandra Del Río Ayala y Matías Broggi, quienes sostuvieron en los alegatos de apertura que durante el juicio se ventilará una historia de abusos sexuales que marcó a la comunidad de San José del Rincón. Para la Fiscalía, los acusados actuaron de manera premeditada, y usaron la práctica del deporte para someter a sus víctimas. La Fiscalía remarcó que estos abusos fueron la “iniciación sexual” de las víctimas, que entonces eran niños y niñas de 10, 11, 12 años, y se perpetuaron durante varios años.

Los abusos denunciados se remontan al periodo de tiempo comprendido entre el 2006 y el 2021, cuando inició el proceso tras las primeras presentaciones penales. “En ocasiones, hacían participar de los abusos a otras víctimas”, sostuvieron los fiscales; además, los agresores tomaban fotografías y videos a fin de extorsionar a las víctimas por su silencio y mantenerse impunes.

Inicialmente, Walter Sales Rubio fue acusado de haber cometido 15 hechos de abuso sexual, con el agravante de la educación, algunos con la participación de menor de edad, otros de dos o más personas, algunos abusos simples, otros, con acceso carnal, y la promoción a la corrupción de menores agravada. Para él, los fiscales piden 50 años de prisión.

Sheila Arteriza, pareja de Sales Rubio, fue acusada de haber participado en diez hechos de abuso, y enfrenta una posible pena a 40 años de prisión; en tanto, su hermana Soledad fue acusada como autora de cinco hechos y enfrenta una posible condena a 24 años de prisión. Finalmente, Alicia Reina fue acusada como autora de un hecho de abuso sexual, y para ella la Fiscalía solicitará 16 años de prisión. Luego de la tercera jornada, a Sales Rubio y a Alicia Reina se le atribuyó la comisión de al menos tres hechos más de abuso sexual.

Varias de las víctimas son querellantes en la causa con representación de los abogados particulares Matías Pautasso, Carolina Walker Torres, José Luis de Iriondo y Juan José Patiño.