menu
search
Policiales hija | abuso sexual | juicio

Capitán Bermúdez: condenaron a 20 años de prisión a un hombre que abusó de su hija durante más de una década

Enrique P., de 46 años, fue denunciado por su hija en 2019. El juicio se desarrolló en la ciudad de San Lorenzo y la condena fue impuesta por decisión unánime de los jueces Griselda Strólogo, Jesús Rizzardi y Eugenio Romanini. El fiscal Ledesma había solicitado 30 años de prisión.

Un hombre de 46 años identificado como Enrique Ricardo P. fue condenado a 20 años de prisión por los abusos sexuales, agresiones y amenazas perpetradas contra su hija durante más de una década, desde que ella tenía ocho años, hasta los 21, cuando quedó embarazada a consecuencia de las violaciones de su padre.

El juicio se desarrolló en los tribunales de San Lorenzo, en el sur provincial, ante los jueces Griselda Strólogo, Jesús Rizzardi y Eugenio Romanini. El fiscal Juan Ledesma le atribuyó a P. la autoría de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante y con acceso carnal doblemente agravado, lesiones leves calificadas en concurso real y en carácter de autor; y había solicitado una pena de 30 años de prisión efectiva.

capitan bermudez.jpg
Las agresiones ocurrieron en la residencia familiar en Capitán Bermúdez, en el sur de la provincia de Santa Fe

Las agresiones ocurrieron en la residencia familiar en Capitán Bermúdez, en el sur de la provincia de Santa Fe

Años de agresiones

El portal de San Lorenzo, Pregón, reporta las declaraciones brindadas en el juicio tanto por la víctima como por sus allegados. La joven sostuvo ante el tribunal que su padre comenzó a abusar de ella cuando era una niña de 8 años; las agresiones sexuales, verbales y físicas fueron permanentes, y cuanto más crecía, más se incrementaban hasta llegar a ser casi a diario.

Cuando la víctima cumplió 14 años no aguantó más y le dijo a su agresor que iba a contar todo. El hombre le puso un cuchillo en la garganta y le dijo que si hablaba, la iba a matar a ella y a sus hermanos, pero que él preso no iba a ir.

La joven, hoy de 23 años, vivía con su padre agresor, su mamá y sus hermanos en la localidad de Capitán Bermúdez. El sustento económico del hogar era la madre, quien estaba casi todo el día fuera de su casa, trabajando en varios lugares para poder sostener a su familia. La mujer es técnica homeópata y cuando comenzó a trabajar en el hospital no percibía un sueldo, por lo que debió buscar otros trabajos; a veces, cuando no tenía dinero para el colectivo se quedaba a dormir en el hospital.

Embed

Enrique Ricardo P. aprovechaba estas situaciones para ultrajar a su hija. Hasta que en julio de 2019, cuando la joven tenía ya 21 años, se negó a ser accedida por su padre y el hombre le propinó una golpiza que le ocasionó un hematoma en un ojo. A su mamá le dijo que se había golpeado haciendo un arreglo en el baño.

La negativa de la joven se dio luego de enterarse que había quedado embarazada de su padre: había aumentado de peso y a modo de broma su mamá le dijo: “vos no estarás embarazada, no?”. El chiste de su mamá la hizo darse cuenta que era una posibilidad: se hizo un test de embarazo en el baño de la facultad que dio positivo, y quedó en estado de shock. Esa noche, su padre la quiso llevar a su cama, ella se negó y él la golpeó provocándole el derrame ocular.

Al día siguiente fueron al oftalmólogo para atender esa lesión, su madre la notaba desanimada. La manera que encontró la joven de contarle lo que le ocurriría fue a través de un mensaje, pero fue una verdad a medias: le dijo que había quedado embarazada de un compañero de la facultad, y que sentía que les había fallado a ella y a su padre. Mientras tanto, el hombre no se puso agresivo como era habitual en él, las abrazó y les dijo que iban a salir adelante.

Las sospechas surgieron cuando fueron al ginecólogo: la joven ya llevaba 32 semanas de embarazo; la historia que les había contado del compañero de facultad no cerraba. La mujer le preguntó a su hijo si alguna vez había visto algo raro y el chico le dijo que una vez vio a su hermana y su padre salir del baño, pero que no le pareció raro por eso no dijo nada. Entonces la mujer le preguntó a su hija si había quedado embarazada de su padre, y la joven le dijo que sí.

El acusado abusó de su hija casi a diario durante 13 años hasta que la joven quedó embarazada y pudo contar lo que ocurría

El muchacho declaró en el juicio a su padre, y sostuvo que el hombre siempre fue muy agresivo y controlador, gritaba, rompía cosas, sabía los horarios de la escuela de su hija; si se demoraba le mandaba mensajes, la tenía controlada, no podía salir. La chica estudiaba en una escuela técnica, con mayoría de compañeros varones; tenía que salir antes de la escuela porque su padre la esperaba en la puerta, y si veía que algún compañero apenas la saludaba, el camino a casa era una constante de insultos y golpes.

Finalmente, la bebé, hija del acusado y la víctima, nació por cesárea en agosto de 2019; la joven debió firmar y gestionar el DNI, ponerle nombre y apellido: cuando vio el bebé fue otro golpe emocional, ¿era su hermana o era su hija?. La pequeña fue dada en adopción para ser criada por otra familia.

¿Consentido?

Según la versión del acusado, sólo tuvo un encuentro sexual con su hija, y fue consentido por ella. Como resultado de ese encuentro nació la beba que un examen de ADN confirmó la paternidad de Enrique Ricardo P. Esta versión la sostuvo el psicólogo del acusado en el juicio, y cuando la víctima escuchó estas palabras se descompensó y debió ser asistida por un servicio de emergencias: "Era de esperar que dijera eso pero me dolió escucharlo, tenía mucha bronca, no podía creerlo", sostuvo la joven.

Este jueves continúa la ronda de testigos aportados por la defensa del acusado, y para el viernes fueron programados los alegatos de cierre. La Fiscalía le atribuye haber abusado sexualmente de la víctima desde sus 8 años. Los hechos transcurrieron en reiteradas oportunidades hasta una semana antes de fecha 25 de julio de 2019 en la localidad de Capitán Bermúdez.

Además el fiscal Ledesma endilgó la agresión física propinada el 20 de julio de 2020 a las 2 de la mañana, cuando el hombre golpeó a su hija y le provocó un derrame en el ojo porque ella se resistió a ser sometida sexualmente. En el comienzo del debate, el acusador anticipó un pedido de pena de 30 años de prisión a razón de los 13 años de humillaciones, vejaciones cometidas por el acusado en perjuicio de su propia hija, a la que le impidió tener una niñez y adolescencia normales, sin poder salir, sin poder tener amigas, sin compartir momentos con sus pares.

Unanimidad

Los jueces condenaron por decisión unánime a Ricardo P. a 20 años de prisión. Si bien la pena es menor a la que había solicitado el fiscal, la resolución de los jueces dejó conforme a la denunciante, quien encontró una respuesta a su padecimiento. La periodista del Pregón de San Lorenzo, Anabela Tramontini, presente al momento de la sentencia, dijo por Será Justicia en Aire de Santa Fe que escuchar la condena fue un desahogo para la joven, quien contó con el apoyo y el acompañamiento del resto de su familia y de agrupaciones feministas.

En tanto, el fiscal Ledesma aguarda los fundamentos del tribunal para analizar si apela el fallo e insiste con una pena mayor ante la Cámara de Apelaciones.

Audio ► El reporte de Tramontini en Será Justicia sobre el juicio y la condena a Ricardo P.

Dejá tu comentario