Las precipitaciones acumuladas en distintas localidades santafesinas mejoraron el perfil hídrico de los suelos y aportaron alivio a los cultivos en una etapa clave del ciclo agrícola. Los registros, con valores que superaron los 100 milímetros en algunos departamentos, refuerzan las expectativas productivas para el maíz en la región núcleo y el norte provincial.