Por la recesión, Argentina acrecienta el superávit de su comercio exterior. Así, en los diez meses de 2020, la balanza de comercio exterior registró un superávit de 12.171 millones de dólares, superior a los U$S 11.265 millones de iguales meses de 2019.
El mayor saldo comercial positivo obedeció a que “las exportaciones disminuyeron 13,5% (-7.292 millones de dólares) por baja en las cantidades y los precios de 10,2% y 3,8%, respectivamente”, mientras “las importaciones disminuyeron 19,3% (-8.198 millones de dólares) por caída en las cantidades de 16,3% y en los precios de 3,5%”, según el informe del INDEC. Así por malas razones, el frente comercial externo luce superavitario.
El año pasado concluyó con un superávit comercial de USD 15.990 millones, el mayor en la última década, más que revirtiendo el déficit de USD 3.701 millones de 2018, también por el deterioro importador (se redujo un 25%) ya que las exportaciones avanzaron un 5,4%.
Aunque el superávit de enero-octubre es superior al de iguales meses de 2019, la Consultora ACM sostiene que “el sostenido incremento en las importaciones que se observa desde septiembre y un menor dinamismo en las exportaciones nos llevan a reducir nuestras proyecciones de superávit comercial para este año. En este escenario el superávit comercial de 2020 lo estimamos en torno a US$ 14.900 millones (alrededor de 3,5% del PBI) con las exportaciones cayendo un 15% mientras que las importaciones cerrarían el año con una contracción del orden del 14%”.
Se caen las exportaciones
Por su parte, en el Informe de Política Monetaria, el Banco Central sostiene que “en octubre, los volúmenes exportados profundizaron su caída (-7% mensual) con mermas en todos los rubros. De esta manera, el último dato disponible indica que las cantidades exportadas se ubican un 16% por debajo del nivel de febrero de 2020”.
En tanto, “los volúmenes importados de bienes ajustados por estacionalidad repuntaron fuertemente en el tercer trimestre (+10%), interrumpiendo así una sucesión de caídas que se inició en el primer trimestre de 2018. No obstante, “en el décimo mes del año las cantidades importadas se sostuvieron por encima de los niveles prepandemia”.
Aun así, por menores liquidaciones de exportaciones y mayores importaciones, el Banco Central informó que el saldo comercial cambiario fue de sólo por U$S 44 millones, explicados por cobros de exportaciones de bienes por USD 3.979 millones y pagos de importaciones de bienes por USD 3.935 millones. En septiembre, el superávit comercial cambiario fue de apenas U$S 7 millones.
En definitiva, el superávit comercial no es el resultado de una expansión exportadora sino de una economía que desde comienzos de 2018 entró en una continua y acentuada recesión con un salto del valor del dólar, lo que derivó en un desplome importador. En los últimos meses, el achique importador se fue revirtiendo porque se están acelerando las compras del exterior para aprovechar el pago de toda esa mercadería al dólar oficial, un 50% más bajo que los “dólares alternativos”. También porque los exportadores están vendiendo o liquidando menos. Esto es lo que explica la diferencia entre lo “facturado” y lo “liquidado”.
Además, como viene pasando en los últimos años, si en los diez meses de 2020 “se hubiesen registrado los mismos precios que en 2019, el saldo comercial de U$S 12.171 habría tenido un superávit de 12.757 millones de dólares” que se explica porque “el índice de precios de las exportaciones tuvo una caída de mayor magnitud (-3,8%) que el índice de precios de las importaciones (-3,5%)”.
Temas
Te puede interesar






Dejá tu comentario