México extraditó a un presunto narcotraficante que había admitido su culpa y escapó antes de ser condenado
El ciudadano mexicano era buscado por la Justicia de Estados Unidos por delitos vinculados al narcotráfico y asociación delictiva. Había reconocido los cargos en 2022, pero nunca se presentó a la audiencia donde debía conocer su sentencia.
El acusado fue entregado a las autoridades estadounidenses en el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México.
Las autoridades de México concretaron la extradición de un hombre acusado de integrar una organización vinculada al narcotráfico que era requerido por la Justicia estadounidense. Se trata de Abel “N”, un ciudadano mexicano que fue entregado a agentes de Estados Unidos luego de permanecer prófugo tras incumplir una citación judicial.
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La entrega se realizó en el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México, donde funcionarios de ambos países llevaron adelante el procedimiento para trasladar al acusado a territorio estadounidense y ponerlo nuevamente a disposición de la Justicia.
Según informó la Fiscalía General de la República de México, el hombre era buscado por una corte federal del estado de Oregon, donde enfrenta cargos por asociación delictiva y delitos relacionados con el tráfico de drogas.
Se declaró culpable, pero desapareció antes de escuchar la condena
La causa judicial tiene su origen en Estados Unidos y tomó un giro inesperado hace casi cuatro años. En julio de 2022, Abel “N” compareció ante la Justicia y admitió su responsabilidad en los delitos que se le atribuían.
Sin embargo, pese a haber reconocido los cargos, el acusado permaneció en libertad mientras avanzaba el proceso judicial. La corte fijó una fecha para la lectura de la sentencia definitiva, pero el hombre nunca se presentó.
A partir de ese momento, las autoridades estadounidenses iniciaron su búsqueda y solicitaron la colaboración de México para localizarlo y detenerlo con fines de extradición.
Cooperación entre México y Estados Unidos
Tras recibir el pedido formal, la Fiscalía mexicana gestionó una orden de captura y puso en marcha los mecanismos legales necesarios para concretar la entrega del sospechoso.
La extradición se produce en un contexto de fuerte cooperación bilateral entre ambos países en materia de seguridad y combate al crimen organizado transnacional. También ocurre en medio de las discusiones que mantienen Washington y Ciudad de México sobre migración, narcotráfico y seguridad fronteriza.
Para las autoridades estadounidenses, el regreso del acusado representa un paso clave para cerrar un proceso judicial que había quedado inconcluso desde su fuga y avanzar finalmente con la imposición de la condena correspondiente.




