El homicidio de José Luis Ponce, ocurrido el pasado sábado en Alto Verde, no solo generó la apertura de una investigación en el Ministerio Público de la Acusación para dar con su agresor, sino que también desnudó el clima inseguro y hostil que atraviesa el distrito costero en donde actualmente residen más de 10.000 habitantes.
Este miércoles, en una audiencia que tuvo lugar en el subsuelo de tribunales, el juez Nicolás Falkenberg, ordenó que Néstor Nicasio Rodríguez, un trabajador del Puerto de Santa Fe de 57 años, quede en prisión preventiva tras haber sido señalado como quien mató a Ponce al apuñalarlo en el pecho.
El magistrado dispuso además que el otro imputado que tiene la causa, Néstor Omar Rodríguez, hijo de Nicasio, sea liberado tras considerar que no se ventilaron, durante la audiencia, elementos que lo incriminaran como uno de los autores del ataque letal. El mismo deberá presentarse cada quince días en la comisaría y quedar bajo la guarda de una tía que reside en otra localidad del departamento La Capital.
Tanto Rodríguez padre como hijo fueron imputados por la fiscal Ana Laura Gioria por la coautoría de homicidio simple de Ponce, es decir que presuntamente tuvieron participación compartida en el asesinato del muchacho de 32 años cuyo crimen ocurrió en la manzana 6. La funcionaria de la Unidad Especial de Homicidios, también les imputó a ambos el intento de asesinato de Jorge Luis Pérez, quien también fue apuñalado en el abdomen y el cual se encuentra internado en terapia intensiva en el hospital José María Cullen.
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De las evidencias recolectadas por la fiscal, existen un total de cinco testigos que declararon por el homicidio de Ponce y tentativa de Pérez. De esos testimonios se desprende que el violento episodio tuvo como móvil una discusión previa ocurrida entre la víctima fatal y unos amigos con los hoy acusados del hecho.
Tal altercado ocurrió una hora antes y fue cuando Ponce, que iba a bordo de una moto con un amigo, rozó a Omar Rodríguez que iba en auto por el barrio. Éste último descendió del coche y se generó una fuerte discusión con Ponce que casi termina en una pelea. Sin embargo, muchos vecinos de la zona evitaron que la situación no pase a mayores.
Una hora después, cerca de las 19, Ponce volvió a ser abordado -según la hipótesis de la Fiscalía- por Rodríguez que llegó junto a su padre el cual tenía en una de sus manos una chuza de al menos 30 centímetros de largo. Ese elemento, fue el que le puso punto final a la vida de Ponce, que pese a que fue asistido por médicos no logró sobrevivir al ataque. Quien sí quedó vivo tras el altercado fue Pérez, el cual fue trasladado al Cullen en donde aún lucha por su vida.
Horas después, los Rodríguez se entregaron a los investigadores de la Sección Homicidios de la Agencia de Investigación Criminal y quedaron a disposición de la fiscal Gioria, que posteriormente pidió el traslado a tribunales para la audiencia de imputación de cargos, la cual se concretó el domingo.
Si bien la investigación logró determinar cómo fue la mecánica del crimen de Ponce, también logró establecer las circunstancias en las que se dio el salvaje suceso. Es que el homicidio se dio frente al módulo 3 que tiene instalado en el distrito costero la Prefectura Naval Argentino (PNA). Sin embargo, los prefectos que pudieron estar presentes en inmediaciones no se encontraban en el lugar, sino que realizaban tareas de prevención sobre el recorrido del colectivo de la línea 13.
Justamente, esa prevención se dio porque el suministro de energía eléctrica en una parte del barrio se había cortado por lo que los uniformados de la fuerza federal se abocaron a esa tarea preventiva y de custodia. ¿Pudo haber prevenido el crimen de Ponce la presencia de la Prefectura en el lugar? Difícil saberlo, pero sí queda claro que los conflictos interpersonales, su manera violenta de resolverse, junto con la comisión de hechos delictivos, conforman el peor de los escenarios para Alto Verde y los hechos hablan por sí solos.
Unas 48 horas antes de que Ponce sea asesinado luego de una discusión, en otra parte del barrio, un ataque a balazos terminó con Benjamín Oliver González muerto en la manzana 5, a unos 200 metros de calle Demetrio Gómez, una de las arterias principales del barrio.
Por ese ataque aún no hay personas detenidas, pero sí mucha bronca en la barriada costera por lo que, durante el martes, en horas de la tarde, unos cincuenta vecinos marcharon hasta la Comisaría 24 y pidieron mayor seguridad en la zona. “No puede ser que en menos de una semana hubo 2 homicidios”, reflexionó una familiar de Ponce que fue contactada por AIRE Digital. “Queremos vivir tranquilos y en paz, que es lo que nos merecemos”, agregó otro vecino.
Como medida preventiva, desde el gobierno provincial anunciaron este miércoles, luego de una reunión entre el ministro de Seguridad, Jorge Lagna y el intendente Emilio Jatón, que diseñarán un nuevo esquema de patrullaje sobre el distrito costero. “Hay lugares donde se puede ir a pie así que habrá trinomios de la Policía de Acción Táctica y Prefectura pondrá más personal”, explicó Lagna tras concluir el encuentro.
“Hubo hechos de sangre que fueron insólitos. Es difícil de pensar que porque se le rozó el vehículo alguien, se levantan y apuñalan a una persona. Eso es muy difícil de prever”, fue la reflexión que tuvo el titular de la cartera de Seguridad sobre el espiral de inseguridad, violencia y muerte que pesa sobre Alto Verde.
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