El lunes 30 de junio de 1975 –hace hoy 50 años– y, en el icónico estadio neoyorquino, donde se presentaron monstruos del boxeo de todos los tiempos, Escopeta derrotó por nocaut técnico en el 10º round al estadounidense Tony Licata, quien nunca había perdido antes del límite y, de esta manera, retuvo por 11ª vez su corona mediana AMB.