El comerciante santafesino, Primo Basualdo (69), que fue detenido el pasado jueves por tener 6 mil kilos de carne en mal estado en su local del barrio Ceferino Namuncurá de la ciudad de Santa Fe, fue liberado tras un acuerdo judicial entre la fiscal del caso, Rosana Peresín, y la defensa oficial del carnicero, a cargo de Soledad Estrada.
El acuerdo fue aceptado por el juez Lisandro Aguirre, que dispuso la libertad de Basualdo, el cual de ahora en adelante deberá presentarse ante el Ministerio Público de la Acusación una vez por mes y fijar un domicilio legal (en la localidad de Candioti) para que la Justicia sepa dónde ubicarlo ante futuros avances en la causa que está imputado por venta, puesta a la venta, suministro, distribución, almacenamiento con fines de comercialización, sustancias alimenticias peligrosas para la salud, disimulando su carácter nocivo.
La audiencia de este lunes reveló además que existe un principio de acuerdo para que Basualdo firme una condena por tres años de prisión, de cumplimiento condicional, más el pago de una multa que alcanzaría los $200.000, tal como lo prevé el Código Penal Argentino en su artículo 201.
De igual manera, como el comerciante aún no firmó dicho acuerdo, deberá cumplir medidas alternativas a la prisión preventiva y presentarse de manera mensual en sede judicial para demostrar que está sujeto al proceso judicial iniciado a partir de un operativo de la Secretaría de Control Municipal, el pasado 2 de febrero.
Aquel día, agentes del área llegaron hasta un supermercado mayorista y minorista ubicado en Teniente Loza al 6300 ante una denuncia anónima. Al llegar al local entrevistaron a Basualdo e inspeccionaron las instalaciones en donde hallaron múltiples cortes de carne vacuna en mal estado y la cual se encontraba fraccionada para la venta.
El procedimiento terminó con el decomiso de seis mil kilos de carne que fueron cargados a seis camionetas de la Guardia de Seguridad Institucional (GSI) y trasladados hasta el relleno sanitario en donde fueron destruidos. El operativo además fue comunicado a la fiscal en turno de ese día, Rosana Peresín, quien ordenó la detención del carnicero y que se le inicie una causa judicial por la infracción al artículo 201 del Código Penal.
El sábado fue imputado por la tenencia de los seis mil kilos de carne que le fueron secuestrados y además por otros dos hechos ocurridos con anterioridad. El primero se retrotrae al 10 de septiembre del 2018, en un control que la Gendarmería Nacional realizó en el kilómetro 493 de la ruta nacional 11, a la altura de la localidad de Candioti. Allí, los agentes de la fuerza controlaron la Peugeot Partner blanca que Basualdo manejaba y detectaron que el comerciante traficaba 300 kilos de carne en siete bolsas arpilleras sin la correspondiente cadena de frío.
Un año después, el 5 de julio del 2019, el carnicero fue nuevamente advertido en un control vehicular de la Gendarmería, pero que en esa oportunidad tuvo lugar en el kilómetro 141 de la autopista Rosario-Santa Fe, cuando trasladaba 400 kilos de carne distribuidos en ocho bolsas arpilleras a bordo de la Partner blanca.
Carnes o sustancias en mal estado: qué dice la ley
- El Código Penal prevé penas que parten de los 10 y que pueden llegar a 25 años de prisión si por el consumo de tal alimento o sustancia hubiera provocado la muerte de alguna persona; de 3 a 15 años, si el resultado fueron lesiones gravísimas; y de 3 a 10, si fueron lesiones graves.
- En todos los casos, haya o no víctimas, se aplican multas económicas que se inician desde los 10 mil pesos y llega a los 200 mil pesos.
- Si los hechos ocurrieran por imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o por inobservancia, la multa puede abarcar distintos montos: de 5 a 100 mil pesos. Mientras que la pena parte de los 6 meses y puede llegar a cinco años de cárcel.


