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Coronavirus: en el peor momento, un bochorno innecesario

Mientras la explosión de casos de coronavirus golpea con crudeza descarnada, un sector de la política nacional refleja en el Congreso su absoluta desconexión con la realidad de los ciudadanos a quienes asegura representar.

Primero fue el número de enfermos. Luego, la cantidad de camas disponibles. Después, la imposibilidad de los laboratorios de brindar respuestas a las miles de muestras que llegan cada día. Ahora, las miradas están puestas en el recurso humano que siente el cansancio, la presión, el agobio y las bajas debido a un virus que no distingue, ni perdona.

Mientras la explosión de casos de coronavirus golpea con crudeza descarnada a la provincia de Santa Fe y a gran parte de la Argentina, un sector de la política nacional protagoniza situaciones bochornosas en el Congreso, que reflejan una absoluta desconexión con la realidad de los ciudadanos a quienes aseguran representar.

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La Cámara de Diputados de la Nación se convirtió esta semana en el escenario de un bochorno que refleja una clara desconexión con la realidad.

La Cámara de Diputados de la Nación se convirtió esta semana en el escenario de un bochorno que refleja una clara desconexión con la realidad.

Es ahora. Es este momento. Sobre esto hablaban las autoridades cuando advertían que el coronavirus representaría el mayor desafío para la historia del sistema sanitario de la provincia de Santa Fe y del resto del país.

Se viven horas cruciales. Los expertos que asesoras al gobernador Omar Perotti plantean, al menos, dos miradas globales: un sector advierte que es hora de adoptar medidas drásticas para restringir lo máximo posible la movilidad de la población; el otro, recomienda limitar al menos ciertas actividades puntuales y en determinadas poblaciones donde la circulación comunitaria del coronavirus comienza a hacer temblar el sistema.

Lo que no sucederá, seguramente, es que todo se mantenga como hasta ahora. En las próximas horas se anunciarán medidas de urgencia. Solo resta conocer el alcance de estas decisiones y el impacto que generarán en una población que no parece tomar conciencia de lo que está sucediendo y en una economía agonizante para todos aquellos que no tienen un sueldo asegurado y necesitan trabajar para sobrevivir.

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En las próximas horas se aguardan anuncios vinculados con el coronavirus en la provincia de Santa Fe.

En las próximas horas se aguardan anuncios vinculados con el coronavirus en la provincia de Santa Fe.

El escenario actual es la consecuencia de todo lo que se hizo o se dejó de hacer hace alrededor de diez días, ya que el número de enfermos que en estos momentos rompe récords es el resultado de los exámenes realizados a personas que contrajeron la enfermedad hace algo más de una semana. Cada uno, a su manera y con la más descarnada sinceridad, debería pensar seriamente cuál fue su conducta reciente ante las recomendaciones de distanciamiento social.

Las voces de quienes están en la primera línea

Marta trabaja desde hace 20 años como mucama en el hospital Sayago de Santa Fe. Este martes, en el programa Creo, que se emite cada primera mañana en Aire, pidió de manera desesperada a los oyentes que se cuiden, advirtió que el personal de salud está al límite de sus posibilidades físicas y dijo que cuando cada día sale de su trabajo, se encuentra con una ciudad que parece estar viviendo en otro mundo.

El director provincial de Bioquímica, Germán Henrich, está a cargo de los laboratorios donde se analizan los hisopados a los casos sospechosos. Trabajan desde las 6 de la mañana hasta las 11 de la noche en turnos rotativos. Sin embargo, ya se encuentran superados por la cantidad de muestras que llegan desde cada rincón de Santa Fe. Al igual que Marta, el funcionario pidió a la gente que se cuide, advirtió que su personal se encuentra al límite también y no dudó en asegurar: "A veces sentimos que estamos trabajando en vano".

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La cantidad de muestras ya supera la capacidad humana de quienes trabajan en la detección de coronavirus en los laboratorios de la provincia.

La cantidad de muestras ya supera la capacidad humana de quienes trabajan en la detección de coronavirus en los laboratorios de la provincia.

Desde el Hospital Cullen, el jefe del Area de Terapia Intensiva, Néstor Carrizo, también describió el panorama que se vive por estas horas. Dijo que en este hospital la mitad de las 11 camas destinadas específicamente a pacientes con covid-19 está ocupada. Y si bien remarcó que tienen la posibilidad de llevar a 30 el número de camas para casos graves, reconoció que no cuenta con la cantidad suficiente de médicos y enfermeros para atender a ese número de personas en estado crítico.

Durante los últimos meses fueron preparando equipos humanos de reserva, que trabajan en otras áreas del hospital o que ya habían dejado de trabajar en el nosocomio. No cualquier profesional está preparado para luchar contra la muerte en una Terapia Intensiva. Mucho menos, frente a un virus que también representa un riesgo para los que luchan en la primera línea.

Sin embargo, cuanto más se demore este recambio mayores serán las posibilidades de continuar librando esta batalla con posibilidades de éxito. Y esto depende, en gran medida, de la conciencia de la población. "Si al menos no tuviéramos tantos accidentes de tránsito, contaríamos con mayor margen de trabajo en la Terapia Intensiva", explicó Carrizo en Aire.

Solo a modo de ejemplo, la localidad de Margarita tiene 4.800 habitantes y, hasta este jueves, contaba con alrededor de 415 personas aisladas. Es decir, el 10% de la población.

La situación de Rosario, el Gran Rosario y algunas poblaciones del sur santafesino es todavía más delicada. Allí, la cantidad de casos es mayor y el crecimiento en el número de enfermos es exponencial. En Venado Tuerto, por ejemplo, llegaron a tener al 40% del personal de clínicas y hospitales contagiado o aislado por coronavirus.

En el norte de la provincia la cantidad de casos es menor. Sin embargo, también son menores las posibilidades de atención del sistema de salud. Solo a modo de ejemplo, la localidad de Margarita tiene 4.800 habitantes y, hasta este jueves, contaba con alrededor de 415 personas aisladas. Es decir, el 10% de la población.

Pero eso no es todo. Este miércoles, el hospital del pueblo solo disponía de una médica en funciones. El director del hospital, Rubén Dovgaluk, se mostró aliviado porque consiguió que dos médicos de la ciudad de Santa Fe se comprometieran a colaborar. En Margarita no hay respiradores. Pero tampoco existen en la ciudad de Vera, capital del departamento. Los enfermo graves deben ser trasladados a Reconquista, donde la multiplicación repentina de casos en el noreste de la provincia provocaría el colapso del sistema.

El bochorno de los diputados de la Nación

Mientras esto sucede en el mundo real, mientras tantos arriesgan sus vidas y otros literalmente la pierden, mientras al temor a la enfermedad se le suma el impacto de las posibles nuevas restricciones en la economía; los diputados de la Nación dieron muestra esta semana de lo fácil que suele resultarle a la política perder contacto con la realidad.

Diputados oficialistas y opositores perdieron sus tiempos y sus energías en discutir si sesionaban de manera presencial o remota. El oficialismo insistía en hacerlo a distancia para respetar los protocolos del coronavirus. La oposición remarcaba sus peores temores de que la distancia pudiera ser aprovechada para incluir en el temario diversos temas con los que no está de acuerdo. La desconfianza entre unos y otro se impone en momentos en que se le pide a la población que piense en el bien común.

El martes por la noche, la bandera argentina era izada en la Cámara de Diputados de la Nación en medio de insultos, silbidos y gritos de legisladores de Juntos por el Cambio. A los gritos y chiflidos se les sumaron los golpes a las bancas, como si fueran tambores. Las negociaciones previas al inicio de la sesión demandaron ocho horas. El diputado de la izquierda, Nicolás del Caño, decidió hablar desde uno de los balcones del recinto.

Las autoridades advierten que el sistema de salud en general y sus hombres y mujeres en particular, se sostienen bajo una situación de "estrés" que no podrá mantenerse demasiados días.

Seguramente hay protagonistas más responsables que otros de este show tragicómico. Sin embargo, lo que este tipo de espectáculos genera en la mayoría de los ciudadanos comunes es un profundo descreimiendo en la política, en el preciso momento en que resultan imprescindibles los buenos ejemplos. Deberían pedir disculpas, pero la mayoría de estos legisladores no parece estar en condiciones de ver más allá de una burbuja que ahora resulta ofensiva y temeraria.

Es ahora. Es en este momento cuando se necesita lo mejor de todos y cada uno. Los próximos tiempos serán difíciles. Las autoridades advierten que el sistema de salud en general y sus hombres y mujeres en particular, se sostienen bajo una situación de "estrés" que no podrá mantenerse demasiados días. El objetivo central, en estos momentos, es evitar el colapso.

Aunque parezca duro, aunque para algunos pueda sonar exagerado y otros, que deberían dar el ejemplo, se muestren incapaces de ver más allá de su burbuja.

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