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Aire de Santa Fe | juicio | Rosario

El infierno de Aldana: de perder a su hijo en manos de su pareja a sufrir un "exceso de punitivismo" de la Justicia

Un tribunal de Rosario absolvió por unanimidad a una joven madre de 25 años que soportó el escarnio de estar sentada en el banquillo durante un juicio acusada y con un pedido de pena de 10 años de prisión por el abandono de su bebé de apenas seis meses, que murió por lo golpes que le propinó su pareja mientras ella se bañaba.

“Nunca pensé que por irme a bañar cinco minutos iba a perder a mi hijo, sino nunca lo hubiese dejado”. Con su voz se puede resumir el infierno que vivió Aldana Jacqueline Muñoz, de 25 años, después de aquel domingo 23 de abril de 2017, cuando a las 9 de la mañana tomó la simple decisión de ducharse.

A los cinco minutos su pareja, Franco López, que había quedado al cuidado de su bebé Mateo Amaya, se le apreció con él niño en brazos y le dijo que no respiraba. Desde la casa que ocupaban en Matacos al 2030 de Granadero Baigorria el joven trasladó a Mateo al Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria.

El pequeño fue derivado a Rosario porque estaba muy grave. Finalmente falleció en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela por un severo traumatismo de cráneo. La fiscal Georgina Pairola se hizo cargo del caso. Imputó a Franco por el homicidio del bebé tras constatarse que la única manera de que hubiera sufrido semejante lesión era por haberlo golpeado contra una pared, el piso, o el marco de una puerta, según los informes forenses.

Aldana también fue demorada en un primer momento. Ni siquiera la dejaron asistir al entierro ni despedirse de su hijo. Luego, la fiscal ordenó la libertad porque le contó que se había ido a bañar. Pairola estaba al tanto que la Aldana había sido víctima de violencia de género por parte de Franco.

A juicio

Después de un año y medio el padre biológico de Mateo se presentó como querellante y pidió responsabilizar a Aldana por no cuidar al bebé. La fiscal reunió evidencias y la imputó junto con Franco. Así llegaron ambos a juicio oral y público que se desarrolló durante ocho jornadas en el Centro de Justicia Penal de Rosario y terminó el martes.

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La fiscal había solicitado prisión perpetua para Franco por homicidio agravado, y 10 años de prisión efectiva para Aldana por el “abandono” del bebé, agravado por su rol de madre. Por su parte, el defensor del Servicio Público de la Defensa Penal (Sppdp) Darío Pangrazi se opuso al pedido de condena contra su asistida y reclamó la absolución.

El Tribunal integrado por los jueces Román Lanzón, Mariano Alliau e Ismael Manfrín concluyó, por unanimidad, que Aldana es inocente, no sin antes exponer críticas a la acusación, por el exceso de punitivismo sin tener en cuenta la realidad social y el contexto.

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Lanzón, uno de los jueces que integró el tribunal que absolvió a Aldana.

Lanzón, uno de los jueces que integró el tribunal que absolvió a Aldana.

El fallo, que leyó el juez Lanzón dejó varios párrafos para destacar. En primer lugar, dieron por acreditado que la muerte del bebé “fue por un severo golpe en la cabeza provocado, y no por “una caída casual”.

“Las personas se balancean entre mantener los vínculos y evitar los episodios lesivos. Es habitual que la verdadera peligrosidad se manifieste cuando ya es demasiado tarde”, destacó la resolución judicial que se dio a conocer esta semana en el Centro de Justicia Penal de Rosario.

El veredicto recalcó además que las acusaciones “se perciben como una simplificación extrema de la complejidad humana, como si de autómatas se tratara, endilgándole a Muñoz que no se alejó inmediatamente ante las primeras manifestaciones de violencia de López, y además pretenden hacerla responsable penalmente por esa conducta”.

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Como pocas veces se observa en el ámbito judicial, el Tribunal apeló al sentido común y a una mirada humanitaria al detallar que “aún cuando Aldana haya percibido conductas violentas de parte de Franco, ello no puede derivar en que la única respuesta racional y matemática era alejarse de él para siempre. La realidad no es así de lineal, es compleja y tiene matices”.

“Si Aldana pudo hacer un poco más o un poco menos, y que de ese comportamiento se configure un ilícito, es un exceso de punitivismo alejado de la realidad. Como reza el dicho popular, para quien tiene un martillo en la mano, todos los problemas son clavos”, graficó Lanzón al repasar el veredicto.

No todo tiene una interpretación penal

“Es un error mirar el mundo a través del prisma del Código Penal. Que haya ocurrido un homicidio tremendo y lamentable no autoriza a extender las responsabilidades sin un claro criterio de imputación”, recalcó el veredicto.

Sobre el riesgo de esa interpretaciones discrecionales, desgranaron las pretensiones de los acusadores. “Para la Fiscalía el peligro se concretó con el hecho de que Muñoz se fuera a bañar, dejando a Mateo al cuidado de López, mientras que para la querella, ese riesgo quedó constituido cuando Aldana concurrió al domicilio de su pareja a la noche anterior.

“Es un error mirar el mundo a través del prisma del Código Penal. Que haya ocurrido un homicidio tremendo y lamentable no autoriza a extender las responsabilidades sin un claro criterio de imputación”, recalcó el veredicto.

“Es un error mirar el mundo a través del prisma del Código Penal. Que haya ocurrido un homicidio tremendo y lamentable no autoriza a extender las responsabilidades sin un claro criterio de imputación”, recalcó el veredicto.

“Imaginemos las consecuencias de aplicar una arbitraria vara punitiva a la inmensa cantidad de personas que se encuentran atravesando una situación vulnerable como la de Aldana”, insisten los magistrados, que criticaron a las partes porque en las audiencias exhibieron “aspectos innecesarios de la vida personal de Aldana”.

“Si Aldana tuvo errores o pudo haber tomado mejores decisiones en su individualidad, no puede ni debe ser este Tribunal el que la juzgue”, describieron y resaltaron que es responsable primaria de la crianza de sus tres hijos.

Ni velorio, ni un abrazo

El fallo del tribunal recordó además la declaración de la chica cuando en medio del juicio dijo: “yo nunca pensé que por irme a bañar cinco minutos iba a perder a mi hijo, sino nunca lo hubiese dejado”. Según los magistrados ese argumento “no fue conmovido” durante el debate. “Por el contrario, se vio reforzada a cada paso. Ni fiscal, defensor y querellantes, ni este Tribunal podrían poner en tela de juicio la crudeza del dolor que detalló”.

Para los jueces, no hubo dudas que el hecho fue “doloroso y tremendo. Pero también deberíamos reflexionar sobre la humanización del proceso, considerar los dramas personales en que se desenvuelven los conflictos penales”.

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Aldana junto a la Asociación de Abogadas Feministas de Rosario.

Aldana junto a la Asociación de Abogadas Feministas de Rosario.

“Para los operadores jurídicos, este juicio fue sólo el cumplimiento de nuestra labor, al que le antecedió uno y le continuará otro, pero para Aldana Muñoz luego de perder a su hijo significó una pesadilla difícil de imaginar, y que probablemente finalice con el dictado de esta sentencia”.

Tras escuchar el veredicto la joven, de 25 años, y embarazada de siete meses se rompió en llanto. Cuando salió de la sala quedó cobijada por el abrazo de varias profesionales referentes de de la Asociación de Abogadas Feministas (Abofem).

Para los jueces, no hubo dudas que el hecho fue “doloroso y tremendo. Pero también deberíamos reflexionar sobre la humanización del proceso, considerar los dramas personales en que se desenvuelven los conflictos penales”.

Desde la entidad, destacaron al respecto que el fallo fue histórico. "Es una novedad que se cite la necesidad de una mirada humanista en relación a los conflictos de las personas, y que haya puesto de manifiesto el exceso de punitivismo de la Fiscalía y la querella”, remarcó a Aire de Santa Fe la abogada Vanesa Vargas.

“Es un fallo que marca un antes y un después en la importancia de tener una perspectiva de género cuando se administra poder punitivo”. Desde Abofem agradecieron “la generosidad del Pangrazi quien valoró la importancia de que Aldana esté acompañada. Y el compromiso que demostró con su defensa, técnicamente impecable”, destacó Vargas.