Consumo en Argentina: qué revelan los datos del INDEC sobre supermercados, mayoristas y shoppings
Los datos de julio sobre consumo en Argentina, según publicó el INDEC, muestran comportamientos diferentes en supermercados, mayoristas y shoppings.
Consumo. En los supermercados, la tarjeta de crédito concentró casi el 42% de las ventas y las compras acumulan una caída real del 2,7% en lo que va del año.
Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) permiten mirar el consumo en la Argentina desde diversos ángulos. Mientras las ventas en supermercados y mayoristas volvieron a registrar bajas interanuales en julio, los shoppings mostraron una leve mejora. Y dentro de los “súper” aparece otra señal: la tarjeta de crédito sigue siendo el principal medio de pago.
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Las ventas en supermercados, medidas a precios constantes, bajaron 2,1% en julio respecto del mismo mes de 2025. Además, tuvieron una caída de 0,7% frente a junio en la serie desestacionalizada. Con este resultado, acumularon una baja del 2,7% entre enero y julio en comparación con el mismo período del año pasado.
En los mayoristas, las ventas también se ubicaron por debajo de julio de 2025, con una caída del 1,1% interanual. Sin embargo, en la comparación mensual mostraron una recuperación del 1,2% frente a junio. El acumulado de los primeros siete meses también quedó 2,7% por debajo del mismo período de 2025.
Consumo en Argentina: la tarjeta de crédito es protagonista en el supermercado
Más allá del volumen de ventas, los datos del INDEC muestran cómo se están pagando las compras.
En julio, las ventas de los supermercados abonadas con tarjeta de crédito alcanzaron $1,086 billones y representaron el 41,9% del total.
La tarjeta de débito explicó el 25,9% de las ventas, mientras que el efectivo representó el 16,6%. El resto correspondió a otros medios de pago, entre ellos operaciones con QR, que representaron el 15,6%.
El uso de estos medios también mostró diferencias respecto de un año atrás. Las ventas realizadas con otros medios de pago crecieron 63,8% interanual a valores corrientes, mientras que las operaciones con efectivo aumentaron 33%. Estos porcentajes son nominales y no representan por sí mismos un aumento del volumen de compras, ya que incluyen el efecto de los precios.
Datos del INDEC: qué productos aumentaron más en los supermercados
La facturación total de los supermercados a precios corrientes alcanzó en julio los $2,591 billones, con una suba nominal del 25,8% interanual.
Entre los grupos de artículos que tuvieron los mayores aumentos nominales aparecen carnes, con 39,5%; verdulería y frutería, con 30,6%; bebidas, con 27,7%; y lácteos, con 25,6%.
La diferencia entre estos incrementos nominales y la caída de las ventas a precios constantes es importante: una mayor facturación en pesos no implica necesariamente que se hayan vendido más productos.
Los shoppings fueron la excepción
El comportamiento fue diferente en los centros de compras. Las ventas a precios constantes subieron 1,9% en julio frente al mismo mes del año pasado y también crecieron 0,5% respecto de junio.
Sin embargo, esa mejora todavía no alcanza para revertir el resultado acumulado: entre enero y julio, las ventas reales de los shoppings registraron una baja del 2%.
En estos establecimientos, los principales rubros fueron indumentaria, calzado, marroquinería y ropa y accesorios deportivos, que representaron en conjunto el 45,5% de las ventas. Le siguieron patio de comidas, alimentos y kioscos, con 20,8%, y electrónicos, electrodomésticos y computación, con 7,8%.
Un consumo que todavía muestra diferencias
La foto que dejan los datos de julio es, por lo tanto, menos uniforme de lo que podría indicar una sola cifra.
Los supermercados acumulan siete meses de caída interanual, los mayoristas también continúan por debajo de los niveles de 2025 y los shoppings lograron una mejora puntual. En paralelo, dentro de las compras cotidianas, la tarjeta de crédito concentra la mayor parte de las operaciones en los supermercados.
Los datos corresponden a julio de 2026, por lo que permiten observar la evolución del consumo durante la primera mitad del segundo semestre, pero no anticipan por sí mismos cómo se comportarán las ventas en los meses siguientes.





