Bolivia elige presidente este domingo: fin de dos décadas de gobiernos de izquierda
Este domingo en Bolivia los electores deberán decidir entre el ex presidente Jorge Tuto Quiroga y el senador de centroderecha Rodrigo Paz.
Es la primera vez en la historia de Bolivia que se recurrirá a un balotaje, un mecanismo introducido en la Constitución de 2009.
Este domingo 19 de octubre, Bolivia celebrará la segunda vuelta de elecciones, donde se definirá al próximo presidente y vicepresidente para el período 2025-2030. Los comicios se llevarán a cabo tras la falta de un ganador en la primera vuelta del 17 de agosto, donde ningún candidato alcanzó los votos necesarios para asegurar la victoria.
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En esta ocasión, los electores se encontrarán frente a una nueva instancia electoral, pues es la primera vez en la historia del país que se recurrirá a un balotaje, un mecanismo introducido en la Constitución de 2009 pero que no se había aplicado hasta ahora.
El país se enfrenta a una elección que marca el fin de una era, pues será la primera vez en dos décadas que el presidente no pertenecerá al Movimiento al Socialismo (MAS), la fuerza política de Evo Morales que dominó el panorama político boliviano durante años.
Los candidatos: uno de centro y otro conservador
Los dos contendientes en esta segunda vuelta son Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), y Jorge Quiroga, de la alianza Libertad y Democracia (Libre).
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Paz, un centrista, ha basado su campaña en un mensaje de "capitalismo para todos", proponiendo un plan de ajuste fiscal que busque recortar el gasto público como parte de su propuesta económica. Paz, actual senador por Tarija y hijo del expresidente Jaime Paz Zamora, se presenta como un reformista moderado, dispuesto a "cambiar el rumbo económico del país".
Por su parte, Jorge Tuto Quiroga, ex presidente interino de Bolivia (2001-2002), se presenta como un candidato de experiencia con un "enfoque de austeridad" y "terapia de shock" para enfrentar los problemas económicos del país, que incluyen una inflación interanual superior al 23%, una grave escasez de reservas internacionales y la pérdida de valor de la moneda nacional. Quiroga defiende un plan económico "de rigor para estabilizar las finanzas del país".







