Revalorizar el paisaje costero santafesino y sumar sustentabilidad al sector turístico regional en base a nuevas propuestas que hagan eje en el disfrute y el cuidado de la naturaleza es el objetivo planteado desde la Cámara de Cabañeros provincial, que busca reposicionar a los complejos que están sobre el Paraná o en otros cursos o espejos de agua como actores sensibles al entorno con hábitos que incluyen desde la adopción de equipos para generar energía renovable hasta experiencias de contacto con el entorno a través de travesías en kayak, caminatas, cabalgatas y observación de aves.
“Santa Fe tiene un capital natural único del cual somos parte, como el río Paraná; por eso casi todos los complejos están sobre el rio. Es el agua lo que llama, la fauna y la flora, tanto en el Paraná como en lagunas y otros cursos de agua”, dijo Jorge Unamuno, el presidente de la Cámara de Cabañeros (Cabasetur).
Para Sebastián Lovera, educador ambiental, guardafauna y coordinador de la áreas de Ambiente y Turismo de las comunas de Campo Andino y de Colonia Teresa, el turismo de naturaleza “es una herramienta fantástica para desarrollar la educación ambiental de la mano de la conservación” al permitir valorar el paisaje natural y su entorno. “En nuestra región el turismo de naturaleza tiene como principal motivación la contemplación y el conocimiento del medio natural a través de distintas actividades, sin modificar los paisajes ni los recursos naturales”.
Sobre esto se habló en el encuentro “Experiencias santafesinas” sobre turismo sustentable y educación en el paisaje, que tuvo lugar en Coronda esta semana.
Santa Fe natural
Lovera, que también es promotor de los ODS (Objetivos de Desarrollo Sustentable de Naciones Unidas), resaltó que Santa Fe “posee paisajes naturales de un valor increíble totalmente biodiversos, con especies de flora y fauna nativas adaptados a cada ambiente”. Contemplarlas, conocerlas y conservarlas “es una actividad que crece día a día”.
Para el especialista, la provincia puede ubicarse en un lugar muy destacado en el turismo de naturaleza gracias a su muy amplia variedad de los llamados santuarios naturales, que son a su vez accesibles. “Cada vez hay más turistas que buscan este contacto con la naturaleza y que se animan a vivir y disfrutar ese tipo de experiencias”, dijo.
La oferta es muy amplia y variada e incluye sitios estratégicos para la observación de las aves silvestres, senderos de interpretación de la naturaleza, recorridas de arroyos y riachos en embarcaciones y por supuesto todo lo relativo al Paraná, el gigante marrón que nutre y acompaña todo el perfil este de Santa Fe: “allí se pueden conocer las islas, los albardones, las lagunas interiores y sus costas características, en un ambiente tan nutrido como dinámico gracias a los pulsos de agua de las bajantes y crecientes del gran Río Paraná”.
También se fueron sumando actividades relacionadas con prácticas deportivas como las carreras trail de aventura, la pesca deportiva, los circuitos de ruralbike y las cabalgatas guiadas. “Son solo algunos ejemplos de prácticas de turismo en la naturaleza que desarrollamos de manera sostenible en Santa Fe”, subrayó.
Educar en el paisaje
Para Lovera, a cargo de Ñakurutú Ecoturismo & Aventuras, agregar una mirada de cuidado del ambiente a toda actividad humana, incluido el turismo y la educación, es una meta de todos los días. “Hace años que practico y defiendo la admiración por la naturaleza y los recorridos en kayak por las islas y los arroyos santafesinos. Por eso queremos ofrecer una experiencia turística basada en el eje fundamental de la educación ambiental con orientación en la conservación, el respeto y al amor por la naturaleza y su biodiversidad”.
En ese camino transitó distintos proyectos que fueron desde la elaboración de estudios de impacto ambiental hasta planes de gestión de bosques nativos, pasando por la planificación de eventos deportivos, cicloturismo rural y proyectos educativos en varias localidades santafesinas. “En todos esos ámbitos, la idea fue siempre comunicar, transmitir y potenciar el interés por estos paisajes nuestros tan increíbles como delicados, para poder así generar espacios de debate que promuevan la conservación de estos santuarios naturales de Santa Fe”.
Capacitación y sustentabilidad
Un punto importante es que la propia oferta turística de la costa sume sustentabilidad a los complejos de cabañas, tanto para insertarse en procesos de economía circular como para sumar atractivos frente a una demanda cada vez más atenta a ese tipo de propuestas. “A través de equipamiento como paneles solares y molinos eólicos para volcarnos hacia las energías renovables y de procesos de gestión de residuos buscamos que la oferta turística santafesina sume sustentabilidad”, apuntó Unamuno, para quien “se puede hacer mucho con muy poco”.
El dirigente recordó que hace algunos años, gracias a un programa estatal, algunos actores privados del sector pudieron invertir en la adquisición de equipos de energía renovable: “queremos reflotar eso, porque con apoyo del Estado podemos acceder a líneas de financiamiento o fondos internacionales que hoy están más activos que nunca en todo lo que es sustentabilidad”.
Para el empresario, a cargo del complejo Estación Cayastá, Argentina ofrece atracciones invalorables desde su oferta de naturaleza, algo que es cada vez más demandado a nivel mundial: “en poco tiempo habrá certificaciones masivas de sustentabilidad para el sector hotelero y tenemos que avanzar hacia eso también en Santa Fe”.
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