sábado 6 de marzo de 2021
Policiales Crimen | Santa Fe |

Crimen, venganza y legítima defensa: una pesadilla en barrio Coronel Dorrego

El abogado que asiste a Facundo G., imputado por haber matado a un delincuente que lo atacó en su casa el pasado sábado, reiteró que la familia se tuvo que ir del barrio y busca vender la casa por miedo a que se la usurpen.

El violento suceso que terminó el sábado pasado con un hombre muerto, una casa incendiada y una familia desterrada del barrio Coronel Dorrego puso nuevamente en evidencia el grado de violencia armada en la que viven los barrios de la periferia de Santa Fe. Y no solo eso, sino que también desnudó cómo operan en ciertas oportunidades las bandas delictivas para usurpar viviendas.

El caso ocurrió el pasado 16 de enero, cuando en horas del mediodía un grupo de delincuentes ingresó por la fuerza a la casa de Facundo G., ubicada en Azcuénaga y Lavalle, el cual se encontraba con su hija y sobrina (ambas menores de edad). Como consecuencia de la entradera, un hombre identificado como Jorge Alberto Pérez, terminó muerto en el hospital Iturraspe luego de haber sufrido dos puñaladas que fueron realizadas por Facundo G., quien se defendió de una serie de cuchillazos. Como represalia de aquel homicidio, allegados al fallecido fueron hasta la casa del acusado, golpearon a sus padres y le dispararon a su cuñado por lo que provocaron tres heridas: brazo, glúteo y espalda.

Pero la pesadilla no terminó ahí. Una vez que agredieron a la familia de Facundo G., robaron elementos del inmueble y luego lo incendiaron.

Incendio en coronel dorrego 1.jpg
Así quedó la vivienda tras el incendio desatado.

Así quedó la vivienda tras el incendio desatado.

Tal siniestro imposibilitó a los peritos de la Agencia de Investigación poder llevar a cabo sus tareas de rigor. Inclusive, cuando el personal policial llegó a la escena del crimen fueron echados con piedras por un grupo de violentos.

Producto de ese contexto letal, Facundo G. y su familia debieron abandonar la vivienda en la que residieron toda la vida para radicarse en otra localidad de la provincia y así evitar nuevos ataques de venganza por la muerte de Pérez. Y lo que es peor aún, en el seno familiar evalúan vender la propiedad para que no sea usurpada.

Al respecto, la defensa de Facundo G., a cargo de Francisco Ortiz de Rosas, reiteró que el crimen que investiga el fiscal Martín Torres fue un claro hecho de legítima defensa tras sostener que los atacantes, entre ellos el fallecido, se metieron en su casa y lo agredieron con cuchillas.

Leer más ► Vivir en medio de la violencia: un homicidio obligó a una familia entera a mudarse del barrio Coronel Dorrego

“Es un claro caso de legítima defensa atento a que ingresaron a su casa por medios violentos, con armas blancas y fuego. Luego lo atacaron excesivamente por lo que mi cliente tiene lesiones en distintas partes del cuerpo. De hecho, a su cuñado lo hirieron de bala y a sus padres casi los matan”, explicó el letrado en a Aire Digital. “Él estaba en su casa con su sobrina e hija y las tuvo que esconder en el baño para que no salgan heridas o muertas”, agregó.

“Esta es una banda que azota al barrio, como pasa en distintos barrios de la ciudad de Santa Fe. Es un grupo de personas que eligen vivir del delito y consumen drogas y tienen esta costumbre. Al no haber presencia del Estado pasan estas cosas. Incluso mi defendido llamó varias veces a la policía y no tuvo respuestas”, indicó Ortiz De Rosas.

— ¿Cuándo se dio el ataque, su defendido llamó a la Policía y no hubo respuestas?

— Incluso antes. Días anteriores hizo una denuncia de que le habían entrado a la casa y le habían robado gente de esta banda. De ahí vienen las amenazas que le hacen a mi defendido de muerte y de que le iban a robar la casa o echar. Después sucedió esto que le ingresaron a la fuerza.

Francisco Ortiz de Rosas _MG_1650-1200_MTH.jpg
Francisco Ortiz de Rosas es el abogado de Facundo G.

Francisco Ortiz de Rosas es el abogado de Facundo G.

— ¿Cuál es el estado actual de la familia? ¿Cómo están de ánimo?

— Imagínese que vivieron ahí toda su vida y los echaron del barrio. Es gente trabajadora y no tienen donde estar, se tuvieron que ir de la ciudad y ahora tienen mucho miedo. No quieren saber que se sepa dónde están.

¿Necesitan seguridad?

— Necesitarían custodia policial. Ya la madre de mi defendido lo pidió. Muchas veces estas cosas caen del saco roto porque es tan común que parece algo cotidiano en los barrios periféricos.

“Es un claro caso de legítima defensa atento a que ingresaron a su casa por medios violentos", dijo el abogado “Es un claro caso de legítima defensa atento a que ingresaron a su casa por medios violentos", dijo el abogado

— ¿Qué es lo que pasó con la vivienda?

— La incendiaron y la intentaron ocupar. La familia está viendo de venderla antes de que la ocupen. Están en eso. Porque encima nos costó mucho conseguir testigos ya que tienen miedo. Pero bueno, lo más probable es que se la terminen usurpando.

— ¿Se sabe si el ataque del otro día fue con el fin de usurpar la casa o existe otro trasfondo?

— El trasfondo principal es el robo ya que una semana antes mi defendido denunció un robo. La amenaza de la usurpación viene posteriormente cuando le dicen que lo iban a matar, a agredir y a quemar la casa para usurparla.