Este miércoles, el pleno de la Cámara de Diputados de México inició con el debate de la minuta con cambios del dictamen para el uso lúdico de la marihuana con el que se despenaliza la posesión de hasta 28 gramos a los mayores de edad.
Con este dictamen se expide la Ley Federal para la Regulación del Cannabis y reforma diversos artículos de la Ley General de Salud y del Código Penal Federal y el pasado lunes en comisiones unidas de Justicia y Salud, Morena votó a favor; PAN y PRI en contra; y PT, MC y PRD en abstención.
Los diputados federales decidieron hacerle cirugía mayor a la minuta que aprobaron los senadores en noviembre pasado, y eliminaron la creación del Instituto Mexicano para la Regulación del Cannabis; además se impone la obligación de solicitar licencia y renovarla anualmente para tener seis plantas de marihuana en casa, y en caso de impedir la revisión será sancionado hasta con casi 27 mil pesos y se le cancelará el permiso.
Los diputados decidieron incorporar un artículo décimo transitorio donde se prevén liberaciones inmediatas para las personas procesadas o sentenciadas por los delitos que serán despenalizados en esta reforma. Y describe que los beneficios para los detenidos los podrán promover directamente los interesados, sus representantes legales, o familiares; o, a manera de oficio lo hará el Órgano de Prevención y Readaptación Social de competencia federal, pero quienes sean liberados sí quedarán fichados.
En el dictamen se establece que, previo permiso del Estado, para el autoconsumo se pueden tener hasta seis plantas en el hogar, y esto puede aumentar a ocho cuando haya otro adulto consumidor. Y para las asociaciones de cannabis o clubes de consumo, también –como requisito- deberán de obtener el permiso correspondiente para darles certeza jurídica.
Se elimina la prohibición, contenida en la minuta, de vender más de 28 gramos al día por persona, y se podrá fumar en cualquier sitio, siempre y cuando no sean 100% libres de humo.
En otro transitorio se otorga la facultad al Condic para prohibir el consumo o posesión de marihuana a personas entre los 18 y 25 años.
¿Qué pasa en Argentina?
A fines del 2020, Aire Digital informaba que cuatro proyectos de ley vinculados al uso de marihuana tienen estado parlamentario en el Congreso de la Nación y esperan ser debatidos, tratados y aprobados en el actual período legislativo.
Una de esas iniciativas busca ampliar la ley de cannabis medicinal actual –cuya nueva reglamentación se dio a conocer en noviembre del año pasado- y las otras tres pretenden despenalizar cualquier uso de la planta y regular su consumo.
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La propuesta vinculada al aspecto medicinal o terapéutico del cannabis fue impulsada por la diputada nacional por Entre Ríos, Carolina Gaillard, mientras que las tres relacionadas al consumo social o recreativo fueron presentadas por las diputadas del Frente de Todos, Ayelén Spósito y Gabriela Cerutti, y por el socialista, Enrique Estévez.
En el mes de octubre de 2020, Aire Digital adelantaba de forma exclusiva que el diputado socialista –oriundo de la ciudad de Rosario- junto con la agrupación cannábica Aupac estaban elaborando un proyecto de ley que buscaba despenalizar el consumo de marihuana.
Finalmente, la iniciativa tuvo ingreso formal a la Cámara de Diputados de la Nación. En diálogo con Aire Digital, el autor de la iniciativa destacó que uno de los principales propósitos es el de combatir y desfinanciar al narcotráfico.
“Para desplazar el mercado ilegal, buscamos que el Estado asuma en forma exclusiva el control y la regulación de las actividades asociadas al cannabis”, sostuvo Estévez.
Aire Digital tuvo acceso a la propuesta parlamentaria que busca eliminar del Código Penal de la Nación Argentina las sustancias vinculadas al cannabis.
El proyecto
El proyecto de ley tiene por objeto establecer un marco regulatorio para el cultivo, producción, distribución, comercialización y adquisición de cannabis y sus derivados en todo el país, con un enfoque basado en los derechos humanos y la salud pública.
Los principales objetivos de la iniciática son erradicar el mercado ilícito asociado al cannabis y sus derivados, reduciendo la incidencia del narcotráfico y los riesgos que conlleva para la salud y seguridad de las personas. Además, busca construir y consolidar un nuevo paradigma en la materia, basado en el pleno respeto a los derechos humanos y los principios y garantías reconocidos en la Constitución Nacional y promover el cuidado de la salud integral y la mejora en la calidad de vida de las personas.
Los enfoques de la propuesta están basados en los derechos humanos, en la salud pública, la reducción de riesgos, daños y vulnerabilidades y la autodeterminación y libre desarrollo de la personalidad. Según solicita el proyecto, los usuarios de cannabis deben ser sujetos de especial protección, utilizando una perspectiva de género y diversidad. Además, se promoverá la justicia social a través de medidas afirmativas, garantizando el acceso a la información y apostando a la protección ambiental.
En relación al consumo, hay evidencias que muestran que el mismo se incrementa, pese a que se fortalecen cada vez más las políticas represivas. Según un estudio de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sedronar) publicado en el 2018, el consumo de cannabis psicoactivo continúa en aumento a nivel país; la población consumidora creció de un 3,2% en el año 2010 a un 8,3% en el 2017.
La iniciativa pone al rol del Estado en un lugar central. Según el proyecto, el Estado asume el control y la regulación de las actividades de importación, exportación, cultivo, producción, almacenamiento, transporte, distribución, comercialización y adquisición de cannabis, sus partes, derivados y las semillas.
“El sistema prohibicionista y el abordaje represivo con el objetivo de reducir la producción y el consumo de sustancias han demostrado ser un rotundo fracaso en el mundo entero”, señaló el diputado socialista, quien además denunció que “las prácticas de persecución, criminalización e inicio de causas penales se centraron en los usuarios de sustancias, generalmente de sectores vulnerados, y no en los sujetos y organizaciones encargados de la venta y el tráfico ilícito”.
Además de despenalizar el consumo de marihuana en Argentina, la medida busca garantizar el acceso seguro a la sustancia mediante el autocultivo. “Está permitido a las personas mayores de dieciocho (18) años de edad, sin requerir licencia o autorización alguna, el cultivo de plantas de cannabis de efecto psicoactivo en el ámbito de la vivienda, para uso personal, siempre y cuando no tenga fines de comercialización o lucro”, establece la propuesta.
El autocultivo tendrá un límite por vivienda de hasta seis plantas de cannabis en exterior, o un espacio cultivable de dos metros cuadrados (2 m²) en interior, o el equivalente a 480 gramos anuales.
Sin embargo, para aquellos usuarios de cannabis que no tengan intenciones de cultivar, se contempla la posibilidad de asociarse para conformar clubes de cultivo de cannabis destinado al abastecimiento de sus miembros.
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